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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

6 DE junio DE 2019

La "pirámide de la alimentación" en la práctica no es una pirámide

Con motivo del día mundial del medio ambiente y el informe presentado por Unilever con objetivo de reducir el impacto del cultivo actual de alimentos para el medio ambiente, hemos querido entrevistar a Diana Roig, directora de Nutrición de Unilever España, para que nos cuente un poco más acerca de este estudio y de las soluciones y acciones de Unilever para combatir este problema.

Qcom.es.- En los últimos años la tendencia a comer de forma más saludable se ha visto incrementada, ¿considera que los españoles llevamos una dieta equilibrada?

Diana Roig.- Los españoles somos más conscientes de lo que es una alimentación sana y equilibrada, pero lamentablemente no siempre la llevamos a la práctica. Por una parte hay hábitos muy arraigados (poca variedad, consumo de carne superior al recomendado, etc…) y por la otra estilos de vida (cada vez más estresados y acelerados) que no contribuyen a que podamos dedicar suficiente tiempo a alimentarnos bien.

La “pirámide de la alimentación” en la práctica no es una pirámide, ya que abusamos de los alimentos de la parte alta en detrimento de los de la parte baja (fundamentalmente vegetales).

Q.- Unilever ha presentado el informe “Los 50 ingredientes del futuro”, con el objetivo de reducir el impacto negativo que el actual cultivo de alimentos tiene para el medio ambiente. ¿Qué se extrae de este informe?

D.R.- El informe parte de unos datos que merece la pena mencionar:

- El 75% de nuestros alimentos proviene de tan sólo 12 especies vegetales y 5 especies animales.

- El 60% de las calorías consumidas procede de sólo 3 cultivos (arroz, trigo y maíz).

- Existen entre 20.000 y 50.000 especies comestibles, de las que actualmente se consumen entre 150 y 200

- La agricultura produce ¼ de los gases de efecto invernadero (un 60% de los cuales proceden de la ganadería).

Todo ello es preocupante tanto para la población (que ve reducido el abanico de nutrientes en su alimentación) como para el planeta (los suelos de cultivo se agotan más rápidamente, los cultivos son menos resistentes al cambio climático, y hay más plagas e infecciones).

Por todo ello, mediante el informe “Los 50 ingredientes del futuro” se han elegido 50 ingredientes con un impacto positivo tanto para la salud de las personas como para la salud de nuestro planeta.

Aunque lo importante del informe, en definitiva, es sembrar un concepto: si cada uno de nosotros incorpora a su alimentación alimentos más variados y sostenibles, esto revertirá positivamente tanto en nuestra salud como en la del planeta.

Q.- ¿Por qué se han elegido estos 50 alimentos?, ¿cuál ha sido el criterio de selección?

D.R.- Los criterios han sido los siguientes:

- Diversidad: especies vegetales, que excluyeran los cultivos más cultivados/consumidos.

- Nutritivos: se utilizó un criterio de densidad de nutrientes para elaborar una lista previa con 200 ingredientes, de los que finalmente se seleccionaron 50 teniendo en cuenta el resto de criterios.  

- Menor impacto medioambiental: exclusión de cualquier variedad con un impacto medioambiental elevado.

- Sabroso: De buen sabor, aceptado en distintas culturas, aptos para ser usados en los productos de nuestras marcas.

- De distintas regiones: Priorización de ingredientes cultivados y accesibles en distintas regiones.

Q.- ¿Qué cambios clave debemos realizar para alcanzar una población mundial más sana y un planeta más sostenible?

D.R.- Es fundamental ampliar la variedad de alimentos que incluimos en nuestra dieta, y por otra parte priorizar alimentos del mundo vegetal. Esto no significa ni mucho menos que debamos eliminar los de origen animal (carne, pescado, huevos, lácteos…), pero sí pensar que el grueso de nuestra alimentación debe basarse en alimentos vegetales.

El consumo de alimentos vegetales está asociado a una menor incidencia de varias enfermedades (cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, obesidad, diabetes tipo 2, etc..), y también tiene un impacto medioambiental menor al de los alimentos de origen animal: la huella de carbono y la huella hídrica son mucho menores en la producción de alimentos vegetales.

Q.- ¿De qué forma está contribuyendo Unilever a lograr alcanzar este cambio?

D.R.- Dentro del Plan Unilever para una Vida Sostenible nos hemos marcado una Estrategia de Nutrición sostenible, que abarca desde el campo hasta la mesa. En resumen, esto implica priorizar alimentos vegetales y de origen sostenible en nuestros productos, optimizar el perfil nutricional de nuestros alimentos, ayudar a nuestro consumidor a ser más sostenible (con proyectos como el citado de “Los 50 ingredientes del futuro”, con una Guía contra el desperdicio, con consejos y recetas saludables, etc…), y finalmente con una estricta estrategia relativa al packaging, con ambiciosos objetivos de cara a 2025.

Q.- El 95% de las verduras de Unilever provienen de fuentes sostenibles, ¿cómo afecta este tipo de agricultura a la alimentación?

D.R.- En una agricultura sostenible se optimizan muchos parámetros que posibilitan que la tierra y el agua sean resilientes y alberguen la diversidad y riqueza necesarias para proporcionar una alimentación nutritiva y saludable. Los vegetales se recolectan en su punto óptimo de maduración, con lo que se consigue no sólo un nivel elevado de nutrientes, sino también un mejor sabor.

Cultivar de forma sostenible es lo que nos indica el propio concepto: cultivar para poder seguirnos alimentando en el futuro.

Q.- ¿Cuáles son los retos para futuro?, ¿cómo se puede promover el consumo de una mayor variedad de alimentos disponibles?

D.R.- Todo se resume en un gran reto: en el 2050 habrá en este planeta casi 10 millones de personas, que deberán alimentarse con el mismo o menos suelo agrícola que el que tenemos actualmente. Afortunadamente, los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) ya contemplan este reto, pero cada uno de nosotros debe modificar sus hábitos para que – como dicen algunos expertos – no sea demasiado tarde para que el cambio climático provoque cambios irreversibles.

Una mayor variedad de alimentos disponibles se puede potenciar desde muchos eslabones: desde la agricultura promoviendo su cultivo, desde las administraciones públicas incentivándolos, desde la industria integrándolos en nuestros productos, y obviamente como consumidores (cada uno de nosotros), integrándolos de forma decisiva en nuestra alimentación.

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