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domingo 23 de septiembre de 2018

Reportajes
13/03/2018

Japón, un mercado en alza para España

Ángel Marqués de Ávila. Periodista

Las oportunidades que se pueden generar derivadas del acuerdo de libre comercio de Japón con la UE, que se firmará en julio y que se pondrá en marcha a primeros del 2019, beneficiarán en gran medida a España, ya que el 85% de los productos agroalimentarios estarán libres de declaraciones arancelarias.

El año que acaba de comenzar tiene un especial significado para España y Japón, que conmemoran los 150 años transcurridos desde que se firmara el tratado hispano-japonés de Amistad, Comercio y Navegación.

Esta primavera se va celebrar una cumbre España-Japón dentro de los actos programados por este aniversario. Será un buen momento para potenciar las exportaciones de nuestros productos más consumidos por los ciudadanos japoneses, en los que se ha notado un notable aumento del interés por la gastronomía española, lo que está propiciando un claro crecimiento de la importación de los productos agroalimentarios españoles hacia el país oriental.

Japón es el país del mundo donde más creció la riqueza en 2017, la cuarta mayor economía del mundo y el cuarto mayor importador. En la actualidad, hay 243 empresas japonesas en España y 51 españolas asentadas en el país nipón, entre ellas Consorjabugo y Migasa.

Desde estas dos empresas ubicadas en Andalucía nos comentan las ventajas que se pueden forjar con la entrada en vigor del acuerdo de libre comercio con la UE. “Nos beneficiará mucho”, ya que la mayoría de los productos demandados por el mercado japonés que llevan la marca España proceden de esta comunidad autónoma, al ser el jamón ibérico y el aceite de oliva los más consumidos en dicho país.

El consumidor japonés siente gran curiosidad a la hora de probar nuevos productos y, por lo general, suele considerar que los alimentos y bebidas importados desde España son de mejor calidad y más dignos de confianza. Es un destino comercial donde el cuidado por el detalle, la excelencia en el servicio y la exigencia son sus máximas.

“Las relaciones comerciales con Japón se encuentran en un momento muy prometedor y positivo, tras el acuerdo recientemente firmado entre la UE y Japón”, nos manifiesta la directora de Alimentos, Vinos y Gastronomía del ICEX España Exportación e Inversiones, María Naranjo, quien además señala que “el principal sector beneficiado va a ser precisamente el agroalimentario, por el proceso de reducción de barreras arancelarias y no arancelarias que se va a producir en los próximos cinco años. El convenio se firmará oficialmente en el mes de julio de este año, y es previsible que entre en vigor a principios de 2019”. También indica que se producirán dos claras ventajas para el sector agroalimentario de la UE, que serán las reducciones arancelarias en la mayoría de los productos y una mejora del acceso preferencial, y la eliminación de barreras no arancelarias.

La responsable del ICEX añade que “España tiene que aprovechar este momento para posicionar todavía mejor sus productos y potenciar la imagen de excelencia y diferenciación de sus productos”.

De esta misma opinión es el primer ministro de la Embajada de Japón en España, Kenji Hirata, para quien es de vital importancia este acuerdo de libre mercado firmado con la UE, pues favorecerá tanto a Japón como a España. “Nosotros no solo deseamos acuerdos bilaterales con España sino también globales, por ser un país muy importante en la UE y por servir de lanzamiento hacia mercados en terceros países, como vía de encuentro con Latinoamérica, consiguiendo acuerdos con España como plataforma comercial para estos países”.

A su vez indica que de este acuerdo se vislumbran algunas ventajas en orden a la mejora de las exportaciones de sectores como vino, quesos, porcino, aceite de oliva, conservas de atún, aceitunas y garantizando además la protección de las 204 indicaciones geográficas de la UE.

Según declaraciones del presidente de la Cámara de Comercio de España y del grupo Freixenet, José Luis Bonet, las relaciones comerciales entre España y Japón evolucionan favorablemente y se diversifican cada vez más a nivel sectorial, aunque persisten barreras de acceso al mercado en bienes y servicios.

Las cifras de exportaciones en 2017 ascendieron a 2.446 millones de euros, equivalentes a un 1% del total de ventas españolas en el exterior y las importaciones españolas durante ese mismo periodo de tiempo supusieron 3.928,34 millones de euros, por lo que el saldo comercial es deficitario para España en más de 1.400 millones de euros.

Dadas las potencialidades económicas que presentan ambos países las cifras del comercio exterior bilateral son modestas, por lo que las relaciones comerciales están aún muy lejos de su potencial.

