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miércoles 16 de agosto de 2017

Reportajes
22/07/2016

Tendencias y estrategias en alimentación (y II)

Continuación de Tendencias y estrategias en alimentación (I)

Ricardo Migueláñez. @rmiguelanez

Simplicidad

Según este estudio, la gran cantidad de impactos comunicativos que recibe el consumidor a diario hacen que éste busque la simplicidad, tanto aplicable al diseño, como al portfolio de productos o al proceso de compra.

En 2015, el Brand Simplicity Index (ranking en base a su simplicidad de experiencia, comunicación, interacción, etc.) encuestó a más de 12.000 personas de 8 países. El grupo ALDI resultó ser la empresa más “simple”, seguido de Google, Lidl, Netflix, Nestlé, McDonald’s, Burguer King, Ikea, Youtube, Ebay y KFC.

Un 69% de los consumidores son más propensos a recomendar una marca si la experiencia y la comunicación que ésta proporciona son simples. Un 63% de los consumidores pagarían más por una experiencia más simple.

Por actividades, las consideradas más sencillas son: la búsqueda online, electrónica, tiendas de comestibles, e-commerce, complementos.  Los consumidores estarían dispuestos a pagar un 5,4% más por una experiencia más simple en la compra de alimentos, y el  80% de consumidores europeos y asiáticos, y un poco menos del 55% de los consumidores estadounidenses, toman en cuenta la “simplicidad” como el primer criterio a la hora de comprar.

Según un estudio realizado por Mintel en 2009, en los Estados Unidos el número medio de ingredientes por producto descendió en un 56% de las categorías de productos alimenticios estudiados.

Alimentación saludable

Ocho de cada 10 consumidores europeos están dispuestos a pagar más por productos beneficiosos para la salud, aunque es en los mercados emergentes (Asia y Latinoamérica) donde dicho porcentaje de población es más elevado.

En 2013, unos 42 millones de niños menores de 5 años tenían problemas de sobrepeso. En 2025 dichos problemas podrán afectar al 11% de la población infantil.

En Estados Unidos, los niños dedican 3,3 horas de media a ver la televisión. Los niños que dedican más de una hora a estar frente a pantallas tienen un 52% más de probabilidad de tener sobrepeso.

El 13% de la población mundial es considerada obesa, lo que implica que en los últimos años la obesidad se ha duplicado.

Según la Sociedad Española de Alergología, el 65% de los españoles sufre algún tipo de alergia alimentaria y el 34% sufre intolerancias alimentarias. En la población infantil, los casos se han duplicado en los últimos años. Un 10% de los productos lanzados al mercado en 2013 en la UE son gluten free y de los lácteos son sin lactosa.

Según un estudio, un 34% de los consumidores considera que lleva una dieta saludable y un 55% dice intentar consumir el máximo de verduras posible. Al 50% de los consumidores les gustaría que los restaurantes ofrecieses alternativas más saludables.

Según World Innovation, la salud fue la razón del 20% de las innovaciones en productos de alimentación y bebidas en 2011.

Consumidor urbanita

La Organización de Naciones Unidas (ONU) estima que entre 2015 y 2050, la población urbana crecerá un 62% y en ese último año, más del 80% de la población en los países desarrollados vivirá en ciudades. Las más grandes serán el motor de creación de riqueza en el futuro. Se calcula que entre 2010 y 2025, el PIB de las 600 grandes ciudades generarán un 60% del crecimiento global.

Según la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes (FUCI), seis de cada diez españoles comen fuera de su hogar por falta de tiempo para regresar a su casa. Este porcentaje es aún mayor en las grandes ciudades (79% en Madrid y 75% en Barcelona).

Hay un cambio en los hábitos de consumo. Se cocina menos, más ligero y sencillo: el 62% de los menús españoles son de plato único y la forma de preparar los alimentos varía y aumenta la tendencia de llevar comida a casa.

Los precocinados son el grupo de alimentos cuyo consumo en España aumentó un 17% entre 2007 y 2012. El Ministerio de Agricultura calculó que en 2013 cada hogar gastó un 3,3% de su presupuesto total para alimentación en comida precocinada.

