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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

¡Las exportaciones de porcino a terceros países en 2014 han crecido un 30%!

Ricardo Migueláñez. Ingeniero Agrónomo

Ricardo Migueláñez.- La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España es una organización que existe desde hace casi 40 años. ¿Qué tipo de empresas aglutina y qué hace por ellas?

C.S.- ANICE es la mayor asociación cárnica de España. Sus casi 40 años de vida avalan nuestro trabajo para la defensa de las industrias cárnicas, y la sitúan como el principal referente empresarial del sector, agrupando a más de 700 empresas de toda la geografía nacional, desde pymes a grandes grupos industriales, y todas las actividades cárnicas: mataderos y salas de despiece de porcino, vacuno y ovino, fabricas de embutidos y todo tipo de elaborados, jamones, productos ibéricos, etc. Con esta dimensión, nuestra Asociación es líder empresarial al agrupar más del 60% de la producción cárnica española, destacando aún más en algunos productos, como los derivados del cerdo ibérico, donde acogemos a más del 90% del total.

Con ANICE, las empresas cárnicas tienen un aliado que les acompaña, defiende y ayuda en el desarrollo de su actividad. Nuestro objetivo es, por tanto, ofrecer una cartera de servicios diferenciales y la creación de valor para las empresas asociadas.

R.M.- El sector cárnico se encuentra en un momento dulce, ¿sobre todo en el exterior, cuáles son las causas del éxito a nivel internacional?

C.S.- El comercio exterior tiene una importancia estratégica para nuestro sector. El buen trabajo de años que han llevado a cabo las empresas con vocación internacional, y la tarea incansable que hemos llevado a cabo desde ANICE y las organizaciones del sector, en coordinación con la Administración, ha llevado al buen nivel de nuestras exportaciones cárnicas. Con todo ello, España es ya el cuarto exportador mundial de porcino con una cuota del 8% y solo por detrás de Alemania (18%), Estados Unidos (15%) y Dinamarca (10%).

R.M.- ¿Cuáles son los principales mercados de nuestras carnes?

C.S.- Todavía, la parte más importante de nuestras exportaciones se dirige a la Unión Europea, y fundamentalmente a Francia, Alemania, Portugal e Italia. Por ello, el sector tiene dos retos importantes en este terreno: incrementar de forma rápida las ventas exteriores a mercados extracomunitarios y crecer en productos de mayor valor añadido, productos elaborados que nos diferencien de la competencia de otros países.

Un hecho muy importante es que estamos diversificando y ampliando mucho nuestros mercados. Estamos vendiendo cantidades importantes a mercados de muchísimo interés en terceros países, como Japón, China, Corea del Sur, Hong Kong, Filipinas, Estados Unidos…

Por ejemplo, un dato muy favorable para el sector porcino en 2014 ha sido el crecimiento de las exportaciones a terceros países en un 30% en volumen y un 33% en valor, y todo ello en un año con el mercado ruso cerrado. Además, tras el cierre de Rusia, nuestros exportadores han sabido reorientar sus ventas hacia mercados alternativos asiáticos y de otros terceros países, lo que ha incrementado su precio de venta por encima de los de casi todos nuestros competidores europeos, que han dirigido sus operaciones a la propia UE de forma más generalizada.

R.M.- La ganadería española es un ejemplo de competitividad, ¿cómo influye esto en la capacidad de la industria? ¿Cuáles son sus asignaturas pendientes para ganar todavía más mercados?

C.S.- La cadena de valor de las diferentes carnes se ha desarrollado mucho y bien desde hace muchos años, con la intervención decidida de todos los eslabones, desde la producción ganadera hasta nuestras industrias. De ahí viene la buena situación en los mercados exteriores. Pero esta situación no es algo que ya esté garantizada y estable, la actividad exportadora es muy complicada y con una competencia extraordinaria, y no todo son luces en el comercio exterior cárnico. Por ello, para garantizar su evolución, su desarrollo y rentabilidad la industria cárnica necesita contar con unas estructuras administrativas unificadas y adaptadas a lo que requiere la compleja actividad del comercio internacional, sin división competencial que causa problemas y obstáculos en las exportaciones, y pérdida de competitividad a nuestros exportadores.

Los industriales hacemos todo lo posible y, a menudo, hasta lo imposible, para desarrollar nuestra actividad exportadora. Pero como ocurre ahora con el caso paradigmático de Rusia, en muchas ocasiones estamos a expensas de decisiones políticas, de estrategias de países y gobiernos que se escapan a nuestra capacidad de acción. Por eso pedimos la implicación de nuestra Administración al máximo nivel, para gestionar el comercio exterior cárnico como una estrategia de país.

R.M.- A nivel del sector del ibérico y una vez que parece que ha pasado ya la crisis del sector, ¿qué lecciones hemos podido aprender de lo que ocurrió para que no vuelva a pasar?

C.S.- La crisis del ibérico tuvo su origen en una multiplicidad de causas Desde nuestro grupo de empresas de ibérico, IBERAICE (cuyo Presidente, Francisco Javier Morato, se ha hecho también cargo de la Presidencia de la Interprofesional ASICI), se está trabajando mucho con el conjunto del sector y el Ministerio de Agricultura y las Comunidades Autónomas, para que haya más información y en el tiempo adecuado sobre producciones, consumo, necesidades sectoriales, etc., de modo para que los operadores puedan adoptar decisiones estratégicas con mayor conocimiento, a la vez que contribuir a la aplicación de la Norma de Calidad, para incrementar la transparencia del mercado y la leal competencia de los operadores, ofreciendo las máximas garantías a los consumidores.

