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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

11 DE marzo DE 2019

"La directiva de prácticas desleales dota a AICA de más protagonismo"

Ricardo Migueláñez

La Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) acaba de cumplir su primer lustro, un periodo en el que ha realizado más de 4.000 inspecciones, que han concluido con casi 1.500 infracciones con sanción, y en el que ha recibido unas 240 denuncias. En esta entrevista, su directora detalla cómo trabaja y cuáles son los objetivos y retos del organismo que nació en el marco de la Ley de la Cadena Alimentaria para mejorar el equilibrio en las relaciones en el sector agroalimentario. 

Pregunta.- Cinco años de la AICA ya, aunque usted lleva al frente de la misma desde julio del año pasado, ¿qué balance se ha hecho por parte del Ministerio y de todo el sector de la actividad realizada?

R.- Efectivamente, ya han pasado cinco años desde que se creó la agencia con la aprobación de la Ley 12/2013 y con el objetivo de mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria. Cinco años en los que la actividad de AICA ha sido intensa, permitiendo posicionar a la agencia como un referente en control y un organismo necesario al servicio del sector.

Llevo mucho tiempo vinculada al sector agroalimentario y he comprobado cómo se ha tomado conciencia de la necesidad de mejorar las relaciones comerciales, y cómo se identifica a AICA y a la Ley de la Cadena como los instrumentos imprescindibles para reducir el desequilibrio en las relaciones comerciales, y mejorar la eficacia y competitividad del sector agroalimentario español.

Por lo tanto, la lectura de estos cinco años es muy positiva. Es una agencia joven pero con estabilidad, que se ha consolidado en el sector agroalimentario, y así lo han referido los operadores del sector.

P.- Para los que no la conocen del todo, ¿qué tipo de actividades realiza la AICA?

R.- Cuando me preguntan qué hacemos en AICA, me gusta recordar los tres puntos de nuestra Misión: Supervisión y Control, Propuesta de Sanciones e Información de Mercados.

La Supervisión y Control se centra en inspecciones dirigidas a todos los operadores de la cadena para comprobar que las relaciones comerciales se realizan bajo un contrato escrito, donde quedan recogidas sus condiciones, como el precio y las condiciones de pago o de entrega, y vela porque no existan prácticas abusivas en esas relaciones comerciales.

Al mismo tiempo, y en el marco de las labores de control, la agencia realiza las comprobaciones de  la veracidad de las declaraciones que los operadores del sector oleícola realizan mensualmente. AICA actúa en aquellas  comunidades autónomas que han encomendado a AICA esta actividad mediante convenios y que actualmente son las Comunidades Autónomas  de Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía, La Rioja, Murcia, Galicia y Madrid. Se constata un interés porque esta función, competencia de las comunidades autónomas, la siga ejerciendo AICA como una actividad que asumió de la antigua Agencia de Aceite de Oliva.

Y terminando con la labor de control y considerando la evolución y adaptación que AICA ha realizado en estos cinco años,  la Agencia actúa como órgano de control  oficial y verificación del cumplimiento de los pliegos de condiciones de los productos antes de su comercialización en determinadas Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) e Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) de ámbito supra autonómico que así nos lo han solicitado.

Todo esto, se recoge bajo un Plan de Control que contiene todas las actuaciones inspectoras en diferentes planes de trabajo para cada uno de estos ámbitos de actuación.  

Los posibles incumplimientos que se detectan en las inspecciones para comprobar que se cumple la legislación frente a la que se actúa, son motivo de inicio de expedientes sancionadores. Y aquí es donde entra la importante labor de AICA en materia de propuestas de sanciones.

Las actuaciones relativas a la propuesta de sanciones engloban el inicio y la instrucción del procedimiento sancionador por incumplimientos de la Ley de la Cadena Alimentaria, o por el incumplimiento de la ley 6/2015 ante las denuncias presentadas por los Consejos Reguladores de DOP o IGP de ámbito suprautonómico. Además de los derivados de las denuncias de las Organizaciones Interprofesionales por impagos de las cuotas establecidas en la extensión de norma (sector de aceite de oliva, aceituna de mesa, orujo lácteo y vino). AICA realiza un importante y minucioso trabajo con un rigor extraordinario para cumplir con los tiempos que establecen los procedimientos administrativos.

Además, AICA mantiene la gestión de los dos sistemas información de mercados el del aceite de oliva y aceituna de mesa (SIMO) y del vino (INFOVI)  que permiten tener una información mensual de la situación de estos mercados, contribuyendo a dar transparencia al mercado oleícola y vitivinícola.

P.- Sanciones, expedientes, controles, son palabras que siempre comprometen a alguna parte, ¿cómo hace la AICA para mantener su independencia y decidir antes las denuncias planteadas?

R.- La efectividad de AICA radica en su independencia y en el rigor con el que se realizan las actuaciones. La Ley de la Cadena creó AICA para vigilar las relaciones comerciales de los agentes de la cadena y es imprescindible que esta vigilancia se lleve con todas las garantías de seguridad, confianza y confidencialidad, y en definitiva responsabilidad.

