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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

15 DE enero DE 2021

El maná de los fondos comunitarios, o no

Ricardo Migueláñez. @Rmiguelanez

El nuevo Fondo de Recuperación “Next Generation EU” permitirá a nuestro país movilizar financiación por importe de hasta 140.000 millones de euros en transferencias directas, unos 72.000 millones, y el resto en créditos “blandos”, que habrá en todo caso que devolver, para llevar a cabo inversiones estratégicas en nuestro país durante estos próximos seis años, equivalente al 11% del Producto Interior Bruto (PIB) de 2019.

El pasado 7 de octubre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española”, bajo el lema “España puede”, que será el que guíe la ejecución de las subsidios de 72.000 millones de euros entre 2021 y 2023, en base a las prioridades del Fondo Europeo, destinando un 37% a la inversión verde (algo más de 26.640 millones) y cerca del 33% a la digitalización (23.700 millones), y en torno a cuatro transformaciones identificadas: la transición ecológica, la transformación digital, la igualdad de género y la cohesión territorial y social.

Los recursos del Fondo de Recuperación Europeo se canalizarán a través de dos instrumentos financieros: la Facilidad para la Recuperación y la Resiliencia, con 59.000 millones de euros, y el REACT-EU, por importe de 12.400 millones. Como aparece en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para este 2021, el Gobierno tiene previsto ejecutar unos 27.000 millones de euros de este Plan, incluso anticipando recursos.

Estamos ante unos ingentes volúmenes de recursos financieros, procedentes de la Unión Europea que, sin duda, nuestro país tendría que, sí o sí (aquí se la juega), aprovechar al máximo para que contribuyan a la transformación radical y estructural de nuestra economía y de nuestra sociedad en estos próximos años.

Pero teniendo en cuenta los antecedentes con la ejecución del gasto de algunos fondos estructurales, la Comisión Europea alberga al menos un par de dudas. Entre ellas, si España sabrá o será capaz de saber gastar -es decir, invertir- adecuadamente todo ese dinero comunitario que le vendrá ahora en tiempo y forma, y si sabrá o será capaz de poner en marcha las reformas estructurales de calado asociadas, que la UE viene reclamando desde hace muchos años.

Así lo entiende también la patronal de los empresarios españoles, la CEOE que, recientemente, presentó al Gobierno un catálogo de 21 iniciativas estratégicas de país para la recuperación y transformación de la economía española (ver informe anexo), elaboradas a partir del trabajo conjunto de más de 100 grupos empresariales y 60 organizaciones empresariales, sectoriales y territoriales que integran esta Confederación,  con el objetivo de ponerlas a disposición del Gobierno para contribuir a la puesta en marcha eficiente del Plan Europeo de Recuperación “Next Generation EU”.

Se trata de propuestas que se orientan especialmente a “acelerar y consolidar la doble transición ecológica y digital, así como la reindustralización del país”, dando respuesta a dos aspectos fundamentales: por un lado, agilizar la recuperación y la transformación, a través de las capacidades de las grandes empresas españolas y, por otro, la tracción y el arrastre de los fondos hacia las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los autónomos.

No está de más señalar que este catálogo de iniciativas tiene en cuenta las prioridades que se marcan la UE y el Gobierno de España, así como la Agenda 2030 para un Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (ONU), a través de sus 17 objetivos, pivotando sobre cuatro ejes estratégicos: el ámbito de la transición digital (con propuestas relacionadas con el turismo, la digitalización de las pymes, el sector agroalimentario, la salud y  la investigación clínica, los medios de comunicación y los medios de pago); la transición ecológica (agua, redes y energías renovables, la visión “De la granja a la mesa”, movilidad sostenible, economía azul, descarbonización industrial, hidrógeno, infraestructuras y logística, economía circular…etc.); cohesión social y territorial (industria cultura y creativa, deporte, reto demográfico y competitividad territorial, formación profesional, educación al mundo de la empresa, etc.), y compromiso empresarial con la igualdad.

Proyectos e inversión

Según este informe, cada uno de estos ejes incluye un total de 114 líneas de inversión que, a su vez, se implementan a través de más de 400 proyectos específicos, cuya ejecución debería llevarse a cabo por medio de los mecanismos que mejor encajen en cada uno de ellos. Es decir, mediante la colaboración público-privada; los PERTES (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica); los consorcios; las licitaciones de contratos públicos o las convocatorias de subvenciones.

Punto y aparte merece la consideración de la CEOE para que el Gobierno apueste e impulse también su participación en los Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (PIICE), no vinculados específicamente con los fondos “Next Generation EU”, que lideran Francia y Alemania y que se pondrán en marcha en el corto plazo, reforzando el papel de las empresas españolas en este ámbito, porque constituyen una oportunidad para los Estados miembros, cuentan con ventajas relevantes en su apoyo y tienen un alto valor estratégico para la UE, caso, por ejemplo, de baterías II, hidrógeno y microelectrónica II u otros proyectos de I+D+i.

