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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

28 DE enero DE 2019

La cerveza, un referente más del sector agroalimentario

Ángel Marqués Ávila. Periodista

España es el cuarto país de Europa en el ranking de producción de cerveza, teniendo en cuenta los que están por delante que son Alemania, Reino Unido, y Polonia.

Esta bebida histórica procedente de los íberos va muy unida a nuestra cultura mediterránea e incluso su consumo moderado. De hecho, España es el primero en la UE no solo en dicho consumo, sino también en la producción de cerveza sin alcohol.

La cerveza que está patente en el día a día de los españoles en los bares y restaurantes y es la mejor compañera de sus tapas, forma parte de un sector dinámico y relevante en la economía nacional.

2019 año de la consolidación

El sector cervecero español continuará en este año su evolución positiva y seguirá consolidándose como uno de los referentes del sector agroalimentario. El cierre de 2018 parece que mantiene la tendencia de años anteriores, registrándose un aumento en las cifras de producción, en las cifras de ventas y en los datos de consumo, según  Jacobo Olalla Marañón- Director general Cerveceros de España.

Para éste ejecutivo del sector cervecero  español, se espera que el 2019  sea el año de la consolidación de este ritmo de crecimiento, gracias al impulso del comercio exterior, la estrecha relación con el sector hostelero, principal canal de consumo de cerveza y con el turismo, ya que la práctica totalidad de los extranjeros mayores de 18 años consume cerveza durante su estancia en España.

Sin duda, el dinamismo del sector cervecero explica perfectamente esta tendencia de expansión, atento a las nuevas oportunidades y ofreciendo continuamente nuevas variedades de cerveza, adaptándose a los gustos y necesidades de la sociedad.

El pasado ejercicio se produjeron en España 40 millones de hectolitros, cuarto país en volumen de la lista de 31 países y solo por detrás de Alemania (95 millones), el Reino Unido (44) y Polonia (42), y justo por delante de Holanda (25) y Francia (21).

El dato para España cayó en 1,5 millones de hectolitros producidos respecto a 2017, según el informe de Cerveceros de España, si bien en este estudio del  sector publicado nos dice que en este año 2018 las ventas habían aumentado un 3,4 %.

En cuanto al consumo per cápita, España ocupa el puesto número 27 de la lista de 31 países, con una media de 48 litros por persona año, por delante de Francia (33 litros) e Italia (31) pero muy alejada de República Checa (143), Alemania (104) o Austria (103).

El país que lidera la clasificación europea en importación de cerveza es el Reino Unido, con 10,5 millones de hectolitros al año, seguido de Francia (7,6 millones), Alemania (7,2), Italia (6,9) y España (4,5).

En lo relativo a exportación, el país que más cerveza vendió fuera de su territorio en 2018 fue Alemania, con 17 millones de hectolitros, seguido de Holanda (15millones), Bélgica (14) y Francia (7), mientras que España se situó en la undécima posición con 2,3 millones de hectolitros exportados.

La Unión Europea en su conjunto exportó 77 millones de hectolitros, dato que asciende a más de 80 millones si se suman los vecinos de la UE Noruega, Suiza y Turquía.

En cuanto a las plantas activas de producción de cerveza, España ocupa el sexto lugar de la clasificación, con 753 fábricas, en una lista que lidera el Reino Unido (2.250).

La cerveza artesanal sube como su espuma

Todas las cervezas se elaboran con cuatro ingredientes básicos que son el lúpulo, la malta, el agua y la levadura. Pero las diferencias entre cerveza artesana y cerveza industrial residen en los procesos de elaboración, las calidades de los ingredientes y en la fórmula que el maestro cervecero ha creado.

España ocupa el sexto lugar en cuanto a micro-fábricas de cerveza, pero muy lejos todavía del Reino Unido (2.647), seguida de Francia con 850, de Alemania con 738, Suiza con 718, e Italia con 703.

