Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
  • facebook (en nueva ventana)
  • twitter (en nueva ventana)
  • Google plus (en nueva ventana)
  • RSS Avisos
Búsqueda en los contenidos de la web

miércoles 16 de agosto de 2017

Reportajes

El sector cooperativo agroalimentario español

Redacción Qcom.es 

El sector cooperativo tiene un gran peso cuantitativo y cualitativo dentro del entramado productivo, industrial y comercial agroalimentario. Está compuesto por 3.844 entidades asociativas, de las cuales algo menos de 3.400 serían cooperativas agrarias propiamente dichas y el resto de cooperativas explotación comunitaria.

Este sector continúa inmerso en un proceso lento, pero imparable de concentración, con una facturación que supera los 25.000 millones de euros, con casi 1,18 millones de socios en los distintos sectores productivos y cerca de 100.000 empleos directos.

Se trata de un sector que, a pesar de los avances, se sigue caracterizando por su escasa dimensión. Ninguna entidad cooperativa española está entre las 50 más grandes de la Unión Europea por facturación. En 2013, la mayor cooperativa comunitaria del sector agroalimentario facturó por valor de más de 11.000 millones de euros, mientras que la mayor en España apenas superó los 900 millones. Solo las 28 cooperativas de Dinamarca tienen una facturación similar a la de todas las cooperativas españolas y 2.400 cooperativas francesas facturan más de tres veces la cifra de las españolas. La facturación media en el conjunto del cooperativismo agroalimentario en España es de 6,7 millones de euros, en contraposición con la media de 380 millones de las 10 más grandes de la Unión Europea.

Existe, por tanto, una debilidad manifiesta debido a estos excesos de atomización y dispersión, que determinan, a su vez, un escaso poder negociador frente a otros eslabones de la cadena de valor agroalimentaria, como la industria de transformación y, sobre todo, frente a las mayores cadenas de distribución, que alcanzan una cuota de mercado del 60,2% del comercio minorista en nuestro país. En cambio, mantiene fortalezas, como contar con más de un millón de socios en los distintos sectores productivos o de servicios asociados y una estructura fuertemente implantada sobre el medio rural.

En términos generales, la actividad económica de las cooperativas viene a representar alrededor del 60% del valor de la Producción Final Agraria y del 30% del valor de las ventas netas de la industria agroalimentaria, representando un 13% del colectivo de Industrias Agroalimentarias Españolas.

De acuerdo a los últimos datos generales sobre las cooperativas agroalimentarias de la UE, recogidos en el informe “El desarrollo de las cooperativas agrícolas en la UE en 2014”, realizado por la Confederación General de la Cooperación Agraria de la UE (Cogeca), España se situaría  como el segundo país por número de entidades asociativas agroalimentarias, tras Italia, que lidera el ránking con 5.834 cooperativas (26,8% del total UE), con un 17,7% del total y 3.844 empresas. Por número de socios, se situaría también en segundo lugar de la UE, con 1.179.323 (19,1% del total), solo por detrás de Alemania, que con 1.440.600 (23,3% de los 6.172.746 socios cooperativistas en total en la UE) lidera este ránking. Sin embargo, por volumen de negocio, España cae hasta el quinto lugar, por detrás de Francia, Alemania, Italia y Holanda, con 25.696 millones de euros (7,4% del total UE) y al mismo nivel que Dinamarca, sexto, con 25.009 millones.

Según este estudio, en el “top” 25 de las principales cooperativas agroalimentarias de la UE por facturación no hay ninguna española, pero tampoco en el “top” 50, teniendo que bajar hasta el puesto 57 donde está Coren, con un volumen de negocio de 982 millones en euros en 2013, seguido de CAPSA/Clas, en el puesto 76, con 677 millones; Grupo AN, en el 78, con 665 millones;  Dcoop, en el 86 (aunque habrá remontado puestos al ser uno de los más activos en la concentración cooperativa en estos dos últimos años), con 564 millones, y Anecoop, el 94, con 508 millones.

