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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

20 DE agosto DE 2018

40 años no son nada, o sí

Redacción Qcom.es

Pedro Gallardo Barrera. Presidente de Asaja-Cádiz

Soplar 40 velas en una tarta, además del cambio de dígito suponen muchas cosas en la vida de una persona. Supone el inicio de un camino que afortunadamente ya eliges tú y nadie lo hace por ti. Atrás queda la dependencia de la infancia y los años locos y contestatarios de la adolescencia, ahora te toca coger las riendas de tu vida con fuerza y tirar hacia delante. Hace poco, suponía una crisis, pero ahora, con el retardo de las edades, la crisis ha pasado a los cincuenta y hasta los 41, un agricultor es considerado joven.

Joven sí, con cuajo, también, y con las ideas claras. En las asociaciones pasa algo parecido con una cierta ventaja que revelaré al final de estas líneas. Con cuarenta años, una asociación ya está definida, se conoce a sí misma y los demás la conocen, y si lo ha hecho bien, la sociedad, en general, y las administraciones, en particular, la reconocen como interlocutor autorizado y portavoz de un colectivo. Asaja-Cádiz en su 40 aniversario está en esta tesitura y lo digo yo que a pesar de ser un recién llegado, porque me acaban de ratificar en asamblea como presidente, llevo en el ADN la asociación por la que apostaron mi abuelo y mi padre. Asaja-Cádiz tiene el poso de los años y, algo que es indiscutible es que es interlocutora por derecho propio. Tal vez ese es uno de los papeles más importantes que ha tenido la asociación en la provincia desde su constitución, Asaja-Cádiz se ha convertido en el representante de los agricultores y ganaderos para los cierres de convenios colectivos y la provincia puede jactarse de haber tejido un terreno de cordialidad y estabilidad que pocas veces se ven en un sector donde hay tantos intereses encontrados.

Como éste, hay otros muchos ejemplos en lo que Asaja-Cádiz, a pesar de estar en el sur del sur, ha sido puntera. No hay que olvidar que en la provincia se conjugan la mayoría de los cultivos, gran parte de las especies ganaderas, hay gran tradición de gestión cinegética y forestal y agroturismo. En definitiva, en esta provincia se tocan todos los palos, tal vez por eso, los líderes que se han puesto al frente de la asociación siempre han sido de gran nivel y han sido conscientes de que los intereses de Asaja-Cádiz no se encierran en las fronteras físicas sino que están más allá de Despeñaperros y más allá de Los Pirineos. Eduardo Perea, José Pravia y Manuel Vázquez, sabedores de la importancia de la provincia, se han dejado la piel para representarla aquí y donde hiciera falta los intereses de la agricultura y la ganadería de este sur del sur.

El futuro de agro y sus retos

Y ahora, con la madurez y el asentamiento de los 40 miro al frente y veo que hay grandes retos, para el sector agropecuario y para sus profesionales:

El primero es conseguir que nos paguen por lo que hacemos, los precios justos no pueden ser un espejismo, han de convertirse en una realidad palpable. Los agricultores y ganaderos nos estamos dejando la vida en el campo y nos siguen pagando con precios de hace 16 años. Cosa ilógica porque gracias a nosotros las familias pueden estar tranquilas ya que en caso de crisis se detecta en horas el problema. No me lo invento, lo vimos con el pepino y ahora con la Xylella. Está celeridad no es casualidad se funda en nuestro trabajo ordenado. La solución puede venir de la mano de proyectos como Agri Market Place, una plataforma online que nos ofrece la oportunidad de vender directamente nuestros productos, ya funciona con el trigo, el maíz, el arroz y la cebada, lo demás está por venir.

El segundo es conseguir normas adaptadas a nuestra provincia. Yo invito a todos los que redactan las normas, al campo de Cádiz, a conocer nuestro monte mediterráneo, el carácter bronco de muestras vacas que han desarrollado la capacidad de oler al veterinario desde el carril de la entrada y ya saben lo que les viene encima, localizarlas, molestarlas y llevarlas a la manga.

El tercero es conseguir que se enteren en el mundo que aquí tenemos productos tropicales, estamos produciendo en el Campo de Gibraltar aguacates y mangos con unos rendimientos amplios y con toda la inversión hecha para atacar las heladas no nos quieren cubrir con el seguro.

El cuarto queremos, y es la petición de muchos jóvenes viticultores, una casa del vino adaptada al siglo XXI, adaptada a las nuevas formas de trabajar, abierta a los grandes proyectos que están haciendo muchos viticultores que no encuentran más que problemas para sacar adelante productos muy prestigiados fuera y poco considerados aquí.

El quinto es hacer entender a las administraciones que el sistema de la PAC funciona bien, de hecho, es de agradecer a la Consejería de Agricultura que los andaluces llevan dos años cobrando los primeros de España. En el terreno PAC es de recibo decir que tenemos grandes esperanzas depositadas en el ministro Luis Planas, conocido de Andalucía por su labor al frente de la Consejería de Agricultura en un momento decisivo para la PAC, y confiamos en que la lealtad institucional sea el leitmotiv de la negociación de la reforma.

Ahora bien, no todas las ayudas funcionan de la misma manera, las del II Pilar dejan mucho que desear y desde aquí pido un cambio. Los agricultores y ganaderos no podemos ser financiadores de las administraciones, no podemos adelantar toda la inversión y cobrar al ya te veré. Por no hablar de las ayudas que ni siquiera se convocan como las Forestales. Señores, si el campo no arde es gracias al esfuerzo de los propietarios. Y en esta línea, necesitamos unas Ayudas para Jóvenes reales, las intenciones son buenas, pero no podemos permitirnos el lujo de embarcar a los jóvenes, a nuestro futuro, en grandes desembolsos cuando nadie responde en tiempo y forma.

Otro punto sería que el Ministerio de Hacienda, fuera sensible con la flor cortada y adaptara la rebaja de módulos a la situación que viven. No podemos permitir que abandone ningún floricultor más de Chipiona.

Hay que conseguir erradicar dos discriminaciones, la de la remolacha de la Campiña y la del arroz de la Janda, no es de recibo que los remolacheros y los arroceros de Cádiz, por el mismo trabajo reciban menos dinero. ¿Qué argumento sustenta esta barbaridad?

El punto noveno reclama que se considere más a los cazadores porque gracias a ellos se han conservado especies como la perdiz roja autóctona y el corzo y, por supuesto su hábitat. Siendo Cádiz una de las provincias más demandadas cinegéticamente por su calidad. Actividad que supone un aliciente económico para los propietarios de las fincas. Y con este perfil, también queremos que se reconozca la inyección de dinero que supone el agroturismo porque Europa no deja de decirnos que aumentemos rentas con él pero no lo reconoce como actividad agraria.

Y termino con las infraestructuras, ¿para cuándo un campo 2.0 real? Si no tenemos líneas de teléfono, ¿cómo vamos a tener internet?

Mucho por hacer y mucho futuro por delante porque hay un detalle que nos diferencia a las personas de las asociaciones; los cumpleaños de las personas tienen un último día, las asociaciones siguen cumpliendo años.

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