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lunes 24 de julio de 2017

Reportajes

La crisis económica pasa factura a las cestas de Navidad

Yaiza de la Campa. Periodista

¿A quién no le hace ilusión recibir una cesta de Navidad, premio a tu trabajo duro durante todo el año? Ese día que tu jefe te da una enorme cesta con botellas de vino, turrones, mazapanes, conservas de calidad, embutido de primera… ¿O cuando eres pequeño y tu madre/padre traía la casa y la abrías y sacabas todos los productos y te lo querías comer todo?

La cesta de Navidad se implantó en el siglo XX sobre el modelo de la sportula romana. Posteriormente se instauró el Aguinaldo –que significa “en este año” en latín-. El Aguinaldo proviene de la ofrenda de ramas de árboles frutales del bosque de la diosa Strenia que el primer monarca romano, Rómulo, recibía el primer día del año como señal de buen augurio para los doce meses siguientes. Estos regalos pasaron a llamarse “estrenas”, que se ofrecían como tributos o donativos de los poderosos a sus súbditos.

Con el paso del tiempo, el Aguinaldo o Estrena se ha ido convirtiendo en una retribución económica o material de los empresarios a sus trabajadores.

En nuestros días, la cesta es una forma de comunicación entre empresa, trabajadores y clientes, símbolo de agradecimiento a los empleados, obsequio con resultados de fidelización a los clientes. Las cestas de Navidad han llegado a constituir un elemento familiar más de nuestro imaginario navideño.

La realidad actual

Sin embargo, las peticiones de cestas de navidad por parte de las empresas han descendido más de un 30% en los últimos tres años, aproximadamente.

Muchas empresas e instituciones han eliminado esta partida, considerándola prescindible sin pensar en sus consecuencias. La crisis económica y los problemas logísticos de distribución han sido los principales obstáculos de compra.

Es evidente que la crisis económica ha pasado factura durante estos últimos años a los niveles de consumo generales y a los navideños en particular. La subida del IVA ya en 2012 tuvo un efecto negativo importante, justo antes del inicio de las compras navideñas de noviembre-diciembre, el altísimo nivel de paro y ajustes salariales, funcionarios sin paga extraordinaria, pensiones  sin revalorizar, etc., llevan aparejado el ajuste de renta disponible en las familias y la racionalización del gasto. 

Importancia económica y social

La industria del sector alcanzó una cifra estimada de negocio de 15.081.028 millones de euros en 2010, de los cuales una gran parte corresponden al periodo de Navidad, donde se engloban las cestas y lotes navideños. Anualmente se comercializaban ocho millones de lotes navideños, y esta cifra va descendiendo.

Gran parte de las empresas que hacen posible esta cifra están formadas por empleados discapacitados. Los trabajadores del sector con discapacidad elaboran entre el 30 y el 40% de los lotes navideños producidos, que ascienden en total a 1.2 millones, aproximadamente.

Según datos de la Encuesta de Población Activa, al menos un 39% de los ciudadanos de nuestro país reciben este tradicional obsequio Navideño.

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17/07/2017