feria meat
Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
  • facebook (en nueva ventana)
  • twitter (en nueva ventana)
  • Google plus (en nueva ventana)
  • RSS Avisos
Búsqueda en los contenidos de la web

lunes 25 de septiembre de 2017

Reportajes

Lidl 'se viste' de 'mercado' y deja atrás su imagen de almacén 'hard discount'

Gema Boiza. Periodista. @GemaBoiza

Han pasado veinte años desde que Lidl plantara la primera pica de su negocio en España. Veinte años en los que esta cadena alemana de distribución se ha hecho fuerte en nuestro país, donde en 2013 ha conseguido facturar un 4% más que un año antes, hasta los 2.500 millones de euros, y donde en 2014 pretende abrir 20 tiendas más y llegar a los 10.000 efectivos en su personal, incluidos los 400 trabajadores que quiere contratar este año.

Unas cifras que el gigante germano de la distribución -que en España es el quinto distribuidor con mayor cuota de mercado- pretende mantener y mejorar al tiempo que sigue convirtiendo sus establecimientos en cada vez más supermercados, con rincones que recuerdan a mercados, dejando cada vez más atrás aquella imagen de almacén de hard discount con la que desembarcó en nuestro país allá por 1994.

Un cambio de imagen que a nivel de surtido ha traído consigo la aparición de más frutas, verduras y hortalizas, de más carnes, pescados, vinos, panes y bollos. Y es que en lo que a productos frescos se refiere, Lidl vendió en 2013 hasta un 40% más que los que comercializó en 2012. Y su apuesta por esta categoría está lejos de haber tocado techo.

Prueba de ello es que para este año –en el que Lidl abrirá también su novena plataforma logística en Lorquí (Murcia)- la firma seguirá reforzando su surtido de productos nacionales. Una estrategia con la que Lidl ha conseguido que el 60% de lo que vende en sus más de 525 tiendas en España sea de origen español.

Motor económico de la huerta española

Es más, además de proveer a sus tiendas españolas con productos españoles, Lidl sigue siendo un motor económico para, especialmente, la huerta española, de la que se ha convertido en el primer cliente al comprar en ella las frutas, verduras y hortalizas que luego vende en las más de 10.000 tiendas que tiene repartidas por los 26 países europeos en los que opera. En 2013, Lidl compró en el campo español, directamente al productor y sin intermediarios, más de 1.000 millones de toneladas de frutas y verduras, y de ese total el 80 por ciento lo envió a las tiendas que tiene fuera de España.

Frutas y verduras que incorporó a su surtido en 1997 y que este año reforzará con la venta de frutos secos a granel. Además de en esta categoría, Lidl seguirá implantando la venta de pescado fresco envasado en las 50 tiendas que este año pretende renovar y en las 20 que pretende abrir (ya ha inaugurado cinco). Todas ellas se sumarán a las 130 que ya cuentan con esos pescados frescos en su interior.

Idéntica estrategia es la que seguirá con los panes y la bollería. Para esta categoría de productos, Lidl ha apostado por implantar en un espacio de sus tiendas diversos estantes en los que vende panes y bollos recién horneados y propios a diversas regiones de España. Esta apuesta, que según Ferrán Figueras, director de Personas, Administración y Finanzas de Lidl en España es la ‘joya de la corona’ , ha conseguido que las tiendas que cuentan con esta nueva apuesta hayan hasta triplicado las ventas de este tipo de productos.

Cárnicos 100% de origen español

En la parte de los cárnicos, Lidl también seguirá incrementando su surtido de productos que no necesariamente necesitan una cadena de frío, como los embutidos, defendiendo además que el origen de todos ellos sea 100% español. Actualmente, Lidl tiene 60 referencias de productos cárnicos en sus lineales.

En la pata de los vinos, Lidl seguirá contando como hizo el año pasado con la asesoría de José Peñín para seleccionar qué vinos están o no en sus lineales y seguir apostando por los que están incluidos en la categoría premium. Además, la firma reforzará su surtido de productos congelados, que también vende a granel.

Todas estas ideas, junto con la construcción de 20 tiendas nuevas y la reforma de 50 de las ya existentes, se llevarán, junto a la contratación de 400 nuevos profesionales, gran parte del presupuesto que Lidl ha destinado al mercado español para 2014 y que asciende a 180 millones de euros.

Precisamente las tiendas de Lidl son un fiel reflejo de las distintas etapas por las que ha pasado el gigante alemán en España. Y es que mientras las primeras eran mucho más funcionales, orientadas a una expansión masiva al menor coste posible, las segundas buscaron homogeneizar su imagen con las tiendas de Lidl en Europa.

Tres generaciones de tiendas

Las primeras, abiertas entre 1994 y 2001, llegaron a sumar 270 unidades, tenían una superficie de 800 metros cuadrados y la inversión requerida para cada una suponía un coste de 600.000 euros. La segunda generación de tiendas, por su parte, llegó a sumar 226 unidades, de unos 1.000 metros cuadrados cada una, entre 2001 y 2010, años en los que se puso en marcha y en los que Lidl desembolsó una media de un millón de euros por cada una de ellas.

La tercera generación llegaría en 2011, con tiendas de entre 1.200 y 1.400 metros cuadrados y un coste que oscila entre 1.700.000 y los dos millones de euros. Estas últimas, de las que ya tiene 130 operativas, son las que Lidl puso en marcha para tener espacio para exponer y vender productos frescos.

A día de hoy, Lidl estima que su potencial de nuevas aperturas podría continuar hasta que alcanzar las 800 tiendas en España.

<< volver

14/05/2014

MÁS EN Reportajes

07/09/2017