Se trata de un sector al alza, como indica el número de pequeñas industrias que se han multiplicado por diez en los últimos diez años en España, pasando de 50 micro-plantas en 2010, a las casi 500 registradas en la actualidad.

La suma de todas las cervezas artesanales no llega al 1% de la facturación total del mercado.  El Premium Price suele superar el 250% en comparación con una cerveza estándar, según el estudio “una fotografía general de la cerveza”  realizado por Celia Rodríguez, ClientSupport Manager de Nielsen.

Para esta ejecutiva de la compañía global de gestión de información Nielsen Holdings, las cervezas llamadas artesanales, desde el punto de vista de las ventas o el tamaño que representan, son todavía muy pequeñas como para competir con las grandes cerveceras. No llegan a representar el 1% de la facturación del mercado, pero están jugando un papel muy importante en el desarrollo cualitativo del mercado de cerveza en España.

El Director General de Cerveceros España da la bienvenida a las nuevas cerveceras surgidas en nuestro país en los últimos años, ya que según este directivo, incrementan la competencia, benefician la cultura cervecera e impulsan el desarrollo económico y social. De hecho, muchas de estas nuevas compañías ya forman parte de Cerveceros de España.

En España existen alrededor de 500 cerveceras, de muy diversos tamaños y capacidad productiva, que están en constante transformación. Todas ellas cuentan con un importante margen de desarrollo para seguir ofreciendo un producto de calidad y adaptándose a la realidad del mercado.

En 2018 las empresas cerveceras españolas comercializaron casi 40 millones de hectolitros y más de 22 millones se consumieron en el canal hostelero. Los hectolitros restantes llegaron al consumidor a través del canal alimentación y distribución.

El peso de este canal en las ventas de cerveza está aumentado y de hecho en 2018 las ventas de cerveza al hogar experimentaron un incremento superior al 3%.  Sin duda, el creciente interés de los consumidores por la “cultura cervecera” y su impacto gastronómico y social, han facilitado el acceso a una gran variedad de opciones de cerveza, incluida aquellas de fabricación artesanal.

Nuevos momentos de consumo

A pesar de que el consumo de cerveza en hostelería representa casi el 65% del total, en línea con el patrón de consumo típicamente social prevalente en España, es cierto que la presencia de cervezas en los lineales del sector distribución no cesa de aumentar y constituye un impulso decisivo para el crecimiento de la categoría de producto.

Las grandes superficies y supermercados han sabido dar respuesta a las demandas de unos consumidores cada vez más inmersos en la cultura cervecera. La experiencia cervecera de los españoles se está traduciendo en una desestacionalización del consumo y permite está haciendo crecer en volumen y en valor la categoría.  

Las cervezas artesanales, al ser un producto Premium, está normalizando el consumo de cervezas en momentos más gourmet o de disfrute personal. Esto lo están aprovechando las grandes cerveceras para lanzar productos premium o desarrollos de gama de mayor calidad.

A la vista de esta situación se está desarrollando  un consumo local, debido fundamentalmente a que la mayoría de las cervezas artesanales son pequeñas empresas locales. Precisamente, una de sus principales propuestas de valor es su carácter local. Esta moda o tendencia es visible no sólo en el mercado de cerveza, sino en muchos otros, como en la restauración con el consumo de kilómetro cero o la tendencia de consumo de huerta cercana.

Otro modo de consumo que se está creando en este sector es la premiumización de la categoría, ya que el consumidor está demandando cada vez el consumo de cervezas de mayor calidad, esto es lo que hace que la facturación del mercado este aumentando un +3%. El 63% de este incremento de precio procede del cambio de mix de consumo en el mercado, es decir, que cada vez se consumen cervezas más caras o premium.

