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viernes 22 de junio de 2018

Reportajes
16/05/2018

Acuicultura, reto y objetivo 2050

El pasado 8 de mayo la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (Apromar) sacó a la luz los datos de producción de acuicultura en España y las cifras no son, precisamente, alentadoras.

De las 64.866 toneladas de 2016, se ha pasado a 64.168 en 2017, esto es un 1% menos. Desde Apromar  hablan de un “estancamiento” y han mostrado su “preocupación” por unas cifras que consideran “lamentables” ya que, a su juicio, “España cuenta con la capacidad, el conocimiento y la ilusión” para sacar el sector adelante. De hecho, están convencidos de que se puede revertir esta tendencia apostando por la innovación y por planes estratégicos que aborden los principales problemas a los que se enfrenta el sector pesquero: la competencia desleal de países terceros, innovación y sostenibilidad y  el consumo.

Por especies, a la cabeza está la lubina con 21.269 toneladas (-9,3%), seguida de la trucha con 17.948 toneladas (+1,2%), dorada con 13.643 toneladas (-0,8%), el rodaballo con 8.546 toneladas (+15,5%), corvina con 1.932 (+7,4%) y lenguado con 830 toneladas (+9,3%).

Con estas cifras sobre la mesa, desde Apromar, inciden en la necesidad de superar esta realidad. “España tiene los medios y la tecnología para revertir esta tendencia” ha asegurado su presidente José Carlos Rendón. A través de la Red de Experimentación Marina de Acuicultura (Rema) que cuenta con múltiples iniciativas de I+D+i, colaborando con instituciones y universidades, Apromar está desarrollando numerosos proyectos. El más reciente aborda la normalización de granjas de peces con jaulas marinas para evitar posibles escapes. También está llevando a cabo un Plan Estratégico de comunicación sobre qué es la acuicultura ya que aún existe cierta reticencia a consumir productos de acuicultura.

De ahí, destacan, la importancia del sello Crianza de Nuestros Mares para diferenciar el producto acuícola español del resto y a la que este año se destinará una inversión de 1.700.000 euros. Inversión necesaria, aseguran, para terminar con la competencia desleal de producciones acuícolas de terceros países que perjudican al sector ya que dichos productos no cuentan con las mismas exigencias medioambientales, sociales y de calidad europeas. En este sentido, la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo ha aprobado una resolución en la que reivindica la importancia de la acuicultura y pide a la Comisión Europea que iguale la legislación de estas explotaciones y unifique las exigencias de los productos europeos y los importados. El informe elaborado por el eurodiputado del Partido Popular Carlos Iturgáiz, propone introducir criterios "claros y homogéneos" para la concesión de licencias a estas explotaciones, la puesta en marcha de procedimientos comunes para la gestión de enfermedades o la ordenación eficaz del espacio. Iturgáiz habla de la “paradoja europea”.Esto quiere decir que, mientras los productores comunitarios tienen que respetar todos los estándares de calidad exigidos por la Unión Europea, en muchos países del bloque comunitario se importan y, por tanto, consumen productos con bajos estándares. “Deben participar en igualdad de condiciones y no equivalentes”, subraya Iturgáiz. Además, asegura que dicho informe apuesta por un desarrollo del sector ambientalmente sostenible, económicamente viable y equitativo. Esto es importante ya que hablamos de un sector en el que España es líder a nivel comunitario, representa el 20 % de la producción pesquera de la UE y da empleo a alrededor de 85.000 personas. Esta resolución, que fue aprobada por la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo con 21 votos a favor y dos en contra, será debatida en el próximo pleno de la Eurocámara, en el mes de junio.

Otra de las actuaciones que está apoyando Apromar es la del Crecimiento Azul. Se trata de una estrategia de apoyo al crecimiento sostenible de los sectores marino y marítimo. Reconoce la importancia de los mares y océanos como motores de la economía europea por su gran potencial para la innovación y el crecimiento. Es la contribución de la Política Marítima Integrada de la Unión Europea en la consecución de los objetivos de la Estrategia 2020 para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Precisamente este el motivo por el que Apromar ha firmado con la Secretaría General de Pesca un protocolo para el impulso del crecimiento azul a través de la innovación y la investigación científica y tecnológica en acuicultura. Ambos organismos coordinarán sus actividades relacionadas con la economía azul, con el fin de acelerar proyectos empresariales en términos de crecimiento y de internacionalización.

