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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

13 DE diciembre DE 2021

Carne de conejo, en busca de la sencillez

Es una parte esencial de la Dieta Mediterránea y la quinta carne más consumida en España. Además, nuestro país es el máximo productor a nivel europeo con 53.000 toneladas anuales. Sin embargo, los españoles tan sólo consumen alrededor de 1 kg de carne de conejo por persona al año. Con todos estos factores, la apuesta de INTERCUN es la de optar por unos nuevos formatos que se han convertido en la receta de Europa. Para ello, en términos generales los principales supermercados comercializan distintos cortes muy sencillos como los medallones de carne de conejo, los muslos de conejo o el medio conejo troceado, para que todo el que quiera pueda introducir esta carne en su dieta.

Mari Luz de Santos, directora gerente de INTERCUN explica el motivo de esta elección de nuevos formatos: “Queríamos apostar por algo que se adaptara a nuestro estilo de vida. Por suerte o por desgracia en nuestro mundo mandan las prisas, por eso tener a nuestra disposición cortes tan sencillos como los medallones, los muslos de conejo o medio conejo troceado, permiten preparar nuestro menú en muy poco tiempo”.

Las ventajas que tiene la carne de conejo son casi innumerables: Considerada como una carne blanca con muy bajo aporte calórico, la carne de conejo es una de las que menos grasa contiene, lo que aumenta su digestibilidad, y asimismo destaca su contenido en proteínas de alto valor biológico, las que mejor asimila nuestro organismo.

La carne de conejo es fuente de potasio, que contribuye al adecuado funcionamiento de los músculos, y fuente de selenio, que ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo. Además, tiene un alto contenido de fósforo, que contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales, y es rica en vitaminas B3, B6 y B12, que ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.

Por todo esto, la carne de conejo debe resultar un atractivo para los más jóvenes; y dentro de ellos, especialmente para los deportistas. Tal y como subraya Mari Luz de Santos: “La carne de conejo tiene un perfil nutricional que encaja a la perfección con grupos de consumidores a los que les gusta cuidarse como los deportistas y quienes se preocupan de comer alimentos con pocas grasas, bajo aporte calórico y reducido contenido en colesterol y, en suma, por una opción ideal para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular y el control del peso corporal, enmarcada en la Dieta Mediterránea”.

En este sentido, la carne de conejo resultaría una alternativa recomendable para la gente que le gusta cuidarse, dentro de una alimentación equilibrada, teniendo en cuenta los requerimientos individuales. Las carnes magras, como la carne de conejo, son adecuadas para todas aquellas personas que realizan ejercicio físico moderado o intenso o practican algún deporte, según distintos ensayos clínicos. 

La carne de conejo mejora nuestra salud, los nuevos formatos en los que se presenta se adaptan a nuestro estilo de vida; y, además, gracias al sistema de producción, cuando comemos carne de conejo estamos ayudando a nuestro planeta. El modelo de producción es un ejemplo de cuidado y respeto por los animales, los trabajadores y el medio ambiente. Cumpliendo con los estándares de producción más exigentes del mundo como son los europeos, al comer carne de conejo se garantiza a los consumidores que han comprado un alimento de calidad, sano, seguro y respetuoso con el planeta.

Esto se logra gracias a una cadena alimentaria que respeta todos sus eslabones. El sistema de producción organizado en torno a la carne de conejo permite que no sólo nuestra salud se beneficie por su consumo, sino que, al hacerlo, estamos ayudando a la sostenibilidad del ecosistema.

En lo más alto de esta cadena se encuentra el consumidor, que ve garantizada la seguridad alimentaria, la nutrición y la salud pública gracias al acceso a alimentos nutritivos, sostenibles y en cantidad suficiente. Para lograrlo, los productores cumplen con rigurosos requisitos que garantizan la sostenibilidad de sus granjas y los transformadores lo garantizan también en sus establecimientos de transformación. Al otro lado de esa cadena se encuentran los propios conejos y su relación con el medio ambiente. Gracias a esa mejora del bienestar animal, se ha conseguido mejorar la salud de los animales, la calidad de los alimentos, se reduce la necesidad de medicación y se contribuye a preservar la biodiversidad. 

Una población mejor alimentada es también una sociedad más sana. Los datos que demuestran los beneficios de consumir carne de conejo están ahí. Y gracias al esfuerzo de INTERCUN, los nuevos formatos y las campañas de publicidad están acercando esta carne a potenciales consumidores que no sabían de su existencia. Un ciclo basado en la sencillez y que busca poner a la Dieta Mediterránea en el lugar que se merece.

 

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