DO VALDEPEÑAS
Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
  • facebook (en nueva ventana)
  • twitter (en nueva ventana)
  • Google plus (en nueva ventana)
  • RSS Avisos
Búsqueda en los contenidos de la web

viernes 24 de mayo de 2019

Reportajes
22/02/2019

El pistacho español le come terreno al iraní

Ángel Marqués Ávila. Periodista

El concepto del “nuevo oro verde", está revolucionando la agricultura en todo el interior de la Península, debido sobre todo a su gran rentabilidad con lo que se está convirtiendo en un producto muy atractivo para el agricultor español.

El pistacho, una apuesta a largo plazo

El precio medio del pistacho convencional pelado y seco al 6-7% de humedad ha sido de 7€/Kg considerándose de gran estabilidad. El precio medio del ecológico ha sido de unos 9€/Kg con una clara tendencia al alza en los próximos años.

Se estima que la superficie actual de pistachero en España supera las 30.000 hectáreas. Según datos oficiales del año 2018, Castilla La Mancha es la región de España que concentra la mayor superficie de cultivo, con más de 22.000 hectáreas, y una producción media de 1200 toneladas, a pesar de que las plantaciones son todavía muy jóvenes.

En los últimos cuatro años, la superficie ha ido aumentando de manera exponencial, pasando de 7.400 hectáreas en el año 2015 a más de 22.000 hectáreas a en 2018, con un nivel de implantación en los últimos tres años de 5000 ha/año.

Por provincias destaca Ciudad Real, con más de 8.000 ha, seguida de Toledo (6.027 ha), Albacete (4.887 ha), Cuenca (2.800 ha) y Guadalajara (265 ha).

El 80% de las plantaciones de la región se desarrollan en secano y alrededor del 35% se mantienen en ecológico. El rendimiento medio(frutos secos al 6% de humedad y en cáscara) en secano, a partir del octavo año es de 1000 kg/ha/año.

En regadío, a partir del sexto al décimo año, con un aporte de agua de 1500 m3/ha/año, el rendimiento medio es de unos 1500 kg/ha y desde el décimo al vigésimo año, con 3000 m3/ha/año, es de 2000-2500 kg/ha.

El pistacho manchego, uno de los mejores del mundo

El pistacho manchego, contrasta con la calidad organoléptica superior a la de los pistachos americanos. Esta calidad de nuestras producciones probablemente se mantendrá en el tiempo, al basarse en un ciclo vegetativo sustancialmente menor, lo cual está relacionado con árboles de menor envergadura y, por tanto, con una mayor eficiencia fotosintética. La actual tendencia del calentamiento mundial ya está perjudicando las producciones californianas y beneficiando el cultivo en la península. La salinidad del agua en Irán marcará un declive a medio plazo de las producciones iraníes.

Estados Unidos e Irán son los mayores productores de pistacho del mundo. La elevada demanda de este fruto seco a nivel mundial en relación a la oferta. Centrándonos solamente en el continente europeo, se estiman unas necesidades de superficie superiores a 300.000 hectáreas para evitar las importaciones, abordar la producción de pistacho para la industria y asumir un consumo que va a multiplicarse en los próximos diez años. En esta tesitura solo existe un país en el continente (exceptuando Turquía) con la capacidad agroecológica de producir este fruto seco de calidad, estamos hablando de España en su mitad sur peninsular, descartando aproximadamente, los primeros 100 kilómetros de su litoral.

Retos inmediatos

Una de las principales necesidades que tiene que llevar a cabo el pistacho español es la de promover no solo su uso principal como snack, sino también en sus múltiples aplicaciones tanto industriales como alimenticias, estamos hablando de cosmética, helados, cocina, etc. (las mismas para las que se utiliza la almendra).

De cara al futuro el pistacho español tiene dos grandes retos como son el conseguir la unidad del sector nacional desde el principio y el fomentar las plantaciones en base a modelos contrastados por una investigación de más de 30 años.

En la actualidad, buena parte del sector viverístico lleva aconsejando otros modelos desde hace más de una década (por intereses comerciales), que ya evidencian errores que pueden frenar de forma importante el desarrollo del cultivo en nuestro país en los próximos años.

2019, mejor año de la historia del pistacho español

Para José Francisco Couceiro López,  investigador del Centro de Investigación Agroambiental El Chaparrillo (IRIAF) y  doctor Ingeniero Agrónomo, este año 2019, si la climatología viene normal, probablemente sea el mejor año de la historia del pistacho a todos los niveles, pero especialmente porque marcará un record importante en la producción.

Sobre ¿Cuál es el nivel del aceptación por parte del consumidor español a la hora de comprar pistacho español o el iraní en los supermercados o prefiere hacerlo en tiendas especializadas?, este especialista en el pistacho español nos apunta que, “no tenemos datos específicos sobre este tema pero, como la producción de pistacho español es tan reducida, no se conoce su superior calidad a los pistachos procedentes de California e Irán en los mercados nacionales, pero sí en los internacionales donde es muy demandado y se paga más”.

