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lunes 23 de julio de 2018

Reportajes
22/03/2018

Autorregulación en el alcohol

Ricardo Migueláñez. @rmiguelanez

Por imperativo comunitario, las asociaciones europeas que representan a los sectores de bebidas alcohólicas (vino, vino aromatizado, “vino” de frutas, espirituosos, cerveza y sidra) presentaron el lunes 12 de marzo al comisario europeo de Salud Pública y Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis, una propuesta de autorregulación sobre la lista de ingredientes y la declaración nutricional de las mismas.

Por imperativo comunitario, porque un año antes la Comisión Europea había publicado un informe relativo al “etiquetado obligatorio de la lista de ingredientes y la declaración nutricional de las bebidas alcohólicas”, en el que “invitaba” a estos sectores a presentar voluntariamente una propuesta para autorregularse en estos ámbitos o, si no, sería la propia Comisión quien lo hicieses por ellas.

Ahora, los servicios respectivos del Ejecutivo comunitario, junto con los autores de la propuesta común, se reunirán para analizarla y la CE tendrá que decidir finalmente si la acepta en su totalidad o no la acepta, o si decide modificarla parcialmente, introduciendo algunos ajustes o  cambios. Si finalmente la Comisión estima que el proyecto de las distintas asociaciones profesionales del sector de bebidas alcohólicas no es satisfactorio, “estudiará las demás opciones posibles”.

Indicar que ya el Reglamento horizontal (UE) 1169/2011 eximía de momento a las bebidas alcohólicas de la obligación de etiquetar ingredientes e información nutricional, frente al resto de productos alimentarios. El etiquetado nutricional y de los ingredientes es obligatorio desde diciembre de 2014 para todos los productos alimentarios, salvo para las bebidas que contenían más de 1,2% de alcohol. Era un asunto pendiente y que ahora se trata de solventar mediante una propuesta de autorregulación.

Los diferentes sectores de bebidas alcohólicas han cumplido con el plazo de un año dado por la Comisión Europea para que presentaran oficialmente esa propuesta común, tras un intenso proceso de negociación en el que no sido fácil poner de acuerdo a todos ellos, dados los diferentes intereses existentes, aunque también se aprobaron una serie de anexos de disposiciones especificas de aplicación para cada tipo de bebida alcohólica.

Como se recogió en una nota de prensa conjunta, “los sectores han cooperado constructivamente para presentar una propuesta común con el objetivo de facilitar a los consumidores información útil, clara y de fácil comprensión sobre estos aspectos”, buscando “mejorar el conocimiento de estos productos para permitir que tomen decisiones informadas sobre los que deseen consumir en el marco de un estilo de vida equilibrado”.

¿Cuáles son los elementos clave de los principios rectores establecidos por los sectores europeos de las bebidas alcohólicas? Básicamente, que "la información nutricional y la lista de ingredientes de nuestros productos se facilitarán de una manera adaptada y significativa" y que "se proporcionarán a los consumidores en la etiqueta y/o fuera de la etiqueta" (de forma desmaterializada), siendo en este último caso, "fácilmente accesible a través de la propia etiqueta".

Para este cometido, estos sectores “utilizarán herramientas tradicionales y/o innovadoras y de desarrollarán sistemas de información modernos y globales”, siendo “los operadores de empresas alimentarias responsables de la información alimentaria”, los que “decidirán la manera en que se presentará la información”.

Valor energético

El valor energético o la declaración nutricional completa se aportarán conformes a lo que dispone el Reglamento horizontal (UE) 1169/2011, relativo a la información a los consumidores sobre los productos alimentarios, es decir, por cada 100 ml, aunque en este caso, “con la posibilidad de dar más información por porción”, según concreta el documento conjunto.

Como se ha comentado anteriormente, cada sector de las bebidas alcohólicas (vino, cerveza, bebidas espirituosas, sidra) ha desarrollado, bajo su responsabilidad exclusiva, su propio anexo sectorial para abordar en términos concretos el proceso y las modalidades de aplicación de la propuesta común para cada uno de ellos.

Para dentro de tres años, en marzo de 2021, los sectores de bebidas alcohólicas se comprometen a presentar un informe conjunto sobre la aplicación de la autorregulación para el etiquetado nutricional y de ingredientes, que será complementado dentro de los dos primeros años de aplicación con informes individuales de seguimiento y progreso en el cumplimiento de los compromisos adquiridos por cada uno de los sectores en las disposiciones recogidas en sus anexos específicos.  

