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lunes 18 de marzo de 2019

Opinión
15/03/2018

Cómo mejorar el sistema alimentario a través de la tecnología blockchain

Olga Blanco. Directora de Blockchain en IBM España

De blockchain se dice que viene a revolucionar el mundo de las transacciones de la misma manera que internet lo hizo con el mundo de la información. Antes de la irrupción de blockchain, en la red solo era posible pasar información, pero no se podían realizar transacciones digitales, ya que estas requieren de intermediarios para certificar la operación. Ese fue el origen de esta tecnología tan prometedora para los negocios y ahora estamos impulsando su aplicabilidad a los procesos de las compañías.

El impacto de blockchain será enorme. Prácticamente la mayoría de las empresas llevan a cabo transacciones, ya sea pagar a un proveedor, vender productos o negociar acciones, entre otros casos. Sin embargo, cuando diferentes partes trabajan de forma conjunta, es inevitable que aparezcan ciertos problemas: posibles fallos al efectuar pagos, falta de transparencia, pérdida de mercancías... Blockchain puede mitigar todas esas cuestiones. Es una tecnología que permite a todos los participantes registrar sus aportaciones en la transacción, lo que aumenta la responsabilidad a todos los niveles, ofrece mayor seguridad, confianza, visibilidad y precisión en tiempo real, mejora la trazabilidad, reduce costes y fraudes, a la vez que consigue agilizar procesos de negocio.

En 2017, IBM realizó un estudio entre 3.000 directivos de empresas de distintos sectores en todo el mundo sobre la adopción de blockchain. De los encuestados, el 33% ya estaba utilizando esta tecnología o se planteaba su uso de manera proactiva. Un 78% de quienes exploraban blockchain afirman que lo hacen como respuesta a los cambios que se están produciendo en su sector, es decir, en vez de tomar la disrupción digital con incertidumbre, la usan como ventaja competitiva para desarrollar nuevos modelos de negocio o más innovadores e incluso colaborar con sus competidores.

La complejidad del ecosistema

Sin duda, las aplicaciones de blockchain son infinitas y alcanzan a cualquier industria. Uno de los ámbitos en los que estamos viendo más avances es en la alimentación. Se trata de un sector complejo en el que abundan tareas administrativas, procesos manuales, documentación en papel, requisitos regulatorios y auditorías. Asimismo, el proceso por el que llegan los alimentos hasta nuestra mesa implica a numerosos intermediarios: agricultores, granjeros, distribuidores, procesadores, agentes de bolsa, minoristas, profesionales de logística, reguladores... Normalmente, el intercambio de información en este ecosistema se limita a aquellas personas o grupos con un contacto más directo y en ningún caso se tiene una visión integral de toda la cadena de suministro. De esta manera, aunque el sistema funcione, la información aparece de forma incompleta, procede de diversas fuentes y está en distintos formatos.

Cuando hacemos la compra y nos paramos frente a la sección de frutas y verduras, ¿cómo podemos saber que los productos son aptos y seguros para su consumo? ¿O que verdaderamente cumplen con lo que se anuncia en su etiquetado? ¿Y si quien los vende pudiese verificar de dónde proceden, cómo ha sido su manipulación, almacenamiento e inspección, y por cuántos sitios han pasado antes de llegar a la tienda? Todo este conocimiento se puede obtener gracias a blockchain, puesto que ofrece una trazabilidad completa del producto: se identifica tanto su origen como su producción y distribución.

Entre las principales compañías del sector alimentario, esta tecnología se percibe como una oportunidad para optimizar sus procesos de gestión de datos y simplificar la cadena de suministro. Con blockchain, las transacciones tienen que aprobarse por cada una de las partes implicadas mediante consenso, al mismo tiempo que todo queda protegido con criptografía. El historial de la operación se presenta así de forma única, compartida e inmutable, lo que evita que cualquier usuario pueda manipular los registros. Esto posibilita que los participantes del ecosistema intercambien datos y operen con confianza, mejorando la transparencia y eficiencia de la cadena de suministro.

Trazabilidad y seguridad de productos

Hoy, muchos de los problemas en el sector de la alimentación, como la contaminación cruzada, la transmisión de enfermedades y el alto coste de retirar productos, se acentúan por falta de información y trazabilidad de productos. Según la Organización Mundial de la Salud, la contaminación de alimentos provoca enfermedades en una de cada diez personas y unas 420.000 muertes al año.

Con los sistemas tradicionales, identificar el foco de contaminación en un producto puede llevar días o meses, lo que acaba provocando un mayor número de afectados, alimentos desperdiciados y pérdidas de ingresos. No obstante, hemos comprobado a través de un programa piloto cómo el uso de blockchain puede llegar a reducir el tiempo para localizar alimentos de una semana a tan solo dos segundos. Esto permitiría saber qué productos deben retirarse de las tiendas y cuáles pueden consumirse, también se detendría la propagación de enfermedades, se disminuirían posibles costes y, además, mejoraría la percepción y confianza de la marca entre los consumidores.

Otra de las áreas en las que esta tecnología podría contribuir notablemente es en la prevención del fraude dentro de la industria alimentaria. Actualmente, empresas e instituciones que están cooperando a fin de paralizar la entrada de atún ilegal en el mercado, por ejemplo, mediante blockchain y señales satelitales con los que monitorizar el estado de los recursos pesqueros.

La solución de estos y otros retos en el sector alimentario requerirá que los participantes de la cadena de suministro trabajen de forma colaborativa. Es una industria compleja y de grandes dimensiones, por lo que la implementación de un sistema de seguridad basado en blockchain no se hará de un día para otro, pero sí antes de lo que cabría esperar a través de plataformas diseñadas específicamente para los negocios y acelerar el desarrollo, la gestión y el funcionamiento de estas redes empresariales.

El sector alimentario debe centrarse en el valor compartido que supone esta tecnología, con la que se aprovecha el conocimiento de cada una de las partes y se abordan diferentes necesidades de forma conjunta. Empresas líderes como Dole, Driscoll’s, Golden State Foods, Kroger, McCormick and Company, McLane Company, Nestlé, Tyson Foods, Unilever y Walmart ya están explorando esta nueva manera de trabajar y las posibilidades que ofrece blockchain. Y ya estamos viendo cómo se mejora esa colaboración, confianza y transparencia en la industria, y con el tiempo aumentará la trazabilidad y la seguridad de los productos para beneficio de la cadena de suministro y el consumidor final.

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