En España se producen unas 1.200 toneladas de las que en su mayoría son enviadas fuera del país porque pueden pagar su calidad.

El crecimiento en superficie solo es superado por el almendro y aproximadamente nos acercamos a las 10.000 ha anuales. En relación al consumo cada vez se demanda más el pistacho español pero no disponemos de suficiente producción nacional y existe un gran vacío por este motivo. Todo el mundo habla del pistacho español pero pocos son los afortunados que han podido saborearlo, nos señala Couceiro, quien además nos indica que el principal problema en la actualidad es que no se dispone de las miles de toneladas que los mercados internacionales demandan de nuestro pistacho

El mejor pagado

El pistacho español es de los mejor pagados en los mercados internacionales por su gran sabor y tamaño. Siendo el americano en el que más se nota la pérdida de sabor, seguido del iraní cuyo deterioro se ha agudizado en los últimos años. El pistacho nacional ahora mismo estaría entre los de mayor reconocimiento a nivel mundial.

Hay que señalar que la calidad de nuestros pistachos es excepcional desde cualquier punto de vista, tanto a nivel organoléptico como de sanidad (ecológico) siendo una referencia en los mercados europeos.

La Comunidad de Castilla-La Mancha se ha convertido en los últimos años, en un referente del pistacho nacional e internacional. Para este técnico del Centro Investigación Agroambiental El Chaparrillo – IRIAF, José Francisco Couceiro, la razón radica en que hace casi 33 años a un agrónomo loco que le habían dado una beca de investigación para trabajar en el Centro Agrario El Chaparrillo de Ciudad Real le encargaron, desde el gobierno autonómico de entonces, buscar alternativas a los cultivos tradicionales y se le ocurrió probar con el pistacho. Funcionó y al cabo de 10 años de haberse iniciado el proyecto, la noticia fue dispersándose, primero a nivel provincial, luego regional y finalmente al resto de rincones de España.

El pistacho, negocio rentable y sostenible

Es el producto que puede relevar al olivo como el nuevo oro verde español. El cultivo que puede detener la despoblación rural, dando a sus gentes una forma de vida rentable y sostenible. Y además es resistente al fin de las ayudas de la PAC, ya que no recibe subvenciones. En definitiva, se trata de la gran esperanza de los agricultores españoles para las próximas décadas. Si sobre estas premisas alguien realizara una encuesta sobre de qué fruto estamos hablando, muy pocos acertarían. Se trata, atención, del pistacho.

Un auténtico 'boom' entre los agricultores de secano, que están cambiando los deficitarios cultivos de cereal por los de pistacho. Por supuesto, no lo hacen todo de golpe, sino hectárea a hectárea. Porque el pistacho, pese a su enorme expectación, no es el becerro de oro. Necesita entre seis y siete años de cuidados intensivos para comenzar a dar frutos. En ese tiempo, los beneficios son cero y los gastos considerables, unos 30.000 euros por hectárea. Pero en cuanto comienza a producir, aseguran desde el sector, los márgenes de beneficio son “de largo más grandes que el resto de cultivos tradicionales”, con capacidad para sostenerse en el tiempo durante décadas.

"Hay pocos países en el mundo con capacidad para producirlo y cada vez hay más demanda, con un incremento anual mayor que el resto de frutos secos. Tiene el mismo nivel nutricional de la almendra y sus usos alimentarios son iguales o superiores", afirma José Francisco Couceiro, investigador principal del Centro Investigación Agroambiental El Chaparrillo y posiblemente el mayor experto español en pistacho.

El pistachero es un árbol similar al almendro, y resiste perfectamente los climas rigurosos.

Ideal para el interior de España

El pistacho es un fruto de origen semidesértico. Prolifera en climas secos y necesita muy poca agua. Irán y California (EEUU) lo producen hoy casi en exclusiva. En Europa, España es el país con las mejores condiciones climáticas y geológicas, pero solo concentra el 0,02% de la producción mundial. Sicilia, con cultivos centenarios, es el único referente europeo. El gran problema para que el pistacho explote en nuestro país es la idiosincrasia de la mitad sur peninsular. Es muy difícil convencer a los agricultores de que pasen de un monocultivo extensivo como el cereal o el viñedo a un árbol que tardará años en empezar a producir. La gente no está acostumbrada a esperar, se fijan en el presente y no en la rentabilidad futura, pero yo auguro que en Andalucía, igual que ya lo es en Castilla-La Mancha, Extremadura, Madrid y Aragón, el crecimiento sea exponencial.

<< volver

MÁS EN Reportajes

16/05/2019