Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
  • facebook (en nueva ventana)
  • twitter (en nueva ventana)
  • Google plus (en nueva ventana)
  • RSS Avisos
Búsqueda en los contenidos de la web

domingo 23 de julio de 2017

Reportajes

2014: una buena oportunidad para los vinos españoles

Rafael del Rey, OeMv (Observatorio Español del Mercado del Vino)

Con la vendimia aún reciente en el hemisferio norte, todo apunta a que España puede convertirse este año en primer productor mundial de vino y, con mucha probabilidad, pasar en 2014 a ser el primer exportador mundial en volumen. Con unos 48,5 millones de hectolitros que se han podido producir en España, comparados con los cerca de 43 anunciados para Francia o los 47/48 millones previstos en Italia, la oportunidad para nuestros vinos es ganar cuotas de mercado en todo el mundo. El reto es ganar valor, mejorar los precios medios, impulsar más nuestras marcas y mejorar la distribución de nuestros vinos.

Pese a que en la zona centro norte de España la cosecha ha podido ser similar a la media de los últimos años, la mitad sur ha experimentado un crecimiento considerable, tanto respecto de la corta cosecha del pasado año, como sobre la media de las últimas campañas. El efecto más pronunciado de la reestructuración y modernización de los viñedos, la buena marcha de las ventas en estos años, la masiva salida de gran número de empresas a los mercados internacionales, junto con un menor control sobre los rendimientos de producción han propiciado este aumento de la producción que, como siempre en agricultura, encuentra su causa más directa y fundamental en la climatología. Hay más vino que en años anteriores, pero sobre unas existencias relativamente bajas que hacen que esta mayor cosecha no sea aún preocupante. Y, además, tenemos algo más de vino cuando nuestros principales competidores parecen andar relativamente escasos, lo que supone una gran oportunidad.

Una oportunidad para nuestros mostos, que tras una última campaña difícil, pueden retomar su buena marcha tanto en el mercado nacional como en los internacionales, mantenida en los últimos años pese a la pérdida de ayudas de la OCM. Una oportunidad, que esperamos no llegue tarde, para los alcoholes vínicos, que sí han sufrido, en sus costes y sus ventas, tras la pérdida de las ayudas europeas, llegando a poner incluso en riesgo la industria del brandy y otros mercados naturales de este producto.

Una oportunidad también para volver a la senda alcista en el canal de alimentación del mercado nacional. Si las ventas en hostelería y restauración parecen más dependientes de la evolución general de la economía española y acciones más estructurales con el propio sector restaurador, las que se realizan a través de alimentación para el consumo en el hogar son más sensibles al precio. Se han resentido algo en este año 2013, rompiendo la buena marcha que llevaban en 2012 y pueden volver a crecer en 2014, uniendo a la recuperación económica general ofertas atractivas para consumidores entre los que vuelve a ponerse de moda el vino.

Pero, de nuevo, un año más, es en los mercados internacionales donde se encuentran las mejores posibilidades de crecimiento. España exporta ya más del doble de lo que consume dentro de sus fronteras y vamos a seguir creciendo. La cuestión es qué vendemos, a quién se lo vendemos y cómo. Y en todo ello hay un amplio campo de mejoras. Vendemos aún mucho vino a granel, casi la mitad del volumen total, que se ha resentido el pasado año por la falta de cosecha del 2012, pero se recuperará en los próximos meses ante la nueva abundancia. Y no es tanto un granel a consumidor final o incluso a cadenas internacionales de distribución, sino a nuestros propios competidores para facilitarles sus ventas: Francia, Italia, Portugal, Alemania... Unas ventas de este tipo de granel que, según vaya mejorando nuestra capacidad de comercialización, los departamentos comerciales de las bodegas y la proyección de nuestras marcas, tenderán a disminuir sensiblemente y quizás a la desaparición total en el medio plazo.

Pero la relativa escasez de cosecha en nuestros vecinos y la creciente mentalidad internacionalizadora de nuestras bodegas, además de un conocimiento cada vez mejor de los mercados mundiales, favorecen también el crecimiento de nuestros vinos envasados, nuestras denominaciones de origen y nuestras marcas. Más bodegas exportando, mejores redes comerciales, incluso nuevas inversiones en oficinas, distribución o embotellado están favoreciendo la mejora paulatina de ventas de los vinos de mayor valor. También para estos hay margen de mejora en precios medios. También los envasados españoles se encuentran en distintos países entre los productos de menor valor, pero puede mejorarse con relaciones comerciales más estables, mejor imagen y mayor abundancia de productos de gran calidad. En todos estos factores, la competencia no está tanto en otros países como en nosotros mismos.

Oportunidades de mejora, por tanto, para los vinos españoles en distintos mercados y canales, que nos llevarán en 2014 a crecer sensiblemente en ventas, aunque a precios que ya han bajado respecto de los del último año, pero que pueden mantenerse relativamente estables gracias a la peor situación de nuestros principales competidores. En esta situación, parece fundamental no ponerse nerviosos, mantener las estrategias de crecimiento en valor, mejora de imagen de marca, de región vitivinícola y de país, mejorar la adaptación de calidades de nuestros productos a las necesidades de los mercados y redoblar las apuestas por un mayor esfuerzo comercializador. Cuesta mucho vender, pero el sector del vino español lo está haciendo cada vez mejor y en 2014 hay muy buenas oportunidades que aprovechar.

<< volver

14/05/2014

MÁS EN Reportajes

17/07/2017