Compra racional y MDD

La crisis ha cambiado a los consumidores, que buscan “valor” y “precio” en los productos que consumen. Esto ha significado un cambio hacia las marcas del distribuidor (MDD), convirtiéndolas en muchos casos en marcas líderes.

En España, la cuota de mercado de la MDD alcanza el 51%, una de las más altas de la Unión Europea. En Estados Unidos, un 88% de los consumidores consideran que la calidad de los productos de MDD es tan buena como los de la marca del fabricante (MDF).

En 2030, la cuota de mercado de las MDD superará el 25-30% en China e India. No obstante, desde 2013 se observa un estancamiento o retroceso de la cuota de mercado de las MDD tanto en Estados Unidos, como en Europa, debido a que la recuperación económica ha hecho descender el tramo de consumidores de tipo ofertistas y ahorradores.

Se ha reducido el diferencial de precios entre MDD y MDF, con un aumento de las campañas de promoción más agresivas de estas últimas. Además, el consumidor es hipersensible al precio y se ha hecho más infiel.

Hay un aumento del consumo de productos frescos. En 2014, el 30% del consumo de alimentos por los españoles era de productos frescos.

La MDD se posiciona en el mercado como marca propia, con políticas de innovación, diversificación o multicanalidad.

Alimentación de las experiencias y los sentidos

Las experiencias tienen una creciente importancia en nuestra sociedad, ya sean experiencias de aventura, de consumo, sociales o culinarias. En poco más de cinco años, la experiencia del cliente será el diferenciador clave de toda marca, superando a otras variables, como el precio, el producto o el servicio en sí mismo.

El 70% de las experiencias d compra se basan en la forma en que el cliente siente que está siendo tratado. Según Forbes, un 86% de los consumidores pagarían por una mejor experiencia de cliente.

Un 30% de los viajeros mundiales declaran que escogen su destino según actividades culinarias locales. Un 23% de los usuarios de Instagram fotografían los platos que comen para un food diary y un 22% les gusta compartir y “documentar” sus aventuras culinarias.

La mayoría de las empresas, no obstante, no tiene cultura en cuanto a la experiencia del consumidor (customer experience) o es reducida. Las de mayor nivel obtienen mayores ingresos, mayor lealtad por parte del consumidor y mayor publicidad boca a boca.

Impresión 3D

La evolución de la tecnología 3D ha motivado su acercamiento al mundo de la alimentación y el consumidor. El mercado de la impresión 3D, compuesto por impresoras y por los servicios y materiales relacionados con la impresión, alcanzó un valor total de 2.100 millones de euros en 2013. Se prevé que esta cifra aumentará hasta 13.000 millones en 2018.

La automoción es el mayor sector de la impresión 3D (41%) y se espera que lo siga siendo en los próximos años, siendo también el que mayor crecimiento experimentó. El sector de productos de consumo constituye un 14% de la impresión 3D y en este grupo se encuentra la comida preparada (Grandview Research, 2015).

El mercado mundial de la bioimpresión 3D alcanzará 1.820 millones de dólares en 2022, siendo América del Norte la región dominante, con un 35% de cuota en el mismo (Grandview Research, 2015).

Un ejemplo de producción personalizada de alimentos mediante técnicas de 3D, es la de Nestlé, quien a través de su rama de investigación, el Instituto de Salud Pública, en colaboración con la empresa Water, de Massachusets, está desarrollando herramientas para conseguir una instantánea nutricional individual. Se trata de un proyecto para definir un método capaz de medir las deficiencias vitamínicas y minerales de una persona de forma rápida para el desarrollo posterior de  un suplemento nutricional  individualizado.

La comida que usted no tendrá que masticar (el smoothfood); Hod Lipson, la impresión 3D y la cuarta revolución industrial; la impresora 3D de comida financiada por la NASA; Genie, la impresora 3D, capaz de producir una gran variedad de comidas en menos de un minuto utilizando cápsulas reciclables que contienen ingredientes deshidratados naturalmente; la impresión en 3D de sus propias cookies de Oreo por parte de los asistentes al evento South by Southwest, en Texas; el primer restaurante “pop up” de Londres en servir comida 3D de la mano de un chef con estrella Michelin… etc., son ejemplos recogidos por distintas fuentes informativas de impresión 3D aplicada al mundo de la alimentación.

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14/05/2014

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