Comenzar la búsqueda
 

buscar

Búsqueda en los contenidos de la web
El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

20 DE septiembre DE 2016

El consumidor busca calidad y competitividad también en la fruta y la verdura

Ignacio García Magarzo. Director general de ASEDAS

El consumo de frutas y verduras es una parte esencial de la dieta mediterránea, afortunadamente muy arraigada en España. En nuestro país se consumieron 2.663.514 millones de kilos de hortalizas frescas y 4.424.410 de verduras frescas en el año 2015, como indica el Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Esto nos sitúa, según el estudio “El gasto en alimentos básicos 2015” de la EAE Business School, como el segundo consumidor mundial.

Entre las hortalizas los tomates tienen un especial protagonismo, con un consumo de 623,7 millones de kilos en 2015; por su parte, en la categoría de las frutas, los cítricos lideran las preferencias de los clientes, con un consumo de 1311,5 millones de kilos. En todo caso, la temporalidad es un factor apreciado por el consumidor español, como indica el hecho de que el pasado verano más del 50% de la venta de frescos en los supermercados de ASEDAS fueron sandías, melones y frutas de hueso.

La distribución a través del formato de supermercados que agrupa ASEDAS aporta un valor fundamental para este sector, ya que nuestras empresas comercializan más del 30% del total de frutas y verduras que se venden en nuestro país. Y para nuestro canal, la sección de frutas y verduras es estratégica, no solo porque es una de las más competitivas del sector de la alimentación en España -lo que exige un enorme esfuerzo para estar a la altura de las demandas del consumidor- sino porque permite aunar las ventajas de la tradición -en cuanto al contacto con el cliente- con la modernidad derivada de la comercialización de nuevos formatos. Con un 0,9% de crecimiento respecto al año 2014, la verdura transformada gracias a la capacidad de innovar de productores y transformadores, tiene cada vez más, su hueco en la cesta de la compra, con un consumo total de 592,7 millones de kilos en 2015.

Los hábitos de consumo de frutas y verduras se pueden resumir en: calidad, comodidad y precio competitivo. La demanda de alimentos seguros, saludables y variados responde a los nuevos hábitos alimentarios y tendencias culinarias; y, además, hacerlo con un precio al alcance de todos los ciudadanos y a pocos metros de distancia de los hogares es un reto que comparten todos los supermercados de ASEDAS. Esto no es posible si la orientación al servicio hacia el cliente no está totalmente alineada desde el origen de la cadena alimentaria. Solo a través de un trabajo muy estrecho con todos los agentes de la cadena, empezando por los agricultores -uno de los pilares futuros de la distribución alimentaria- ese reto de la distribución eficiente y orientada a los verdaderos gustos del consumidor se puede convertir en realidad.

Otro elemento clave en este trabajo es ser capaces de transmitir a los productores las preferencias de consumo reales y que permitan construir juntos el valor que reclama el cliente en cuanto al calibre de las piezas, su presentación o la comodidad para el consumidor. En este sentido, en los últimos tiempos, ha cobrado aún más protagonismo los productos de la 4ª Gama, –básicamente ensaladas, brotes y algunas hortalizas- que se comercializan troceados y listos para su consumo.  Según los datos de la consultora IRI para el TAM febrero 2015, esta categoría registró un volumen de ventas de 71,7 millones de kilos y una facturación de 407,3 millones de euros. Estas cifras suponen un crecimiento en volumen del 5,8% y en valor del 10,9% respecto al mismo periodo del año anterior. Otro sector más incipiente, pero que se estima que crecerá, es el de la 5ª Gama; es decir, productos preparados para su consumo y que, además de verduras, incluyen un aporte de proteínas, carbohidratos y otros nutrientes a través de alimentos como el jamón, el queso o la pasta.

Para tratar de cerrar el círculo del compromiso con todos los eslabones, desde el consumidor al productor, y asegurar todavía más, si cabe, los niveles de sostenibilidad en la distribución a través del supermercado, ASEDAS ha suscrito el Código de Buenas Prácticas Mercantiles en la Contratación Alimentaria. Ha sido un trabajo compartido con agricultores e industria alimentaria, que aporta una mayor seguridad y transparencia a las relaciones entre unos y otros, favorece el entendimiento mutuo y protege especialmente a pymes y productores. Pensamos que este Código ayudará a afianzar ese compromiso de nuestros supermercados de ofrecer a los 5 millones de clientes que diariamente entran en nuestras tiendas una cesta de la compra completa a precios muy competitivos.

Qcom.es no se responsabiliza ni se identifica necesariamente con las opiniones expresadas por sus colaboradores, limitándose a convertirse en canal transmisor de las mismas