R.M.- Para el caso de la carne de porcino, líder en producción y exportaciones, ¿qué puede aportar la Interprofesional del porcino de capa blanca, tanto a nivel nacional como internacional?

C.S.- Siempre hemos pensado que las Organizaciones Interprofesionales son instrumentos de apoyo a los sectores y por tanto su buen funcionamiento puede representar un gran activo y una baza competitiva para ellos. La participación de las Asociaciones en las Interprofesionales supone un reto organizativo, tanto para su estructura como para los operadores que las integran, pues requiere un importante compromiso de esfuerzo y dedicación que debemos de entender y asumir lo antes posible.

En el caso específico de INTERPORC está siendo, sin duda, y va a seguir siendo una entidad de singular transcendencia para el sector, sobre todo a través de las correspondientes “Extensiones de Norma”, que permiten contar con los recursos necesarios para desarrollar los objetivos prioritarios. INTERPORC está desarrollando un papel importante en el fomento de la internacionalización de nuestro porcino blanco, en la promoción del consumo y el conocimiento nutricional de estas carnes y derivados, etc.

R.M.- ¿Cuáles son los principales retos y amenazas que tienen las empresas a las que representa? ¿Y las oportunidades?

C.S.-La industria cárnica es el cuarto sector industrial de nuestro país, con un tejido industrial constituido básicamente por pequeñas y medianas empresas, repartidas por toda la geografía nacional. Ocupamos el primer lugar de toda la industria española de alimentos y bebidas. La cadena de valor de las carnes tiene un papel fundamental en la economía española, y varios millones de personas estamos involucrados en ella, desde la producción primaria a la distribución. Y la industria ocupa el siempre complicado lugar central en esa cadena.

Hay una serie de retos en los que hemos de seguir profundizando, y entre ellos están la promoción del consumo, la defensa de la imagen de las carnes y derivados y su papel fundamental en una alimentación sana y equilibrada, avanzar en la internacionalización de nuestras empresas, tener entornos normativos estables y que no generen continuamente costes inasumibles e inseguridad a las empresas, que la financiación llegue por fin a ser más fluida para facilitar nuestros procesos inversores, y que se consiga el equilibrio efectivo en las relaciones comerciales, etc.

R.M.- La innovación es fundamental para este sector, igual que para otros agroalimentarios, pero ¿no cree que se está parando en los últimos años a nivel de producto?

C.S.- Todo lo contrario, los procesos de mejora tecnológica y de innovación son otro eje fundamental para las empresas, y están estrechamente vinculados tanto a la búsqueda de mejores condiciones competitivas en los mercados exteriores, como al desarrollo de las estrategias de crecimiento en el maduro mercado nacional.

En el mercado español, la búsqueda de los nuevos nichos de mercado, nuevos productos, formatos y servicios que son el referente de desarrollo, pasa necesariamente por la innovación, y, en el complicado escenario internacional, el alto número de operadores con altas posibilidades de competencia y las cada vez más difíciles condiciones de acceso y desarrollo de los nuevos mercados de los productos cárnicos, hacen que las estrategias exteriores de nuestro sector pasen por tomar la delantera en innovación, en conseguir que nuestras industrias se diferencien cada vez más por desarrollo tecnológico y no por precio.

Ahora, sí, hay que señalar un problema: los datos y estudios demuestran una relación directa entre el grado de concentración de las grandes cadenas de distribución y las marcas de distribuidor y la disminución del número de nuevos productos innovadores puestos en el mercado.

También la práctica usual del copycat supone un importante freno a la innovación, pues se limita a copiar los productos innovadores de éxito, sin tener que hacer frente ni al esfuerzo que supone su desarrollo ni al coste que supone que haya un gran número de lanzamientos que fracasan en el mercado. Por ello, pensamos que debería haber una regulación a nivel de la UE que proteja la innovación en estos dos aspectos.

R.M.- Por último, a nivel de la organización ¿qué ofrece Anice a las empresas del sector cárnico y cuáles son los objetivos de la organización para los próximos años?

C.S.- Como decía antes, ANICE es el aliado de las empresas cárnicas, para defenderlas y ayudarlas en el desarrollo de su actividad. No en vano somos la voz empresarial más efectiva, creíble, con autoridad, liderazgo y reconocimiento por parte de la industria alimentaria, las administraciones y la sociedad

En este sentido, ofrecemos a nuestros asociados una amplia cartera de servicios, entre los que podemos destacar: defensa jurídica gratuita, recursos y escritos en vía administrativa; actualización permanente sobre reglamentación y normas legales; atención personalizada, asesoramiento y respuesta a consultas. Igualmente, información y asesoramiento sobre temas laborales, convenio colectivo y prevención de riesgos laborales; sobre comercio exterior, trámites y requisitos de exportación y apoyo en la resolución de problemas en la actividad exportadora; sobre normativa y requisitos medioambientales, ahorro y eficiencia energética; sobre ayudas y subvenciones; y sobre mercados, oportunidades de negocio, ferias y proveedores.

Nuestro objetivo, presente y futuro, es garantizar un desarrollo rentable y sostenible para nuestras empresas, en todos los aspectos que he ido comentando anteriormente, y en continuo trabajo con todos nuestros interlocutores, desde las administraciones públicas españolas e internacionales a los interlocutores sociales, clientes, consumidores, trabajadores, etc.

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