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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

12 DE noviembre DE 2021

Los vaivenes de los precios de la tierra en 2020

Ricardo Migueláñez. @Rmiguelanez

Calcular el precio medio de la tierra para uso agrario en España es un ejercicio estadístico, que tiene más de teórico que de práctico cuando se desciende al terreno que pisa cada agricultor o ganadero. La gran diversidad de cultivos y aprovechamientos con que cuenta nuestro país hacen más complejo que ese cálculo obedezca a una realidad heterogénea y a múltiples factores que inciden de forma más o menos directa en la fijación del valor de cada parcela. Ni el precio es igual para un mismo de cultivo, ni lo es tampoco cuando ese cultivo se encuentra en la misma región, comarca o zona de influencia.

Por eso, conviene tener en cuenta estos antecedentes previos, cuando se trata de analizar y explicar la evolución de los precios medios de la tierra para uso agrario de un año para otro. A lo más que puede aspirar el dato estadístico concreto es a vislumbrar una posible tendencia o a establecer una referencia explícita, que sin ser poco, también es insuficiente.

De acuerdo a la última encuesta del Ministerio de Agricultura, la macromagnitud del precio medio de la tierra para uso agrario registró un descenso del 0,5% en términos corrientes durante el pasado 2020, con una disminución de 54  €/ha, que se suma al descenso de un año antes, en 2019, que fue del 0,3% y de 31€/ha, siendo el segundo año consecutivo en que baja, alejándose en más de un 8,5% y en 946 euros/ha del máximo histórico de 2007. Año previo, como todos sabemos, a la debacle económica y financiera mundial, que siguió a la caída de la compañía norteamericana Lehman Brothers, arrasando, entre otras cosas, con la valoración de muchos bienes inmuebles, entre ellos también los de naturaleza rústica.

En términos constantes o reales, descontado el efecto inflacionario del PIB sectorial, la caída del precio medio de la tierra para uso agrario fue el año pasado del 1,2%, quedando en unos 9.676 €/ha, unos 116 €/ha menos, ahondando por segundo año consecutivo en el suelo de los 10.000 €/ha alcanzado en 2018.

El análisis del MAPA, basado en la metodología común para toda la UE, implantada por la Oficina Estadística de la Unión Europea, Eurostat, incluye a 21 tipologías distintas de cultivos y aprovechamientos considerados. De todos estos, el precio medio subió durante el pasado año en 10 y bajo en otros 10, mientras que uno solo permaneció invariable. El descenso, además, fue más acusado en los aprovechamientos para el ganado (pastos, prados, praderas, y pastizales), con un descuento del 2,5%, que en los cultivos agrícolas, que se resintieron apenas un 0,2% con carácter general.

En la fijación de los precios de las tierras para uso agrario, además de los factores específicamente productivos y del valor económico que alcanzan los productos en la ecuación oferta-demanda de los mercados, inciden otros como la evolución de las ayudas y las intervenciones sectoriales de la Política Agraria Común (PAC), de la existencia y valor de los derechos de pago de esta ayudas; de las propias características agronómicas de las parcelas, así como del acercamiento o alejamiento de las tierras a centros urbanos de población o de la posibilidad que tengan esas superficies de ser aprovechadas para otros usos ajenos (industrial, construcción, servicios, ocio…), diferentes a los agrarios.

Subidas y bajadas

En términos nominales, las mayores subidas del precio medio de la tierra se produjeron en las de cultivos de hortalizas en invernadero de regadío, con un aumento de 14.497 €/ha (+7,7%), hasta una media de 203.843 euros/hectárea.

También fueron importantes las alzas en las tierras destinadas a la producción uva de mesa y pasas de regadío, con un aumento de su precio medio de 1.965 €/ha (+5,2%), hasta una media de 39.681 euros, así como a los cítricos de regadío, que subieron 1.635 €/ha (+4,1%), marcando 41.822 €/ha de media, y las hortalizas al aire libre en regadío, con 1.074 €/ha más (+3%), llegando a una media de 36.609 €/hectárea. Estas importantes subidas tuvieron que ver, precisamente, con producciones agrícolas que cuentan con una salida óptima a la exportación y, además, están en regadío y, por tanto, son potencialmente más productivas y rentables.

En el lado contrario, el mayor recorte de las 21 tipologías de cultivos y aprovechamientos se produjo en el cultivo de frutales de clima subtropical de regadío, cuyo valor descendió de golpe, de un año a otro, en unos 4.263 €/ha (-3,7%), aunque quedando en el segundo precio más elevado, con una media de 112.424 €/hectárea.

El cultivo del olivar, que ha estado pasando unos años bastante malos, con precios de origen de la aceituna para mesa o almazara por debajo de costes de producción en muchos casos, continuó reduciendo precios de forma considerable durante el pasado 2020.

