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lunes 17 de diciembre de 2018

Reportajes
26/10/2018

El atún pesca sostenible y responsable

Ángel Marqués Avila. Periodista

El sector atunero congelador español, continúa dando pasos hacia una pesquería más responsable y sostenible. Representantes de las asociaciones de atuneros congeladores y de las empresas armadoras que las conforman, y científicos de AZTI , se han comprometido para impulsar el seguimiento adecuado del programa voluntario de control y verificación de las buenas prácticas de pesca, con el objetivo de reducir progresivamente los impactos no deseados de la pesca atunera de cerco.

La flota atunera de cerco, dirige su esfuerzo pesquero a la captura de las tres principales especies de atún tropical (listado, rabil y patudo). El atún rojo (Thunnus thynnus) es una especie altamente valorada y constituye una pesquería importante para España, tanto para la pesca de cerco, como para la almadraba y la pesca artesanal.

El atún rojo en datos

En 2017 y a nivel global, la captura de las principales especies de atún oceánico comercial - atún blanco, patudo, atún rojo, listado y rabil – fue de 5 millones de toneladas. Por especies, el 57% corresponde a listado, seguido del rabil (30%), patudo (8%) y atún blanco (4%). El atún rojo representa sólo el 1% de las capturas mundiales de túnidos. A nivel mundial, el 57% de las poblaciones se encuentran en un nivel saludable de abundancia, el 13% están sobreexplotadas y el 30% se encuentran en un nivel intermedio.

Del total mundial de capturas, la flota atunera española de cerco capturó 380.000 Tn en 2017, lo que significa un 6%, cifra que solo superan los países asiáticos. Por especies, la más capturada es el listado (60%) con más de tres millones de Tn; el rabil (35%), con millón y medio y el patudo con el 5% restante.

Por Organizaciones Regionales de Pesca (ORP), las capturas de la flota española de cerco fueron las siguientes: Comisión de Atún del Océano Índico (IOTC), 6%; Comisión de Pesquerías del Pacífico Centro-Oeste (WCPFC), 3%; Comisión Inter-Americana del Atún Tropical (IATTC), 9% y en la Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico (ICCAT), 19%.

La pesquería de atún rojo, si bien solo representa el 1% de las capturas mundiales de túnidos, merece especial atención por su alto valor en el mercado. La International Commision for the Conservation of Atlantic Tuna (ICCAT) es la responsable de esta especie en el área bajo su regulación y, a pesar de que el sector auguraba que podría llegarse a las 32.000 toneladas a la vista de los informes científicos que confirmaban la recuperación de esta especie, en la 25 Reunión Ordinaria, celebrada el 21 de noviembre de 2017 en Marrakech, estableció para 2018 un TAC de 28.200 toneladas para 2018 a nivel mundial.

De ese total, a Europa le corresponde una cuota de en torno a 15.850 toneladas en 2018. Esto significa que este año sus capturas disminuirán 2,4 puntos porcentuales, y es previsible que esta reducción sea del 5,2 en 2019 (TAC de 32.000 toneladas) y 6,3 en 2020 (36.000), a favor de países terceros, tales como Argelia, Turquía, Túnez, Egipto o Albania.

Por lo que respecta a España, nuestro país esperaba superar las 28.500 toneladas de TAC, cifra que representa al contingente aprobado en 2008, año en el que ICCAT estableció un plan de recuperación del atún rojo para recuperar la especie. No obstante, España dispone, en 2018, de una cuota de unas 5.000,28 toneladas, frente a las 4.243,57 toneladas con las que contó en 2017.

De esta cuota, la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, de acuerdo con la legislación pertinente, estableció reservar 250,1 toneladas (5%) de las posibilidades de pesca asignadas a España para 2018 para la provisión del Fondo de Maniobra.

De la cuota ajustada resultante (4.750,27 toneladas), 4.687 toneladas (98,6%) se destinan a los buques y almadrabas en correspondiente Censo Específico y 62,9 toneladas (1,3%) se destinan a capturas fortuitas. Por flotas, un 29% corresponde a la flota de cerco, 28% a las almadrabas, 22% para la flota de cebo vivo de Cantábrico y Noroeste, 14% palangre y 7% para Canarias y Estrecho.

España líder

El sector atunero español es líder mundial en la pesca de cerco de atún tropical (listado óKatsuwonuspelamis, rabilóThunnus albacares, patudo óThunnusobesus), contribuyendo a un porcentaje significativo de las capturas de túnidos tropicales. La flota atunera tropical pesca utilizando tanto a banco libre como por medio de objetos flotantes o dispositivos concentradores de peces (DCP o, en inglés, FAD). Este último es el principal método de pesca de los buques españoles. La técnica a banco libre pesca generalmente cardúmenes mono-específicos de rabiles adultos, mientras que los lances a objetos o DCPs son generalmente multi-específicos donde principalmente se captura listado pero también un porcentaje significativo de rabil y patudo juvenil. Los objetos flotantes son naturales o fabricados por el hombre los cuales atraen a los atunes, congregándolos a su alrededor. Hoy en día, a estos DCPs se les añade una boya, la cual incorpora un sistema de localización y ecosondas que permiten a los usuarios conocer en todo momento su posición y estimar la biomasa de especies asociadas al objeto siendo estas herramientas claves para la toma de decisiones y planteamiento de la estrategia pesquera.