Estamos siempre atentos a las noticias del sector, a las que nos trasmiten de forma directa en las muchas reuniones que mantenemos, como a las que aparecen en los diferentes medios. Esto nos permite reaccionar rápidamente. No hace falta que AICA dé publicidad a sus actuaciones inspectoras en tiempo real para que el sector sepa que se está actuando. Deben tener la confianza de que por la responsabilidad que tenemos, AICA siempre actúa de forma ágil.

Las decisiones, por tanto,  son fruto del estudio e investigaciones y de la aplicación de la norma. Todo ello dentro de los plazos que rigen las normas y bajo  los procedimientos a los que estamos obligados. AICA es la primera que tiene que cumplir, y puedo asegurar que cumple.

En cuanto a las denuncias, en estos 5 años se han dirigido a AICA  243 denuncias, que se han investigado debidamente. Se comprueba que la denuncia está correctamente presentada con identificación del denunciado y la infracción cometida y si es necesario, se solita más información. En caso de detectar incumplimiento de la Ley 12/2013 se procede a iniciar expediente sancionador.

Estas denuncias permiten hacer una acción más dirigida, por eso, siempre aconsejamos que en las denuncias se incluya claramente qué se denuncia y a quien. En este punto, quiero destacar lo que indicaba anteriormente sobre la absoluta confidencialidad, para tranquilidad de los que duden en denunciar por posibles represalias de aquellos a quien denuncia, sobre todo en los casos en los que existe una dependencia.

Y cuando las denuncias se realizan de forma anónima, bien sea un operador o cualquier asociación que representa los intereses de la cadena, sirven como indicio y posibilita la apertura de subprogramas de control, algo que también es importante pues focaliza las acciones ante crisis que se puedan desencadenar en el sector.

En el caso de denuncias de prácticas que no están tipificadas como infracción en la Ley 12/2013, basándonos en el rigor de nuestras actuaciones, AICA las traslada a la autoridad competente. Pues en caso de no ser así, AICA estaría llevando a cabo actuaciones que no son de su competencia y sería difícilmente justificable un requerimiento de AICA en estos casos.

P.- Siempre se habla mucho del tema de los contratos y los no contratos del sector agro con sus compradores. ¿Cómo está este tema cinco años después?

R.- Una de las novedades que introdujo la Ley de la Cadena fue la obligación de hacer contratos por escrito. Hasta 2014 la práctica habitual para llegar a acuerdos en el sector agroalimentario era el contrato verbal, una práctica que dejaba al primer eslabón de la cadena con mayor inseguridad jurídica ante cualquier incidencia o discrepancia.

A través de las 4.053 inspecciones realizadas y de los expedientes sancionadores abiertos en los cinco años de actividad de la agencia que han concluido en las casi  1.500 sanciones resueltas, sabemos que se ha  avanzado y los operadores son cada vez más conscientes de que debe existir un contrato por escrito que sustente las obligaciones y derechos a los que se enfrentan. Hemos comprobado que el sector ha reaccionado, y ahora hay más conciencia en la obligación de hacer contratos antes de la entrega de las mercancías y lo que es muy importante, que se pacte libremente el precio entre las partes.

Por eso, nuestro objetivo en el VI Plan de Controles, cuyas líneas generales se presentaron el pasado 31 de enero al Consejo Asesor de AICA en el marco de la celebración del V Aniversario de la Agencia, es el de reforzar la lucha por el equilibrio en las relaciones comerciales a través de la implantación plena de contratos por escrito. Para ello se trabaja en base a una planificación proactiva de las inspecciones, es decir, actuar de forma vigilante, que también nos permita adelantarnos a los problemas antes de que ocurran. Para ello, estamos coordinando las actuaciones con las campañas de comercialización de los diferentes sectores, y así, de esta forma, podremos dar un enfoque sectorial e integral a nuestras actuaciones.

P.- Para terminar, ¿cuáles son los retos a los que se enfrenta la AICA en los próximos años?

R.- Es fundamental dar a conocer con mayor intensidad la Ley de la Cadena y la actividad de AICA para lograr la plena implantación de contratos en el sector agroalimentario y eliminar las prácticas abusivas favoreciendo el equilibrio de las relaciones comerciales. Aunque sector y administración han colaborado en dar a conocer la ley y las actuaciones de AICA, tenemos que insistir más en esta actividad de pedagogía, y enfocarla a sectores y eslabones de la cadena dada la complejidad y diversidad de productos y operaciones que se realizan.

La Directiva de prácticas comerciales desleales que se ha acordado en la Unión Europea dota a AICA de un mayor protagonismo en contribuir a la mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria. En los próximos dos años AICA será Agencia Europea, reto que afrontamos con ilusión y ganas pues ya tenemos mucho avanzado y lo que es mejor, va a suponer que el sector agroalimentario español avance aún más en lograr unas relaciones justas.

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