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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

El café, una delicia del desayuno a la sobremesa

Redacción Qcom.es

Como todas los alimentos que han marcado su impronta durante siglos y siglos, el café (la raíz de la palabra es de origen árabe, cuyo significado es “excitante”) necesita una cierta mitología para explicar unos orígenes que se pierden en la historia de la Humanidad. En este sentido, se suceden las leyendas y fabulaciones, aunque la mayor parte de ellas coinciden en que la planta del cafeto era conocida y utilizada mucho antes de que se comenzara a emplear como brebaje. Es decir, se hacía uso del grano con anterioridad de que a alguien se le ocurriera molerlo y convertirlo en una infusión.

Mahoma y el arcángel San Gabriel

Cuenta una de sus muchas leyendas que Mahoma, estando muy conturbado por tantas preocupaciones, rogó a su dios, y Alá compadecido, le envió al arcángel San Gabriel con un remedio para confortarlo, y este era “negro como la misma piedra negra de la Kaaba” y fue tan vivificador que recibió el nombre de “kahwa” que quiere decir “energético, excitante y vigorizador”, cualidades que siguen adornando al café de nuestros días.

Hoy la industria cafetera se ha transformado por completo. De la mano de los italianos se ha popularizado una extensa gama de cafés de todo tipo y para todos los gustos, muchos de ellos mezcla de los Arábica brasileños y los Robusta africanos y asiáticos, y que se presentan en el novedoso formato de las cápsulas o porciones individuales, que se introducen en máquinas de filtro eléctrico. Son las responsables de una espectacular evolución del universo del café que, no obstante, no ha terminado con sus escenarios habituales, esos locales que han constituido su sede a lo largo de la historia.  

Redacción Qcom.es

Los primeros cafés, entendidos como lugares adecuados para la degustación de esta bebida, se dejaron ver en La Meca a finales del siglo XIV y principios del XV. Las primeras muestras de café fueron introducidas en Europa allá por el siglo XVII de la mano de los mercaderes venecianos que regresaban a la República, aunque tampoco fuera por aquel entonces totalmente desconocido en nuestro continente. Desde Italia, el "boom" se extendió sobre todo por Centroeuropa, después de que un espía polaco, Kolschitzky, lo introdujera en Viena, donde se vulgarizó su uso. Curiosamente, España fue uno de los últimos países adonde llegó el café, posiblemente de la mano de los franceses y en los primeros años de la dinastía borbónica. Pero aprendimos pronto y ya en el siglo XVIII llamaba la atención el cuidado que en España se prestaba a todo el proceso cafetero.  

Las tertulias decimonónicas

En Madrid comenzaron rápidamente a proliferar los establecimientos en los que se vendía y consumía café. En este punto, a partir del XIX se impone en estos locales una costumbre que se convertiría prácticamente en universal, la de la tertulia. Hacia el café siempre han sentido una especial atracción los literatos, precisamente por esa facilidad de conversación. Grandes bebedores de café a lo largo de la historia fueron Kant, Napoleón, Madame Pompadour, Bismark, Bach, Goya, Disraeli, Ramón y Cajal (quien dijo que “en el café es donde me siento más español que nunca”), Simón Bolívar, etc. Curiosamente, el mejor café del mundo es el americano, que llegó a aquel continente de la mano de los europeos, entre ellos los españoles.

Para conseguir un café perfecto, se debe preparar con agua neutra  a temperatura inferior a 100 grados centígrados. Si hierve, hay que esperar a que se enfríe. Si se muelen los granos hay que utilizarlos de inmediato. La medida adecuada son aproximadamente 20 gramos de café molido por taza. Hay diferentes alternativas para tomar café; cada una nos ofrece un estilo propio, desde el tradicional al  Espresso italiano, hasta las más exquisitas mezclas de sabores como el Vienés, el Irish Coffee, el “Frappé”, el “Capuccino”…

Las bondades de su consumo moderado

Ningún elogio parece excesivo, puesto que bebido en cantidades moderadas, el café es recomendable para todas las personas que gozan de buena salud. Una pequeña cantidad de cafeína favorece la actividad y la digestión. Si el café es bueno, lo mejor es tomarlo solo, con una copa de  brandy o el alcohol preferido por cada uno. En cualquier caso, desde el desayuno a la sobremesa, una taza humeante de café es una verdadera delicia. Les acompañamos unas cuantas direcciones para probar un buen café.

DIRECCIONES

TOMA CAFÉ. La Palma, 49. Tfno. 675 937 173 Madrid www.tomacafe.es

EL JARDÍN SECRETO. San Bernardino, 26. Tfno. 915 418 023. Madrid eljardinsecretomadrid.com/principal

CAFÉ BAR DELIC. Costanilla de San Andrés, 14. Tfno,913 645 450. Madrid delic.es

SATAN´S COFFEE CORNER. Carrer Pau de la Creu, 25. Tfno. 666 222 599. Barcelona www.facebook.com/SatansCoffeeCorner">www.facebook.com/SatansCoffeeCorner

EL DESVAN DEL CAFÉ. Puerto Rico, 4. Tfno. 963 441 686. Valencia www.facebook.com/eldesvandelcafe">www.facebook.com/eldesvandelcafe

CAFÉ DE INDIAS. Puerta Triana 1. Tfno. 954 563 037. Sevilla www.cafedeindias.com

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