El Mapama aportará medios para la financiación de proyectos, mientras que Apromar generará un espacio de conocimiento en torno a la acuicultura que reunirá a empresas y centros tecnológicos del sector y de aquellos que generen conocimiento para apoyar las oportunidades que se identifiquen.

Problemas y retos de la acuicultura

Uno de los retos  los que se enfrenta los productos de acuicultura es a la percepción que tiene el consumidor sobre los mismos.

“La anisakiosis constituye un problema de salud pública dado el aumento que ha experimentado la prevalencia en los últimos años en todo el mundo, debido, por un lado, a una mayor incidencia en el pescado capturado y, por otro lado, a la adquisición de nuevos hábitos gastronómicos basados en el consumo de pescado crudo o insuficientemente cocinado.” De ahí, destaca AENOR, la Asociación Española de Normalización y Certificación, la importancia que tiene una correcta certificación la cual “contribuye a dar confianza y transparencia y ayuda a la denominada Due Dilligence (se emplea para conceptos que impliquen la investigación de una empresa o persona previa a la firma de un contrato o una ley con cierta diligencia de cuidado). La certificación AENOR, destacan, “da respuesta a lo establecido en el RE 1276/2011”.

Según el estudio de Marija Banovic, profesora asociada de la Universidad de Aarhus de Dinamarca, el consumidor no solo exige una correcta certificación, también quiere productos naturales que respetan el medio ambiente. Necesitan que, precisamente, los productos de acuicultura estén ligados a la salud. Además, prefieren que sean fáciles y rápidos de cocinar. En este sentido destaca que “la acuicultura necesita comprometer y persuadir a los consumidores de que sus productos pueden constituir una fuente excelente de alimentos sostenibles, saludables y de calidad”. Las dudas legítimas y los mensajes contradictorios sobre la intensificación de la acuicultura y sus preocupaciones deberían superarse mediante el uso de mensajes específicos (no genéricos), que pueden resistir la competencia y defenderse del boca a boca. También promoviendo un proceso de producción único y aumentando la visibilidad del producto como alternativas trazables, saludables, pero también sabrosas para las dietas modernas (proteínas) y el consumo responsable.

Un 2050 cada vez menos lejano

“De aquí a 2050 la capacidad productiva de la acuicultura tiene que aumentar un 57%” decía el secretario general de Pesca, Alberto López Asenjo. Y para esto es necesario coordinar innovación con sostenibilidad. De ahí, la estrategia de crecimiento azul. Pero, ¿cómo compaginar mayor producción con mayor biomasa? Ésta es sin duda otra de las incógnitas que sobrevuelan el futuro escenario del sector. James Gavigan, asesor científico de la Unión Europea, señala que 9.000 millones de personas en 2050 necesitarán más comida. Por ello subraya que se van a necesitar potenciar y dar mayor visibilidad a los productos del mar subrayando las propiedades nutricionales que aportan, así como hace runa pesca sostenible para una mayor eficiencia ecológica de la producción de biomasa.

“Una mayor producción de alimentos desde el océano puede liberar presión sobre la agricultura para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (acabar con el hambre, lograr la seguridad alimentaria y la nutrición mejorada, proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres). Desde un punto de vista político, la subsidiariedad es compatible con el despliegue de un esfuerzo más fuerte y proporcionado a nivel de la UE para garantizar la igualdad de condiciones y una mayor atención a la maricultura similar a la política agrícola o una política alimentaria más amplia. Un marco de políticas de maricultura debe capitalizar los esfuerzos en curso (por ejemplo, la implementación de las directrices estratégicas de acuicultura de la UE de 2013), llevándolos a un nivel de prioridad estratégica más elevado”.

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