Cumplir con la normativa internacional

Javier Garat, secretario general de Cepesca y presidente de Europêche, sobre el momento que está viviendo en España el sector atunero, nos apunta que es necesario diferenciar distintas pesquerías. Si nos referimos a la pesquería de atún tropical, la flota de España y de la UE en su conjunto vive un momento en el que sus esfuerzos se centran en diferenciar sus capturas ante la creciente competencia de flotas de terceros países, fundamentalmente, asiáticas, que suponen una clara competencia desleal, puesto que juegan con la ventaja que implica tener unos mejores costes de explotación que, lamentablemente, se derivan del dudoso cumplimiento de la normativa pesquera internacional y, aún más lamentable, del uso de prácticas que no respetan los derechos laborales básicos e incluso están directamente relacionadas con el tráfico de personas y la explotación infantil.

En ese escenario, la norma APR (Atún de Pesca Responsable) de la flota española atunera de cerco, publicada en julio de 2016, se ha convertido en un referente a escala mundial. Esta flota es, además, pionera en la aplicación de la tecnología al cumplimiento de la estricta normativa europea en materia de control pesquero, así como para garantizar la transparencia y el control de su actividad.

Cabe destacar que OPAGAC fue la única organización del sector pesquero nacional y europeo que presentó un compromiso en la Conferencia Our Ocean de 2017, un compromiso que ratificó en Malta y que se contempla en el Proyecto de Mejora de Pesquería (FIP) que desarrolla junto con World Wildlife Fund (WWF): la certificación de todas sus capturas por la Marine Stewards Council (MSC) en 2021.

Respecto al atún rojo hay que destacar que este año se ha  pasado de un plan de recuperación a un plan de gestión, la biomasa se encuentra en niveles históricos y se han conseguido incrementos progresivos de la cuota. Podemos decir, por tanto, que la pesquería goza de buena salud y cabe destacar, específicamente, el trabajo que desde hace años llevan realizando algunas empresas, como el Grup Balfegó, que es un caso de éxito de internacionalización -actualmente comercializa su atún rojo 30 países- y de trazabilidad, sin olvidar la importante labor de investigación que desarrolla.

La pesquería de atún blanco o bonito del norte también ha tenido que enfrentarte a problemas, pero gracias a las medidas de gestión que se han aplicado y continúan aplicándose, se están incrementados las cuotas.

No obstante, y desde una perspectiva global, las diferentes flotas atuneras y, en general, el conjunto de la flota española continúa enfrentándose a importantes retos a nivel global.

Momento crítico para el sector

La Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (OPAGAC), a través de Julio Morón, director gerente, nos dice que el sector atunero en España está afrontando un momento crucial para su futuro. La competencia desleal de otras flotas que pescan atún tropical es cada vez más preocupante, porque su operativa es mucho más competitiva, principalmente por sus bajos requisitos y regulaciones más laxas. Principalmente, el componente social es un factor diferenciados tremendo, si se compara el coste laboral a bordo de un buque español y de un asiático, por no hablar de las condiciones de vida y seguridad que, en muchos casos, rozan la violación de los derechos humanos e, incluso, prácticas de esclavitud moderna.

La norma APR, publicada en julio de 2016, acredita que las tripulaciones de los buques atuneros de la flota española, tanto con bandera nacional como con pabellón de terceros países, cumplen con distintas exigencias laborales, incluidas condiciones contractuales para sus 1.600 tripulantes (900 de terceros países) en línea con los requisitos del Convenio 188 de la OIT, retribuciones salariales mínimas, horas de descanso, atención médica, prevención de riesgos laborales, seguridad social y reconocimiento del derecho a la negociación colectiva.

Por lo tanto, la estrategia de diferenciación que hemos adoptado desde OPAGAC es nuestra única manera de intentar sobrevivir frente a esa competencia desleal en el mercado.

Vanguardia de la investigación marina

Se trata de un centro tecnológico experto en investigación marina y alimentaria, comprometido con el desarrollo social y económico del sector pesquero y alimentario, así como con el estudio del medio ambiente marino y los recursos naturales en el contexto del desarrollo sostenible.  Desde AZTI, nos señalan  que a pesar de que las poblaciones de la especie principal, el listado, con un 60 % de las capturas de túnidos mundiales, se encuentra en estado saludable el stock de rabil en el Indico, y el del patudo en Atlántico han sido clasificadas como sobre-explotadas, estableciéndose así una limitación de cuota para el Atlántico e Indico. Estas medidas de gestión están limitando el campo de acción de la flota restringiendo su actividad, lo que exige una adaptación progresiva del sector a nuevos escenarios. Además, la pesca ilegal, y la competencia desleal de otras flotas que no están obligadas a cumplir los requisitos comunitarios, dificulta la gestión de las poblaciones objetivo de la pesquería y daña a la imagen del sector.

Por otro lado, la inestabilidad de los mercados, incertidumbre sobre los acuerdos con terceros países, alta volatibilidad de los precios del carburante y altos costes de explotación del recurso dificultan las inversiones del sector para su adaptación a nuevos marcos de trabajo.

El segundo más consumido

En España lo que más se consume es merluza-pescadilla fresca o congelada (unos 150 Millones de kg en 2017). Atún/Bonito sería el segundo si sumamos fresco, congelado y conservas (unos 130 millones de kg en 2017). El consumo de pescado en los hogares españoles está en general a la baja (caída del 12 % en los últimos 7 años), incluyendo el atún-bonito, tanto fresco (caída de un 8 % en los últimos 7 años) como en conserva (caída del 2 % en los últimos 7 años).

En cuanto a los canales de venta al consumidor, el más importante en el atún y bonito frescos son los supermercados (49 % de cuota en el 2015), seguido del comercio especializado (33 %) y de los hipermercados (15 %). Estos porcentajes son muy similares al del conjunto de productos pesqueros. En las conservas y transformados de atún, el canal mas importante son los supermercados (73% de cuota en 2015), seguido de los hipermercados (22%).

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10/12/2018