La Comisión Europea mostró su satisfacción por que los distintos sectores de bebidas alcohólicas fueran capaces de ponerse de acuerdo para presentar en el plazo fijado de un año una propuesta común sobre la información a incluir en el etiquetado, “en una muestra del esfuerzo realizado para lograr un acuerdo colectivo en este sector.” Ahora, los servicios de la Comisión “analizarán cuidadosamente este texto”, ya que el Ejecutivo comunitario “está decidido a encontrar una solución justa que ofrezca a los ciudadanos una mejor información sobre el alcohol que consumen”.

Caso vino

Uno de los sectores más implicados y con más dificultades para aplicar una propuesta de información nutricional y de ingredientes a los consumidores es el vitivinícola. El sector europeo, representado por el Comité Europeo de Empresas del Vino (CEEV), la Confederación Europea de Viñedos Independientes (CEVI),  el Comité de Organizaciones Profesionales y de Cooperativas Agrarias de la UE (COPA-Cogeca) y la Federación Europea de Vinos de Origen (EFOW) asumió lo que consideran como “el desafío de la autorregulación”, con una propuesta que calificaron de “innovadora y dinámica”, que tiene en cuenta tanto las particularidades del producto (vino), como las del propio sector.

Esta propuesta plantea una solución que las distintas asociaciones del sector califican de moderna y que cumple con un doble objetivo: informar debidamente a los consumidores acerca del producto y permitir a todos los actores del sector, incluidos los más pequeños, aplicar dichas medidas.

Reacciones

El presidente del Comité Europeo de Empresas Vinícolas (CEEV), Jean-Marie Barillère, señaló que “espera que la Comisión Europea reconozca los importantes progresos realizados por nuestro sector en menos de un año y respalde nuestra propuesta. Esperamos que desde la CE consideren hace de esta propuesta un instrumento legislativo, ya que ayudaría a proteger el mercado único y a garantizar la aplicación de las mismas normas a todos los vinos, no solo a aquéllos producidos en la UE, sino también en terceros países”.

El presidente del Grupo de Trabajo de las organizaciones de productores europeos y sus cooperativas agrarias (COPA-Cogeca), Thierry Coste, precisó también que “al contrario que en el caso de los productos agroalimentarios, nuestra propuesta tiene en cuenta la naturaleza particular del vino, un producto agrícola que evoluciona constantemente. No se produce siguiendo una única receta fija. No se trata de un producto industrial estandarizado. El proceso de elaboración del vino ha de adaptarse en cada caso para producir el mejor vino posible. La  propuesta presentada tiene en consideración estos aspectos específicos”.

El presidente de la Federación Europea de Vinos de Origen (EFOW), Bernard Farges, explicó, por su parte que “estamos comprometidos a cumplir con las expectativas de los consumidores. El sector vitivinícola europeo no tiene nada que esconder. Nos sentimos orgullosos de nuestros productos de calidad y nuestras estrictas prácticas enológicas. La solución que proponemos tiene como objetivo conservar esta relación de confianza con los consumidores. El sector se compromete con un enfoque que permite indicar, ya sea en la botella o en soporte en línea (online) las calorías por cada 100 ml y los ingredientes, de conformidad con la legislación comunitaria”.

El presidente de la Confederación Europea de Viñedos Independientes (CEVI), Thomas Montagne, destacó que “el nuestro es un sector sumamente atomizado, compuesto en su mayoría por pequeñas y medianas empresas. Así, nuestra propuesta pretende poner a todos los operadores en igualdad de condiciones a la hora de proporcionar información al consumidor. Esta serie de medidas permitirán al consumidor acceder de forma sencilla a la información relativa a los ingredientes y al valor nutricional de nuestros vinos”.

Por último, la Asamblea de Regiones Europeas del Vino (AREV) intervino en este concerniente asunto para subrayar que “cualquier nueva prescripción relativa al etiquetado de los vinos europeos debe aplicarse también a los vinos de importación”. Y al respecto, pide a la Comisión Europea que “no imponga ninguna obligación nueva al sector vitivinícola europeo sin haber comprobado previamente la armonización de la Norma Internacional para el etiquetado de los vinos, recomendada por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) con la reglamentación europea”.

Para esta Asamblea, en la que se sientan los representantes ejecutivos de las CC. AA. más productoras, caso de Castilla-La Mancha y La Rioja, “un exceso de información asfixia la información: un orden de valores claro y que el consumidor entienda resulta más pertinente que una cifra precisa, poco significativa y de compleja formalización”. Además, “considera prioritario dejar al sector vitivinícola la posibilidad de utilizar nuevas tecnologías de la información”.

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