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sábado 22 de septiembre de 2018

Reportajes
14/06/2018

España, referente en consumo y valorización de productos pesqueros

Javier Garat, secretario general de Cepesca y presidente de Europêche

La naturaleza y composición geográfica de nuestro país con cerca de 8.000 Km de costa, la historia y la actividad de una flota pesquera que, si bien se ha visto sustancialmente reducida desde la entrada de España en la entonces Comunidad Económica Europea, sigue siendo la número uno por volumen y valor de capturas de la Unión Europea (UE) y ocupa el puesto 18 del ranking mundial, han sido claves en la construcción de una cultura gastronómica diferencial, en la que el consumo de productos pesqueros, lejos de ser un lujo al alcance de pocos, es una realidad y un modelo a imitar.

La tradición culinaria y la excelencia gastronómica es uno de los valores diferenciales de España. Este aspecto es, de hecho, uno de los atractivos que han convertido a nuestro país en una potencia turística, y es claramente el resultado de una cultura caracterizada por la convivencia de dos dietas -la Mediterránea y la Atlántica- en las que es fundamental el consumo de pescado, alimento clave de una nutrición variada y equilibrada y también, a todas luces, una de las claves de la longevidad. No es casualidad que, con 83 años y sólo por detrás de Japón (83,9 años), España sea el país de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) con la mayor esperanza de vida.

Si a nivel mundial, Japón ocupa la primera plaza en consumo de pescado por habitante al año, nuestro país se sitúa en quinta posición, solo por detrás del imperio del sol naciente, Islandia, Noruega y Portugal. Por tanto y, circunscritos a Europa, España es el segundo consumidor de productos pesqueros, con un consumo en hogares de productos pesqueros por persona y año de 25,49 Kg en 2016, es decir un 1,6% menos que en 2015. Se constata, por tanto, una tendencia a la baja que empezó a hacerse patente hace varios años.

Así lo revela una estadística sobre el consumo de pescado en España, elaborada por Statista a partir de datos procedentes del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente (MAPAMA) correspondientes al período 2008-2016. La estadística muestra que el volumen de pescado fresco consumido en España en 2008 se situó en 603,3 millones de Kg y en 2016 fue de 506,3 millones de Kg, es decir, 100 millones de Kg menos.

También se ha visto reducido, aunque en menor medida, el consumo de mariscos, moluscos y crustáceos frescos: en 2008 registró un volumen de 228,6 millones de Kg y en 2016 se situó en 170 millones de Kg. Esta tendencia descendente también afecta tanto a los mariscos, moluscos y crustáceos cocido -34,6 y 26,9 millones de Kg en 2008 y 2016, respectivamente-, como a los mariscos, moluscos y crustáceos congelados, con 131,5 millones de Kg en 2008 y 96,9 millones de Kg en 2016.

Los nuevos estilos de vida y, específicamente, la reducción del tiempo que destinan los ciudadanos a actividades como la compra de productos de alimentación y su preparación, a pesar del furor en torno a los concursos televisivos en torno a la cocina, son algunas de las razones que explican este descenso.

Por otro lado, la reducción del consumo de pescado fresco en España no se ha traducido en un incremento del consumo de pescado congelado, que también ha experimentado un descenso. En 2008 el consumo de pescado congelado en España se situó en 146,7 millones de Kg y en 2016 registró un volumen de 120 millones de Kg.

Por el contrario, debido a su comodidad y facilidad de uso, la creciente variedad de una oferta que evoluciona para adecuarse a las nuevas demandas de los consumidores, y también a razón de un nuevo estilo de vida en el que se ha reducido el tiempo que los ciudadanos dedican a la preparación de alimentos, el consumo de conservas de pescado, moluscos y crustáceos ha crecido. De acuerdo con el análisis de Statista, en 2008 se consumieron en 176,7 millones de Kg de este tipo de conservas y este tipo de consumo ha mantenido, en el periodo de estudio, una evolución positiva hasta alcanzar los 198 millones de Kg en 2016.

España, entre los cinco mayores exportadores de conservas de pescado

La buena salud del consumo de conservas de pescados y mariscos es fundamental para mantener la buena marcha de este sector, que factura más de 3.200 millones de euros anuales; así como para el sector pesquero, en tanto que proveedor de su materia prima. Para ambos son un motor clave las exportaciones.

La tendencia positiva del mercado de las conservas de pescado se ve refrendada por los datos de 2017. Los puestos de trabajo de este sector han aumentado por cuarto año consecutivo hasta los 15.500 empleos (70% mujeres) y sus exportaciones superaron en 2017 las 191.000 toneladas (147.145 toneladas corresponden a preparados y conservas de pescado y 44.658 toneladas a preparados y conservas de crustáceos y moluscos). Este volumen total se traduce en una cifra de 922 millones de euros y que sitúa a España entre los cinco mayores exportadores de conservas de pescado, con el atún como el producto estrella.

Por delante de los preparados y las conservas, en la clasificación de exportaciones de productos de la pesca y la acuicultura de 2017 se sitúan, tanto por volumen como por valor, el pescado congelado (452.239 toneladas y 806 millones de euros) y los moluscos (220.735 toneladas y 839 millones de euros).

En su conjunto y en un contexto general de crecimiento, las exportaciones de productos de la pesca y la acuicultura de España 2017 también tuvieron un comportamiento positivo. De acuerdo con el avance del Informe Anual de Comercio Exterior del MAPAMA, las exportaciones españolas de productos agroalimentarios batieron en 2017 un récord al superar por primera ver los 50.000 millones de euros, lo que sitúa a España como el cuarto país exportador comunitario.

Las exportaciones de productos de la pesca y la acuicultura en 2017 registraron, por su parte, un volumen total de 1.145.967 toneladas y un valor de 4.036 millones de euros), con un incremento tanto del volumen como del valor respecto al año anterior: 1.069.300 toneladas y 3.614 millones de euros en 2016.

No obstante, el sector alimentario pesquero español (fresco y transformado) continúa teniendo un comportamiento tradicionalmente importador. En 2017 las importaciones de productos pesqueros de España ascendieron a un volumen de 1.730.200 toneladas y un valor de 7.053 millones de euros, lo que supone un aumento respecto a 2016, que se cerró con unas importaciones de productos pesqueros de 1.677.356 toneladas por un valor de 6.423 millones de euros. Mientras que las importaciones de productos pesqueros tienen como origen principal países ajenos a la UE, las exportaciones se dirigen fundamentalmente a estados de EU.

Estos datos muestran que España sigue siendo un país deficitario en productos de la pesca. Nuestra producción no es suficiente para cubrir la demanda existente. Pero también demuestra que tenemos un sector comercializador potente, que se dedica tanto a la importación como a la exportación, y que permite que los pescados y mariscos lleguen a millones de ciudadanos del mundo cada día. Estos datos deben motivar al sector pesquero, a las administraciones y a los científicos a seguir trabajando juntos para conseguir mejorar la gestión pesquera desde el punto de medioambiental, social y económico y conseguir incrementar la producción española de forma sostenible.

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