El jamón y el aceite de oliva, estrellas en “el país del sol naciente”

La reacción de los consumidores y prescriptores japoneses a nuestros productos es muy positiva. Y lo es más cuando conocen la mezcla de tradición y modernidad que encierran, nos señala María Naranjo, quien añade que “el hecho de que España sea uno de los destinos preferidos de los consumidores japoneses en la UE potencia todavía más el consumo y valoración de los alimentos, bebidas y gastronomía española. Hay que tener en cuenta que varios de nuestros chefs más estrellados han abierto ya sucursales en Japón o están asesorando a importantes restaurantes en este mercado”.

En esta línea positiva, las ventas de ibéricos y aceite de oliva españoles en el país nipón superan los 400 millones de euros. Tal es así que el jamón ibérico "domina el mercado" y, con sus 289 millones de euros en ventas durante 2017,  le ha comido el terreno al jamón  italiano o “prosciutto”, que lleva más tiempo comercializándose en este país asiático.

A la vez, el aceite de oliva español ha ido implantándose, especialmente en restaurantes a lo largo de los últimos tres años, hasta el punto de sumar actualmente 116 millones de euros en ventas. No obstante, la balanza comercial entre España y Japón es positiva para esta última nación.

“Japón es un mercado que está adquiriendo una importancia creciente en las exportaciones españolas de alimentos y bebidas en los últimos años, claro síntoma de la creciente diversificación de destinos que se está llevando a cabo por las empresas, y que es potenciada desde ICEX”, nos declara la responsable del sector en el ICEX.

Según declaraciones del presidente de la Cámara de Comercio en España, Bonet, “las empresas españolas de productos agroalimentarios como cárnicos, especialmente porcino, vino, aceite de oliva y pescado, han sabido aprovechar las oportunidades de negocio que ofrece este país y tienen en ese mercado una presencia muy consolidada. Estamos hablando de empresas como Félix Solís, Pescanova, Codorniu o la empresa que presido, Freixenet”.

Pero no solo las agroalimentarias, también grandes empresas pertenecientes al sector textil, calzado, joyería, componentes y accesorios de automoción, medio ambiente y producción energética o biotecnología están demostrando que tienen la calidad suficiente como para triunfar en un mercado tan exigente como el japonés.

2017, buen año de ventas en Japón

Ateniéndonos a las cifras oficiales, en 2017 los productos top de la exportación española fueron los cárnicos, que en ese año obtuvieron unas ventas de 435 millones de euros, seguidos por automóviles, cuya facturación ascendió a 363 millones. En tercer lugar, se situaron los productos farmacéuticos, con 321 millones de euros de ventas.

Más alejados de esas cifras se situaron los aceites vegetales o animales con 152 millones de euros en ventas. Le siguen los vinos con 92 millones de euros, el atún con 28 millones de euros y las conservas de tomate con 17 millones de euros.

Según cifras del Ministerio de Economía y Competitividad de Japón, este país ocupa el puesto catorce como mayor inversor en España en términos de stock, con una inversión cercana a los 5.000 millones de euros.

Según datos de Jetro, la organización de comercio exterior de Japón, España ocupa el noveno lugar en los países UE como receptor de productos japoneses, y es el segundo socio comercial en Asia de Japón, superando la cifra de 6.300 millones de euros en intercambios comerciales en 2017.

Los españoles apostamos por las salsas japonesas

Para el primer secretario y agregado de Agricultura y Alimentación de la Embajada de Japón, Masahiro Aoki, la industria japonesa de alimentos y bebidas constituye uno de los principales sectores manufactureros en su país, siendo numerosas las empresas que compiten para ganar cuota en este mercado de 126,8 millones de habitantes y en el que se conforman cada vez más, con su presencia en el mismo, los productos importados.

En el sector de bebidas alcohólicas hay grandes fabricantes nacionales mayoritariamente de sake (licor de arroz) y cerveza. En cambio, en lo que se refiere a la producción de vino en Japón, hay que considerarla escasa.

Las principales compañías japonesas dedicadas a la importación de productos alimenticios a España son Tokyo-Ya y Cominport. Para estas dos empresas, la demanda de los productos japoneses está creciendo poco a poco tanto en el sector minorista a través de sus supermercados, como a nivel de mayorista para restaurantes y tiendas gourmets. Según estas dos sociedades los productos más consumidos por los españoles son las salsas y condimentos. Entre estas cabe destacar la salsa de soja. También hay que hacer una especial referencia al té verde, al sake y a la cerveza.

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