Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
  • facebook (en nueva ventana)
  • twitter (en nueva ventana)
  • Google plus (en nueva ventana)
  • RSS Avisos
Búsqueda en los contenidos de la web

domingo 09 de diciembre de 2018

Especial El Corte Inglés 2017
24/08/2017

Desavenencias en El Corte Inglés

Efraín Aureliano Sánchez

Parece que durante este mes de agosto, aprovechando la tranquilidad que dan las vacaciones, el relax -aunque sea momentáneo- ha vuelto al Consejo de Administración de El Corte Inglés… Sin embargo, no hay que olvidar que el órgano de gobierno de la compañía del triángulo verde ha estado sometido a numerosos embates durante los últimos meses.

Sin ir más lejos, un hito fundamental se produjo a finales del pasado mes de julio, cuando Leopoldo del Nogal Ropero, hasta ese momento una de las personas de máxima confianza del presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, anunció su decisión de abandonar el Consejo de Administración y la dirección de Compras de la compañía.

¿Por qué abandonó Leopoldo del Nogal la empresa? Según se comenta en los mentideros del sector, Marta y Cristina Álvarez Guil, hijas y herederas del anterior presidente de la compañía, Isidoro Álvarez, le habrían ofrecido una indemnización millonaria, que rozaría los ocho millones de euros, para que abandonase su cargo de manera inminente, renunciando a los tres años que aún le quedaban de mandato.

Esta maquiavélica acción trata de compensar la oposición de Dimas Gimeno y del jeque catarí Shahzad Shanbaz, que actúa en representación de Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani (que en julio de 2015 compró el 10% de la compañía por 1.000 millones de euros), al nombramiento de Víctor del Pozo, muy vinculado a las hermanas Álvarez Guil, como miembro del Consejo de Administración. Según Gimeno y Shanbaz, el nombramiento de Del Pozo se estaría realizando de forma precipitada y sin el favorable informe de un experto en gobierno corporativo.

La salida de Leopoldo del Nogal del Consejo de Administración de El Corte Inglés refleja claramente el polvorín en que se ha convertido el órgano de gobierno de la compañía. La tensión está alcanzando unos límites insostenibles e impensables hasta septiembre de 2014, fecha del fallecimiento de Isidoro Álvarez y momento hasta el que existió una unanimidad absoluta en la gestión.

Los movimientos por hacerse con el control del Consejo son constantes. Con la salida de Del Nogal, el órgano queda reducido a nueve miembros, que son: Dimas Gimeno, Marta Álvarez Guil, Cristina Álvarez Guil, Florencio Lasaga Munárriz, Carlos Anselmo Martínez Echavarría, Jesús Nuño de la Rosa y Coloma, Manuel Pizarro, Shahzad Shahbaz y Cartera Mancor, representada por Paloma García Peña.

De los nueve miembros, cuatro son afines a las hermanas Álvarez Guil, por lo que ya sólo necesitarían el apoyo de uno de los dos miembros octogenarios (Florencio Lasaga y Carlos Martínez) para acaparar todo el poder y dinamitar la estrategia de Gimeno, apoyada por el jeque catarí y Manuel Pizarro, único miembro independiente del Consejo, que apuestan por una profesionalización de la gestión y la incorporación de consejeros externos no afines a ninguna de las dos corrientes para que la compañía comience a cotizar en la Bolsa.

Sea como fuere, durante los últimos meses el ruido acompaña a El Corte Inglés. Y el nerviosismo se está apoderando de la compañía. Las decisiones polémicas se están sucediendo una tras otra… Incomprensible resultó el prescindir de los servicios de Uría y Menéndez como bufete legal. E incomprensible también es la creación, el pasado mes de febrero, de una comisión ejecutiva que actúa como órgano de decisión para acelerar la toma de decisiones.

¿Para qué sirve esta comisión ejecutiva (integrada por Dimas Gimeno, Marta Álvarez Guil, Florencio Lasaga y Carlos Martínez) si lo único que hace es exportar las encarnizadas luchas intestinas entre los distintos órganos de la compañía?

La situación actual que está padeciendo la compañía se remonta a agosto de 2015, cuando -tan solo un año después de la muerte de Isidoro Álvarez- Corporación Ceslar desató las hostilidades y emitió un comunicado (que de paso rompía con la tradicional política de hermetismo, opacidad y falta de transparencia de la compañía) denunciando que la entrada en el accionariado de Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani era una maniobra para arrinconar a los accionistas tradicionales.

Corporación Ceslar, que controla el 9,001% del accionariado y está representada por Carlota Areces, prima de Gimeno, fue expulsada del Consejo de Administración de El Corte Inglés por la junta general de accionistas celebrada hace dos años, debido, según el propio Gimeno, como reacción a un comportamiento desleal por parte de Ceslar, que faltó a su deber de secreto al divulgar información interna a la prensa, a Morgan Stanley y a abogados de Primefin, sociedad controlada por el jeque catarí. Ante esta expulsión, Ceslar interpuso una demanda, que recientemente ha desestimado íntegramente el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid, considerando que el cese de Corporación Ceslar fue ajustado a derecho.  

Aunque la Justicia haya desestimado esta demanda de Corporación Ceslar, lo cierto es que la judicialización no ha terminado, ya que el Juzgado número 46 de Madrid admitió a trámite, el pasado mes de marzo, una querella presentada por la misma entidad contra la cúpula de El Corte Inglés (dirigida contra Dimas Gimeno, Antonio Hernández-Gil, Manuel Pizarro, Carlos Martínez, Shahzad Shahbaz y Florentino Lasaga) por apropiación indebida, corrupción entre particulares, falsedad documental, vulneración al derecho de información y blanqueo de capitales.

La justicia tiene que esclarecer el pago de 19,5 millones de euros por parte de El Corte Inglés a dos sociedades mercantiles radicadas en Singapur y Emiratos Árabes por la supuesta labor de asesoramiento que ambas desarrollaron en la operación del préstamo de 1.000 millones de euros que concedió el jeque catarí en julio de 2015. Ahí comenzó todo. El antes y el después de la actual situación que está padeciendo El Corte Inglés.

La compañía vive sumida actualmente en el desgobierno, con guerras de poder entre las dos facciones que intentan controlar el Consejo de Administración. Intrigas palaciegas en la mayor compañía europea de grandes almacenes. Batallas por el control que están desgastando a los dirigentes de El Corte Inglés, que luchan por su propia supervivencia cuando en realidad deberían estar velando por modernizar la empresa y adaptarla a los nuevos retos del mercado.

<< volver

MÁS EN Especial El Corte Inglés 2017

03/08/2017