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domingo 23 de julio de 2017

Reportajes

Bebidas refrescantes y medio ambiente

Ana Carmen Villarino. Redacción

Las bebidas refrescantes tienen un importante papel en la economía española, y están directa o indirectamente ligadas a otros sectores tales como la agricultura, la hostelería la restauración y el turismo.

Suponen el 1,4% del PIB en España, con un impacto económico de más de 12.500 millones de euros, 64.000 puestos de trabajo directos e indirectos, y otros miles que dependen de la comercialización de bebidas refrescantes.

Pero además, las empresas que conforman este sector apuestan por la sostenibilidad en todas sus vertientes. La innovación y la optimización de procesos para ser más respetuosos con el entorno se ven reflejadas en buenas prácticas de las distintas empresas que han sido reconocidas con certificaciones en gestión medioambiental. Este compromiso va más allá de cumplir con la legislación, es un valor fundamental de uno de los sectores más importantes en nuestra economía.

Estas pautas de comportamiento corporativo consideradas con el medio ambiente vienen recogidas en el informe “Las bebidas refrescantes y el medio ambiente” el primeroque engloba a todo el sector y hace públicos los compromisos para los próximos años. Más específicamente, la fecha marcada para el cumplimiento de estos es 2020. La intención de la organizaciónque las aúna, la Asociación de Bebidas Refrescantes, ANFABRA, es que sean unas metas factibles y por ello se hace un seguimiento de las mismas en colaboración con la consultoría Price Waterhouse Cooper (PwC).

El compromiso hace especial hincapié en los indicadores de la responsabilidad medioambiental directos. Esto quiere decir los asociados al proceso productivo, por ejemplo el agua. De la misma forma se contemplan otros impactos productivos a lo largo de la cadena de valor.

Uno de los factores que más afecta al sector es el agua. Además de ser uno de los ingredientes básicos de los refrescos es un recurso fundamental en los procesos de producción. Su consumo se ha reducido en más de un 11% en el periodo que va de 2010 a 2013y el objetivo para el 2020es de una reducción del 20%, según se recoge en el informe “Las bebidas refrescantes y el medio ambiente”.

Mediante la introducción de medidas de eficiencia y cambios en el proceso productivo que incluyen el uso de equipos eficientes se ha reducido el consumo energético un 13% (de 2010 a 2013). El compromiso del sector,como en el caso del agua, esalcanzar una reducción del 20% para el periodo de 2010 a 2020. El consumo energético más relevante es el eléctrico, seguido del gas natural que utilizan los compresores de aire (utilizados principalmente para el soplado de envases) y en los sistemas de frío.

La correcta gestión de los residuos, tanto los que se generan en los procesos de producción como en la comercialización, es otro punto fundamental para la protección del medio ambiente. Para ello, se sigue la regla de las “3 erres”: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

En las fábricas, se trata de reducir y optimizar al máximo el consumo de materiales y productos empleados. Así se consigue más eficacia y menos impacto en el medio ambiente. Y los residuos que quedan se separan por tipos: unos se reciclan, otros se reutilizan, otros se aprovechan energéticamente. El90% de estos residuos generados en las plantas de las empresas del sector de bebidas refrescantes son valorizados para otros usos.

El consumo también genera residuos, en este caso envases. Para reducir su impacto ambiental, se incorporan criterios de sostenibilidad en el diseño de envases. Una de estas medidas es la reducción del peso medio, que desde el año 2000 ya se han aligerado entre un 13 y 15%, en función del tipo de envase. Además, todos los envases de bebidas refrescantes son reciclables o reutilizables y se colaboraen el sistema para gestionarlos que se depositan en los contenedores una vez consumido el producto.

En paralelo a la minimización de los impactos directos, la industria de bebidas refrescantes está actuando sobre otros indirectos. El ejemplo más representativo de esto es promover la movilidad sostenible a fin de reducir los gases efecto invernadero.Esto supone un importante reto para el sector ya que las empresas directamente comprometidas no tienen la misma capacidad de actuación que en el propio proceso productivo.Vinculado a esto, se busca también ampliar el alcance del cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la actividad de producción y distribución de bebidas refrescantes.

Del conjunto de estos datos se deduce que el trabajo por el cumplimiento de estos objetivos fundamentales para la sostenibilidad del sector ayudará a la mejora de la conservación del entorno. Estas actividades principales están sustentadas por iniciativas alternativas como la sensibilización ambiental de empleados de Schweppes mediante cursos específicos.

Los proyectos de reforestación de PEPSICO los cuales colaboran con entidades públicas para la repoblación vegetal en España y Portugal y por último la mejora de ecosistemas en zonas adyacentes a la planta del Vallés de Coca Cola.

Así, resulta de vital importancia informar de las medidas de protección medioambiental de las empresas y educar a los consumidores sobre cómo realizar un consumo sostenible los productos ya que una vez comercializado la responsabilidad medioambiental recae completamente en los compradores de bebidas refrescantes.

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