Transición digital

Sin querer ser exhaustivos en la explicación (pues ya se incluye en el informe completo adjunto), la CEOE destaca en el eje de Transición Digital que nuestro país tiene la oportunidad de experimentar un punto de inflexión en su digitalización, a través especialmente de la conectividad (5G, 6G y Gigabit); las capacidades en la nube (“cloud”); el avance en la digitalización de la Administración y los servicios públicos; el talento y la alfabetización digital de la ciudadanía, y la integración e implementación de tecnologías digitales avanzadas por parte de las empresas (inteligencia artificial, ciberseguridad o “blockchain”). Dentro de este eje, el catálogo de Iniciativas Estratégicas de País (IEP) incluye la digitalización para una pyme competitiva (IEP2) y la transformación digital y sostenible del sector agroalimentario (IEP3).

En concreto, en esta última iniciativa estratégica, la patronal de empresarios persigue destinar  inversiones para la digitalización integral (Big data, gobierno de datos/Open Data, interoperabilidad, digitalización por áreas operativas y conectividad digital ubicua) de la red agroalimentaria (agrario y de la industria de alimentación y bebidas) para impulsar la innovación y mejora la competitividad internacional, a fin de situarlo como un referente a nivel mundial en calidad, sostenibilidad ambiental y optimización de los recursos (en los ámbitos de la bioeconomía, economía circular y compromiso medioambiental); fomento de la innovación, “evangelización” digital y fomento de la demanda de soluciones digitales, así como el liderazgo internacional (internacionalización, “SmartAgro” e inteligencia de mercado).

Transición ecológica

En el eje de Transición Ecológica, el informe de la CEOE destaca que se trata de la “hoja de ruta” para dotar a España de una economía sostenible y climáticamente neutra, para que nuestro país avance con firmeza hacia el objetivo de neutralidad climática que Europa espera conseguir en 2050. Entre la IEP que contempla en este eje, con un interés más directo para nuestro sector agroalimentario y el medio rural, se incluyen la transformación del ciclo integral del agua (IEP7); redes inteligentes y despliegue de energías renovables (IEP8); economía azul transformadora y sostenible (IEP10), o economía circular y gestión de residuos (IEP14), en este último caso en ámbitos de inversión en bioproductos, bioenergía y valorización energética; procesos tecnológicos alternativos e innovación en procesos productivos, optimización en el uso de materia prima y la gestión de residuos en la industria, así como la “circularidad” integral de los plásticos.

Cohesión social y territorial

En el eje de Cohesión social y territorial que, según la patronal de empresarios, constituye uno de los grandes retos  del país, de importancia creciente en los últimos años, se ve necesario garantizar una España inclusiva y socialmente integrada para todas las personas, siendo fundamental asegurar una vertebración territorial adecuada, que frene los efectos de la “España vacía”, especialmente en las zonas rurales.  En este eje, como no podía ser de otra forma, se incluye la IEP18 sobre reto demográfico, cohesión territorial y dinamización del entorno rural.

El objetivo que se marca esta última IEP es acelerar la revitalización  de las áreas escasamente pobladas (Soria, Cuenca, Teruel, etc.), poniendo el foco en el tejido empresarial (empresas existentes y futuras), con impacto en el conjunto de la sociedad, a través de la competitividad territorial, vertebrada en torno a la retención y atracción del talento (contribuyendo a crear, acelerar y atraer “startups”, centradas en la innovación colaborativa y la experimentación tecnológica); los servicios a empresas (sembrando el germen de la innovación en el tejido productivo más tradicional) y a la sociedad (despliegue de servicios a la población para que la sociedad sea protagonista del cambio tecnológico); el turismo inteligente y sostenible en áreas más despobladas; el acercamiento del territorio en todas sus facetas a los nuevos pobladores, con la conectividad y el 5G como vehículos habilitadores.

Igualdad en el mundo de la empresa

Por último, como cuarto eje, la patronal de los empresarios españoles cree ineludible su compromiso para contribuir  a la igualdad y a la eliminación de brechas de género, impulsando esta iniciativa (IEP21) desde el mundo de la empresa, la formación, el emprendimiento, la conciliación y la corresponsabilidad, así como la inclusión de las mujeres en todos los ámbitos de manera participativa y abierta para sumar esfuerzos entre el sector público y el privado.

En suma, con este trabajo, la CEOE pretende aportar sus ideas y propuestas de financiación e inversión al Gobierno durante los próximos años, un periodo en ebullición, que se presume complejo y bastante difícil desde el punto de vista económico, social y empresarial, pero que también viene repleto de oportunidades que no habría que dejar pasar y de importantes retos que convendría, ahora sí, porque existen recursos para ello, afrontar de una vez y en serio, con el fin de impulsar en nuestro país el crecimiento y el desarrollo empresarial, a la vez que la generación de empleos innovadores y de calidad.

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