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viernes 22 de septiembre de 2017

Reportajes

Mondelez reserva 6,4 millones por una reclamación fiscal sobre las cuentas de 2006

Teresa Sánchez. Periodista.

Ricardo Migueláñez. @rmiguelanez

Mondelez, la antigua Kraft Foods, se enfrenta a una inspección fiscal en España. La Agencia Tributaria está investigando, en concreto, las declaraciones de impuestos correspondientes al ejercicio 2006 de una de las sociedades cabecera en España de los negocios del grupo norteamericano, Mondelez Iberia Holding. Se trata de una firma que no tiene actividad industrial y cuyo fin último es aglutinar las participaciones en las distintas sociedades filiales.

En sus últimas memorias, depositadas recientemente en el Registro Mercantil de Madrid, Mondelez explica que la inspección es relativa al impuesto de sociedades y que ha realizado una provisión ante las posibles reclamaciones que se pudieran llevar a cabo, reservando en sus cuentas una cantidad de 6,43 millones de euros a 31 de diciembre de 2013. Mondelez Iberia Holding ya había realizado una provisión el ejercicio anterior por este mismo importe, aunque la cantidad entonces era algo menor. Así, a 31 de diciembre de 2012 tenía apartado por este mismo concepto 6,1 millones de euros.

La empresa explica en sus cuentas anuales que "con fecha de 19 de junio de 2008 se comunicó el inicio de las actividades inspectoras de los ejercicios comprendidos entre los años 2003 y 2006" del impuesto de sociedades, el impuesto sobre la renta de los no residentes y el IVA. Todas esas inspecciones, que entran dentro de la rutina habitual de la Agencia Tributaria, concluyeron en 2009, hace por lo tanto 5 años, "a excepción de la que se refiere al impuesto de sociedades del ejercicio 2006 que permanece abierta (...) sin que a la fecha existan actas definitivas".

La sociedad asegura que ha realizado "un análisis de los riesgos abiertos habiendo llegado a la conclusión de que los mismos no afectarán significativamente a sus cuentas", pero eso después de haber apartado ya el dinero por la exigencia del pago fiscal. Fuentes de la compañía admiten, en este sentido, que el caso ha llegado a los tribunales y que se ha presentado un recurso contra la reclamación ante el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC). "Como gran empresa, en el transcurso de nuestra actividad es habitual tener varios ejercicios abiertos a inspección por parte de la Agencia Tributaria", aseguran estas fuentes. "La provisión en nuestras cuentas corresponde a un acta de inspección en una sociedad adquirida por parte de la actual Mondelez International y todavía bajo la gestión del anterior equipo directivo de esta sociedad. Dicha acta se encuentra en este momento recurrida en los tribunales y a la espera de sentencia", insisten.

Adicionalmente, y en el marco de las inspecciones rutinarias, la compañía manifiesta en las memorias anuales que permanecen también abiertos a inspección, además del ejercicio 2006 del impuesto de sociedades, los ejercicios 2009 y siguientes de la misma tasa y desde el ejercicio 2010 en adelante para los demás impuestos que le son de aplicación.

Uno de los temas sin embargo que ha estado analizando ahora Hacienda son los denominados precios de transferencia, tras una reestructuración societaria llevada a cabo en los años 2009 y 2010, pero esta investigación se ha cerrado hace pocos días por parte de la Agencia Tributaria como "comprobado y conforme", es decir sin nada que objetar.

El problema de fondo es que, aunque en este caso se haya cerrado de forma favorable para la empresa, los inspectores fiscales sospechan que hay multinacionales que inflan los precios en transacciones internas entre filiales de un mismo grupo multinacional en distintos países con el objetivo de reducir o aumentar los beneficios en un determinado sitio, según convenga, para reducir la factura fiscal allí donde los impuestos sean más altos.

Esos precios de transferencia pueden obedecer al pago de algún tipo de canon de una filial a otra por la prestación de un servicio, a la venta de mercancía o materia prima o incluso a la compra-venta de acciones de una sociedad o de la propiedad de un determinado activo.

En este caso, al margen de las reestructuraciones acometidas con anterioridad, hubo una última hace dos años. Hasta el 30 de junio de 2012, la actividad principal de la sociedad era la fabricación Y comercialización de artículos alimenticios, tales como galletas, barquillos, pastelería industrial y similares, así como la elaboración de productos dietéticos.

Ese año se llevó a cabo sin embargo una segregación del negocio de producción de galletas, que la sociedad desarrollaba en la planta de Granollers (Barcelona) a favor de la firma Mondelez Galletas España Producción, procediendo además a la venta de su inventario a la sociedad Mondelez Europe GmbH.Desde entonces, su objeto social se limita a la tenencia y administración de títulos y participaciones societarias.

En las cuentas, la antigua Kraft Foods manifiesta que "en este sentido, la sociedad ha desarrollado y documentado, antendiendo a la naturaleza del nuevo modelo organizativo y sus implicaciones, la política de precios de transferencia, ajustando la misma a las operaciones realizadas entre sociedades vinculadas en el marco de las práticas normales (aquellas que se habrían acordado por personas o entidades independientes en condiciones de libre competencia), con el objeto de cumplir con las obligaciones recogidas en la legislación fiscal".

No obstante, y con independencia de ello, admite también que "las declaraciones realizadas y las cantidades ingresadas por los diferentes impuestos no pueden ser considerados como definitivos hasta que las Autoridades fiscales realicen sus inspecciones o transcurra el periodo de prescripción de cuatro años contados a partir de la fecha de presentación". Y del mismo señala, que "eventualmente, podrían existir pasivos fiscales en el caso de que la Hacienda Pública considerara interpretaciones distintas a la mantenida por la sociedad sobre la normativa fiscal y su aplicación".

Mondelez Iberia Holding, que declaró al cierre del último ejercicio fiscal, a 31 de diciembre de 2013 unos activos por valor de 311,15 millones de euros y un patrimonio neto de 275,1 millones, ha presentado unas pérdidas de 2,84 millones de euros ese año, frente a un beneficio de 5,2 millones el ejercicio anterior.

Más allá de las inspecciones fiscales, la firma auditora que se ha encargado de supervisar los estados financieros de la sociedad, PricewaterhouseCoopers (PWC), señala también en su informe que "la memoria de las cuentas anuales no incluye la información requerida en el artículo 229 de la Ley de Sociedades de Capital relativa a las situaciones de conflicto que pueda tener el Administrador Único de la Sociedad, o las personas vinculadas por éste, con el interés de la sociedad".

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