Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
  • facebook (en nueva ventana)
  • twitter (en nueva ventana)
  • Google plus (en nueva ventana)
  • RSS Avisos
Búsqueda en los contenidos de la web

viernes 28 de julio de 2017

Reportajes

Bimbo se hunde en números rojos

Teresa Sánchez

Corren malos tiempos para la bollería industrial en España. Tras las fuertes pérdidas arrastradas por Panrico, que obligaron a la compañía ha presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), su máximo competidor, Bimbo se hunde también en números rojos y se ve obligado a recortar también su plantilla. La filial española del grupo mexicano del mismo nombre acumula en los dos últimos ejercicios -los correspondientes a 2012 y 2013, a la espera de que se hagan públicos los datos del año pasado- un resultado negativo de 95 millones de euros.

Y lo peor para la compañía es que lejos de mejorar, la situación va cada vez a peor. En concreto, Bakery Iberian Investment, la sociedad holding a través de la cúal se gestiona el negocio, cerró el año 2013 con unas pérdidas después de impuestos de 71,3 millones, lo que supone triplicar prácticamente los 24,3 millones que la empresa perdió un año antes. La delicadísima situación financiera por la que atraviesan 'los frescos del barrio' ha provocado ya que su matriz mexicana haya tenido que salir en varias ocasiones a su rescate.

En las cuentas de Bakery Iberian Investment se refleja como la deuda contraída con el grupo se ha elevado de 33 a más de 70 millones de euros. Y por si eso fuera poco, la compañía se ha visto obligada además a llevar a cabo en tan sólo dos años cinco ampliaciones de capital, por un importe total de 75 millones, para compensar las fuertes pérdidas.

Cuando el grupo mexicano Bimbo compró en 2011 el negocio de panificación en España y Portugal de la multinacional estadounidense Sara Lee, que además de la marca Bimbo incluía enseñas tan conocidas como Martínez, Ortiz y Silueta, no podía imaginar los problemas que se ocultaban detrás. El gigante latinoamericano pagó 115 millones para hacerse con la marca española líder del pan de molde, cuyo nombre además compartía, pero la operación le ha salido mucho más cara de lo previsto.

Bimbo México diseñó una compleja estructura societaria con el objetivo de ahorrarse impuestos, pero ni aún así ha conseguido hasta ahora sacar partido al negocio. Bakery Iberian Investment es la sociedad que controla las empresas que gestiona el negocio en España, como Bimbo Sociedad Anónima o Bimbo Martínez Comercial, pero aglutina también las acciones de otras filiales en Argentina, Perú, Venezuela, Honduras y China.

Para conseguir el ahorro fiscal, la sociedad que tiene a su vez las acciones de Bakery Iberian Investment no está ni en España ni en México, sino en Holanda, un país que ofrece una presión impositiva mucho más baja. Según los datos que figuran en el Registro Mercantil de Madrid, la titularidad de Bakery Iberian Investment corresponde a Bimbo Holanda BV, una sociedad instrumental cuyo único objetivo es ahorrarse el pago de impuestos.

El grupo de panadería y bollería industrial declaró en 2013 a través de sus distintas sociedades un volumen de facturación de algo más de 300 millones de euros. Del total, 264 millones corresponderían a Bimbo Sociedad Anónima y otros 40 millones a la firma Bimbo Martínez Comercial.

La sociedad holding que agrupa a las dos compañías declara asimismo unos activos valorados en 542 millones y un patrimonio neto por importe de 460 millones. Pero el negocio se tambalea y la dirección mexicana ha tenido que verse forzada a iniciar planes de reestructuración.

La compañía ha aprobado en este sentido un ERE que afectará a unos 60 trabajadores de la fábrica de 'Las Mercedes' en Madrid, cuya plantilla se compone de cerca de 260 empleados. Los sindicatos considera que este expediente regulador "es el inicio de una serie de despidos que se irán produciendo de manera sucesiva" antes de poner en marcha una macroplanta en Azuqueca de Henares, en la provincia de Guadalajara, con la que la compañía pretende reducir sus costes.

Según aseguran en este sentido desde CCOO, lo que la empresa "pretende inscribir la nueva fábrica con otro nombre para no tener que aplicar el convenio suscrito con los sindicatos ya que tiene unas condiciones muy favorables", lo que ha provocado que los sindicatos se opongan en rotundo al ERE.

En cualquier caso, una vez cumplida la formalidad de haber presentado dicho Expediente ante la Dirección General de Trabajo se pone en marcha un calendario de negociaciones, cuyo plazo finalizaría el próximo día 24 de febrero. La falta de acuerdo en el ERE ha provocado que la sección sindical de CCOO Madrid en Bimbo haya convocado cinco días de huelga en la planta de 'Las Mercedes', en San Blas, para intentar frenar la reestructuración de empleo. Para tratar la situación con los trabajadores, los representantes sindicales convocaron una asamblea en la que había diversidad de criterios. Según los representantes de CCOO, "los trabajadores querían secundar como primera medida de presión la de huelga indefinida, pero los sindicatos han acordado comenzar con cinco días de huelga, dos esta semana, el martes y el miércoles, y tres la próxima, durante los días 24, 25 y 26 de febrero".

Más allá de las regulaciones de empleo y de los planes para reducir los costes salariales, el problema de fondo es otro y mucho más agudo. Y es que la bollería industrial no acaba de dar con la tecla para superar la crisis económica. La estrategia parece pasar por fabricar cada vez productos más pequeños, con una caducidad mayor, y a menor precio, pero ni siquiera eso está dando hoy por hoy resultado. Sobre todo teniendo en cuenta además los altísimos costes logísticos que tiene llevar el pan de molde o los bollos cada día a las tiendas.

<< volver

14/05/2014

MÁS EN Reportajes

17/07/2017