Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
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lunes 23 de julio de 2018

Portada
22/06/2018

La batalla de la cadena alimentaria

Vidal Maté. @TrigoLimpio_VM

Organizaciones agrarias, Upa, Coag y Asaja y las Cooperativas Agroalimentarias, mantuvieron un primer contacto oficial con el ministro de Agricultura Luis Planas para poner sobre la mesa algunas de las actuaciones más inmediatas y de los problemas más urgentes para los que se demandan respuestas.

No hubo sorpresas por parte del sector agrario ni por parte de la Administración. Todos están de acuerdo que la futura reforma de la PAC es actualmente el asunto prioritario en lo que se considera la primera fase en Bruselas y donde de lo que se trata es de lograr una financiación suficiente donde se mantengan las ayudas  directas como el soporte de las rentas. Se deja para  más tarde lo que sería el debata  a cara perro en España sobre la distribución de los fondos y donde las comunidades autónomas tienen mucho que tirarse a la cara.

Al margen de la Política Agrícola Común, sobre la situación interior, solo unas poca pinceladas sobre lo que más preocupa al sector, como es la vieja batalla de la cadena alimentaria por rematar donde chirrían la venta a pérdidas, la posición irreductible de los hombres de Economía y los de Competencia, la batalla de las eléctricas o, lo más inmediato, más fondos para seguros agrarios en la subasta al alza de los presupuestos donde parece hay recursos para todos.

Se trata de lo que podríamos considerar como una plataforma reducida, como de urgencia, si tenemos en cuenta que de cara a ese futuro del sector agrario, además de todo eso, un punto fundamental será el agua, sus disponibilidades, utilización, eficiencia, rentabilidad real y, en base a ello el futuro o no algunos sectores productivos, además del juego en los mercados desde un sector más organizado con el permiso de Competencia. Con la política del agua en el anterior departamento, el Ministerio tenía un marrón, pero también mayores competencias. Hoy, Atocha se ha quitado del medio en esa batalla, pero el agua sigue siendo una política prioritaria a la que no puede dar la espalda.

Con la llegada de Luis Planas al Ministerio de Agricultura, es evidente que al departamento de Atocha no ha llegado ningún astronauta verde ni uno marrón, ningún comodín, sino alguien que sabe bien lo que tiene entre manos y además con buenas maneras, pensando sobre todo en lo mejor para el sector. Pero, a partir de ahí, ese mismo sector quiere saber, tiene necesidad de actos, no ya del ministro, que ya ha dado algunos, sino del gobierno para cerciorarse que Agricultura tiene también otra importancia para el ejecutivo, que no es un furgón de cola para recoger restos y que necesita más que gestos, tanto desde una perspectiva de los recursos, como desde la política.

Si nos quedamos en los recursos sería el momento para que saliera adelante la enmienda por la que se incrementaran en 50 millones los fondos para los seguros agrarios que se demandaban desde la oposición, así como para romper esa barrera de incrementos cicateros mínimos denunciada en el conjunto de los presupuestos de Agricultura desde la oposición cuando el sector se halla en un momento clave donde se deben poner las bases de su futuro.

Agricultura

Desde un planteamiento más político, sin dineros públicos de por medio, sí de muchos intereses privados, el sector lleva años buscando una respuesta del gobierno donde se defiendan los intereses agrarios frente a Economía o ante el poder de las eléctricas en Industria.  En la legislatura anterior se dieron pasos positivos para  mejorar la posición de la producción en la cadena alimentaria, pero, por falta de peso de unos, o por el peso o el poder excesivo de otros, la barrera de Economía fue y se mantiene infranqueable, como lo pone en evidencia el último informe de Competencia. Otro tanto sucedió con las eléctricas  donde la ministra solo pudo arañar una exención fiscal para los regantes.

El gobierno, no ya el ministro de Agricultura, tiene en sus manos la posibilidad de demostrar que, además de no poner a un hombre para salir del paso, ha hecho una apuesta por el sector y Atocha deja de ser el departamento pobre o marginado, dando respuesta a viejas demandas y tapando vejaciones prolongadas, valorando la importancia del sector agrario y alimentario para el conjunto de la economía y para mantenimiento del medio rural. Tiempo al tiempo.

En definitiva, además de la imagen o las virtudes personales, ¿apostamos a no apostamos?...

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