El Ministerio de Empleo y Servicios Sociales identificó en 2012 un total de 3.844 entidades cooperativas activas, entre ellas 3.297 cooperativas de primer grado y 447 cooperativas de explotación comunitaria, con una tendencia decreciente del 4,4% en número desde 2005, con un ligero efecto de concentración e integración empresarial, que ha supuesto un incremento de la facturación promedio por empresa.

Según los datos disponibles, las CC.AA. de Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Cataluña y Extremadura concentran el 74% del número de cooperativas que, a su vez, facturan el 73% del total.

Por subsectores, las empresas asociativas agroalimentarias juegan un papel preponderante en el desarrollo de las producciones de frutas y hortalizas (24,1% de la facturación total cooperativa y 23,9% del número total de cooperativas), cultivos herbáceos (8,5% y 17,5%, respectivamente), aceite de oliva (12,9% y 30,8%), vinos (7,2% y 20,9%), alimentación animal (10,3% y 8%), lácteos (5,3% y 5,1%), porcino (3,5% y 2%), avícola (3,2% y 0,8%), aceituna de mesa (1,9% y 5,4%), vacuno de carne (1,4% y 2,5%)…etcétera.

El sector más cooperativizado es el de suministros (46,1%), le sigue el aceite de oliva (30, 8%), las frutas y hortalizas (24,3%), vino (20,9%), cultivos herbáceos (17,5%), tiendas (14,8%), alimentación animal (8,0%), aceituna de mesa (5,4%), lácteo (5,1%), ovino y caprino (3,3%), vacuno (2,5%), arroz (2,4%), porcino (2%), avícola (0,8%). 

Hay que tener en cuenta que muchas de las cooperativas de primer grado están integradas en cooperativas de segundo grado, con lo que existe una vertebración oculta, que no queda reflejada en estos datos, como sucede, por ejemplo, en los subsectores de aceite de oliva y de suministros. De hecho, las 138 entidades de segundo grado existentes (2012) aglutinaron el 41% de la facturación bruta total del colectivo cooperativo (suma de cooperativas de primer y segundo grado).

Estas entidades ofrecen un importante y cada vez mayor abanico de servicios, con el fin de mejorar la eficiencia y calidad de las producciones, de facilitarles su actividad a los socios y, en definitiva, intentando dar respuesta a algunas de sus múltiples necesidades cotidianas, que van desde el acceso a suministro o “inputs” agrarios, que suponen un 12,8% de la facturación total cooperativa y un 40,1% del número total de cooperativas  y a otros productos de consumo, asesoramiento técnico, gestoría, seguros, servicios de sustitución, secciones de cultivos, servicios financieros…etcétera.

Es de destacar que prácticamente un 30% y alrededor de una tercera parte del total de las cooperativas agroalimentarias tiene actividad exportadora, con un promedio de 4,7 millones de euros de valor de exportación en las entidades de primera grado y de 26,3 millones en las de segundo grado, con una media ponderada global de 6,7 millones de euros. En torno a una cuarta parte de la facturación total agraria del cooperativismo agroalimentario procede de las ventas al exterior.

Los datos concretos sobre cooperativas agro-alimentarias, no obstante, hay que verlos con cautela, teniendo en cuenta que son muchas las cooperativas que producen o transforman más de un solo producto y que están presente en más de una actividad de producción o de servicio, lo que hace más compleja su clasificación y cuantificación. Lo importante es que dan una idea aproximada sobre cuáles son los principales sectores o actividades donde operan estas entidades y del grado de atomización o concentración existente en cada sector. Es decir, del peso de su facturación con respecto al conjunto total del cooperativismo y con el porcentaje que representa el número de cooperativas del sector respecto del número total.

Según Cooperativas Agro-alimentarias, por sectores productivos, las entidades asociativas agrarias (EAAs) suponen el 100% en la producción de tabaco; el 80% en la oferta de mosto de uva; el 70% en la producción de aceite de oliva y de vino, y el  60% en la de arroz. Tienen también un peso importante en los sectores productivos de cítricos, leche de vaca y de oveja y frutos secos, con un 45% del total, así como también, aunque en menor medida, en los de aceituna de mesa, frutas, carne de ovino y caprino, cereales, oleaginosas y algodón, donde suponen alrededor del 35% de la producción total sectorial. 

<< volver

14/05/2014

MÁS EN Reportajes

11/08/2017