Y un factor que también esta contribuyendo al crecimiento del consumo de esta bebida milenaria es el desarrollo de los surtidos en el lineal, gracias a la innovación de las grandes cerveceras y al desarrollo de las cervezas artesanales, cada vez el consumidor tiene más variedad dónde elegir en el supermercado. En 2018 salieron 170 marcas/extensiones de gama nuevas al mercado y en lo que llevamos de año han salido casi 100. No sólo tenemos más variedad, sino también mas surtido, los establecimientos aumentan su oferta de referencias.

En definitiva, aunque a priori parece que el mercado de cervezas artesanales no está aportando venta, si que de manera cualitativa está ayudando a las grandes cerveceras a desarrollar un mercado maduro.

Una locomotora de la economía

El sector cervecero está viviendo un momento de expansión y dinamismo continuado. La demanda del consumidor de nuevas recetas, innovaciones, sabores, presentaciones y métodos de elaboración no solo favorecerá la presencia de nuevos productos en el mercado, sobre todo de categoría Premium, sino que también impulsará la colaboración entre empresas del sector independientemente de su tamaño.

De la misma forma, la estrecha vinculación con la hostelería seguirá siendo la seña característica del sector y uno de los principales focos de expansión, con el impulso de nuevos espacios gastronómicos y cervecerías, que fomentan el emprendimiento empresarial.  

No podemos olvidar que hablamos de un sector con un gran contenido en innovación, que no piensa en el corto plazo y que apuesta por crear valor a todos los niveles.  

El sector cervecero español goza de una excelente imagen y resultados en los mercados exteriores. En 2018 se exportaron 3 millones de hectolitros de cerveza, lo que supone un incremento de más del 240% en los últimos diez años.

Países de gran tradición cervecera como el Reino Unido o Irlanda, así como China y Portugal son los receptores de gran parte del saber hacer cervecero español.

El sector de la producción de cerveza es responsable de 5.900 empleos directos en España, en línea con los de Holanda (6.100) o Italia (5.350) y lejos de los de Alemania (27.200) o Reino Unido (14.300).

Nueva normativa

El Boletín Oficial del Estado del pasado sábado 29 de diciembre publicaba el Real Decreto 1512/2018 que, entre otras cosas, supone una modificación del Reglamento de Impuestos Especiales y, por extensión, del Impuesto Especial sobre la Cerveza,  que reconoce por primera vez en España un escenario diferenciado para los micro-cerveceros, fijando el umbral en 5.000 hectolitros de producción de cerveza anual.

La aplicación de este Real Decreto simplifica las tramitaciones de las pequeñas cerveceras ante la administración pública en materia contable, y reconoce un aumento y simplificación de las mermas. Sin embargo, no afecta por el momento a la reducción del impuesto sobre el alcohol que permite la legislación europea para pequeñas cerveceras independientes que produzcan por debajo de los 200.000 hl, que se mantiene invariable sea cual sea el tamaño de las cerveceras.

Para Cerveceros España que apoya esta nueva normativa, supone según ellos,  una modificación del Reglamento de Impuestos Especiales, en el que se incluye el gravamen a la cerveza.  Desde esta organización española del sector de la cerveza, nos señalan que han colaborado activamente en la elaboración del Real Decreto, con el objetivo de que se produce un paso más en el marco regulatorio del sector cervecero, diferenciando en cuanto a procedimientos contables y sus plazos entre las empresas cerveceras, atendiendo a su capacidad productiva estableciendo el umbral en los 5.000 hectolitros anuales.

Esta nueva norma completa los pasos dados por el Real Decreto 678/2016 que determinó la norma de calidad de la cerveza y de las bebidas de malta, y se establece un marco de actuación estable y de aplicación a todo el territorio nacional, que favorecerá la competitividad y el desarrollo del sector.

La creación de estas normas pretende dar respuesta al sector de cervezas y bebidas de malta ante las necesidades de los fabricantes, la aparición de distintas innovaciones tecnológicas, la evolución de los mercados y los cambios en los perfiles de consumidores.

Todo ello redundará en la competitividad del sector y favorecerá la información al consumidor.

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