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jueves 20 de julio de 2017

Reportajes

Pescanova, ante el desguace de su negocio en el exterior

Teresa Sánchez

Liderados por Sabadell, Popular y Caixabank como principales accionistas, los bancos están dispuestos a inyectar 150 millones de euros para salvar el negocio nacional de la compañía, pero dejarán caer, en cambio, toda la actividad acuícola internacional, que representan casi la mitad de las ventas del grupo.

Fuentes próximas a la empresa aseguran que “nos enfrentamos a un desguace de todo el negocio internacional” y admiten “la preocupación por las consecuencias que podría tener esta decisión, que podría acabar por arrastrar a todo el grupo”.

Tras tomar el timón de Pescanova, la banca pretende desprenderse, en concreto, de las piscifactorías en Chile, Centroamérica y Portugal, en las que el ex presidente de la compañía, Manuel Fernández Sousa, invirtió en los últimos años más de 450 millones de euros, lo que provocó que acabara en situación de quiebra técnica al haber asumido mucho más endeudamiento del que podía soportar.

Los bancos han tomado ya la decisión de vender todos estos negocios y aligerar así la deuda del grupo, despertando además el interés de los principales grupos pesqueros internacionales, como la firma noruega Marine Havest, la canadiense Cooke Aquaculture o la tailandesa Charoen Pokphand Food.

Pesca Chile, propietaria a su vez de las compañías Acuinova y Nova Austral y dedicada a la producción de salmón, es una de las primeras que podría salir del grupo. Entró en concurso de acreedores en mayo de 2013, tiene una deuda total de 88 millones de euros y con unos números rojos de más de 80 millones se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza de la compañía.

Tanto Damm, que pujó con la banca por hacerse con el control de Pescanova como el presidente de Pescanova, Juan Manuel Urgoiti, han hecho todo lo posible en los últimos meses para intentar frenar su venta. Pero el síndico que gestiona la quiebra de la filial, Herman Chadwich, ha puesto ya en marcha la subasta, que ha entrado en su recta final.

Y tampoco parece nada fácil la situación de las piscifactorías en Mira, en el norte de Portugal, dedicadas al cultivo de rodaballo y con una deuda financiera que suma 99,8 millones de los euros. Y eso sin tener en cuenta que, según las fuentes consultadas, las instalaciones necesitarían además otros 40 millones de forma urgente para capital circulante y poder seguir operando.

Algo menos dramático se presenta el futuro de Nova Guatemala, especializada en el cultivo de langostinos, y que ha despertado, fundamentalmente, el interés de la empresa tailandesa Charoen Pokphand Food, el mayor grupo pesquero del mundo. Sus obligaciones con la banca no llegan a los dos millones de euros, aunque, eso sí, se trata de una empresa que históricamente siempre ha estado en números rojos.

A la espera de que pueda entrar un socio industrial que sustituya a Damm en el accionariado, todo indica que el futuro de Pescanova pasa así por la pesca de altura. Y para eso, según explican en la compañía, será fundamental poder mantener los derechos de pesca que se han ido logrando en los últimos años, especialmente en países como Namibia o Mozambique.

La situación más complicada estaría, de hecho, en Namibia. Algunos de los máximos responsables del Gobierno de este país africano, incluido su ministro de Pesca, se han reunido en los últimos meses con la dirección de la compañía, advirtiéndoles, en este sentido, que si hubiera un cambio de control podrían replantear los contratos firmados.

Sabadell, que suma 226,7 millones de euros de deuda, se convertirá en el primer accionista de la compañía tras capitalizar parte del pasivo. A continuación figurarán Popular con 182 millones y Caixabank con 178 millones de euros. La deuda se reestructurará en tres tramos: uno de 450 millones de euros, que integra los créditos senior y supersenior; otro de 250 millones, que incluye la deuda junior, y un tercero de 300 millones de deuda subordinada. Los vencimientos serán de 10, 15 y 20 años en cada uno de los casos respectivamente.

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