A nivel global, el precio medio de este cultivo cayó un 3% y en 735 €/ha, para quedar en 23.542 €/ha de media. Fue el olivar de aceituna de almazara en regadío el que más cayó nominalmente, con un descenso de 926 €/ha (-2,3%), hasta una media de 38.708 €/ha, mientras que ese mismo cultivo en secano tuvo más recorte en porcentaje, un 3,5% y en 733€/ha, para quedar en 20.262 €/ha, seguido del olivar para aceituna de mesa en regadío, con un 2,9% y 808 €/ha menos (27.332 €/ha de media) y del olivar para aceituna de mesa en secano, el de menor precio medio y también el que menos bajó, en un 0,5% y en 74 €/ha para quedar en 14.936  €/ha tan solo.

En el viñedo, cuyo precio medio descendió un moderado 0,5% y en 81 €/ha, hasta 16.465  €/ha, la mayor caída se produjo en el destinado a la producción de uva para mesa y pasas en secano, todo lo contrario al de regadío, con un descenso del 4,7% y de 650 €/ha, hasta 13.152 €/ha de media. Mientras, en la tierra de viñedo de uva de vinificación en secano, que es la superficie que más pondera en este cultivo, el descenso fue del 1% y 139 €/ha para quedar en 14.342 €/ha, mientras que en regadío apenas bajó un 0,1% y en 20 €/ha, hasta 22.009 €/ha.

Los cultivos agrícolas son los que más ponderan a la hora de calcular el precio medio de la tierra, puesto que representan el 67,2% de la Superficie Agraria Útil (SAU), frente al 32,8% de los aprovechamientos para el ganado. Dentro de los primeros, los cultivos herbáceos y los barbechos suponen cerca de la mitad (48,8%) de la SAU nacional y su precio medio aumentó un ligero 0,2% y en 21 €/ha, hasta una media de 8.429 €/ha, debido tanto a los secanos (+0,3% y +21 €/ha, hasta 7.100 €/ha de media, como a los regadíos (+0,1% y +23 €/ha, hasta 17.575 €/ha de media).

Un cultivo tan específico, como el arroz, que apenas representa el 0,4% de la SAU nacional mejoró su precio medio un 0,8% y en 260 €, para quedar en una media de 31.308 €/hectárea.

En frutales, al contrario de lo que cabría esperar, se recuperaron más los de secano, que los de regadío. En concreto, aquellos de clima templado en secano repuntaron un 3,1% y en 432 €/ha para quedar en una media de 14.331 €/ha; los de fruto seco en secano subieron un 1,8% y en 158 €/ha, hasta 8.921 €/ha, y los de clima subtropical en secano un 3,9% y 293 €/ha, marcando una media de 7.756 €/hectárea. En regadío, los del clima templado se mantuvieron (-2 €/ha) en una media de 26.595 €/ha; los de fruto seco bajaron un 2,4% y en 562 €/ha, quedando en 22.542 €/ha, y los de clima subtropical, como se ha señalado, fueron los que más bajaron, en 4.263 €/ha (-3,7%), pero marcando el segundo cultivo más caro (112.424 €/ha).

Por último, la caída de los aprovechamientos para ganado fue del 2,5% y de 114 €/ha, hasta quedar en 4.432 €/ha, afectando ante todo a las regiones con más superficie de prados, praderas, pastos y pastizales.

Comunidades Autónomas

Trasladando este análisis sobre la evolución en las distintas CC.AA., el MAPA destaca que en 6 de las 17, que suman el 40,93% de la SAU nacional, el precio medio de la tierra para uso agrario subió; descendió en otras 10, que agrupan el 57,62% de la SAU y no varió en una (Principado de Asturias), que pondera con un 1,45% de la superficie.

Entre la media docena que ven subir su precio medio están por orden de mayor a menor las CC.AA de Región de Murcia, con 1.244€/ha más (+6,8%), hasta las 19.433 €/ha de media; La Rioja, con 517 €/ha más (+3,6%), hasta 14.934 €/ha de media; Comunidad Foral de Navarra, con 274 €/ha más (+2,2%) y 12.708 €/ha de media;  Extremadura, con 177 €/ha más (+4%), hasta 4.575 €/ha de media; Comunidad Valenciana, con 173 €/ha más (+0,9%), hasta 19.249 €/ha, y Castilla y León, con 60 €/ha más (+1,4%), hasta una media de 5.982 €/ha).

Las 10 CC.AA. que ven bajar precios son en porcentaje y de mayor a menor Cantabria (-29%) por su fuerte peso en aprovechamientos; Canarias (-10%); Madrid (-9,3%); País Vasco (-3%); Illes Balears (-3%); Aragón (-1,8%); Andalucía (-1,2%), Castilla-La Mancha (-0,9%), y, por último, Galicia (-0,3%).

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