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jueves 22 de junio de 2017

Reportajes
28/01/2016

Grupo Yllera, vinos de Rueda

Vidal Maté. @trigolimpio_VM

Grupo Yllera es una de las bodegas de referencia en la Denominación de Origen Rueda, no solo por el peso del volumen de su oferta y de referencias ligada a la misma, sino por su relación directa a su constitución. Frente a la llegada masiva de bodegas de otras denominaciones para levantar sus propias instalaciones o para elaborar sus vinos en bodegas de la zona, Yllera ha sido protagonista de su nacimiento en defensa de los vinos de esa tierra.

La actual denominación de la bodega como Grupo Yllera data de 2002, sustituyendo a su anterior denominación, Bodega Los Curros, y su presidente, Marcos Yllera, forma parte de la sexta generación de una familia históricamente ligada a la producción y a la comercialización de vinos a granel, tanto de los producidos en Rueda como de otras zonas. El germen de la actual bodega se halla en la constitución inicialmente de un Grupo Sindical de Colonización en los años sesenta que posteriormente pasó a funcionar como Sociedad Agrícola de Transformación (SAT) y, en los años noventa, como Sociedad Limitada.

Aunque la Denominación de Origen Rueda es hoy la segunda en volumen de vino consumido en el mercado interior, solamente por detrás de Rioja y, fundamentalmente, de vinos blancos que suponen el 95% de su producción y muy especialmente en el canal de hostelería, las cosas no eran así en los años setenta. Los Yllera fueron pioneros en apostar por la producción y la comercialización de los vinos blancos de la zona, y concretamente en esas fechas fueron unos de los impulsores de la constitución de la Denominación de Origen y del lanzamiento de la marca Cantosán como el primer vino verdejo de Rueda.

Actualmente, la bodega mantiene su gran apuesta por los vinos de Rueda desde la innovación y la diversidad con una oferta que se eleva hasta un total de 15 referencias, como Bracamonte Rueda, Bracamonte Verdejo, Cantosán Brut, Cantosán Brut  Nature, Cantosán Reserva Familiar, Cantosán Semiseco, Cantosán verdejo viñas viejas, Tierra Buena, Viña 65 Rueda, Viña 65 verdejo, Viña Garedo Rueda, Viña Garedo Verdejo, Yllera Sauvignon Blanc, Yllera Verdejo Vendimia Nocturna u Olivante Laura.

En línea con la vocación innovadora de la bodega, en 2009 puso en el mercado un nuevo producto bajo la denominación de Frizzante 5.5, con una baja graduación al tratarse de un producto sometido solamente a una semifermentación que ha supuesto un antes y un después en el grupo con la venta de 1,5 millones de botellas. En camino se halla el desarrollo de un nuevo vino que sería como un punto intermedio entre el Frizzante y los vinos tradicionales. En  la línea de diversificación, se hallan igualmente un cava y vermut.

Junto con la decidida apuesta por los vinos bajo la Denominación de Rueda, fundamentalmente blancos, el grupo desembarcó en Ribera del Duero en la década de los ochenta con la adquisición de una cooperativa en Boada de Roa (Burgos), para la elaboración de tinto Bracamonte. El siguiente paso fuera de Rueda lo dio el Grupo con su entrada en la Denominación de Origen Toro para la elaboran de la referencia Garcilaso. Bajo la enseña de Yllera, el Grupo elabora vinos tintos resultado de la mezcla de uva de Ribera del Duero y de Toro y también vinos de Rioja. En el último año, reforzó su presencia en Ribera de Duero con la adquisición de la bodega Entrecastillos, prácticamente en estado de abandono por unos de los  muchos nuevos inversores procedentes de otros sectores que pensaban en el vino como un negocio fácil y rápido y que desistieron de su empeño tras una inversión de unos 9 millones de euros en la localidad de Curiel de Duero y que ha supuesto para el grupo el destino inicial de unos 7 millones de euros que incluyen la compra de unas 25 hectáreas de viñedos centenarios.

Al igual que la Denominación de Origen Rueda, la bodega Yllera ha tenido en los últimos años un crecimiento anual superior a los dos dígitos, lo que le ha permitido llegar a una facturación de unos 12 millones de euros con la venta de unos 4,5 millones de botellas. De esas ventas, aproximadamente el 30% corresponde a la nueva gama de vinos semifermentados bajo la denominación Frizzante, otro 30% a los blancos verdejo, otro 30% a vinos tintos de Vinos de la Tierra  y un 10% a los vinos de Ribera Duero.

Fiel a la filosofía más tradicional del mundo rural, los Yllera han huido permanentemente del endeudamiento para abordar sus inversiones y el crecimiento lo hicieron históricamente a base de recursos propios, línea que se quebró en la última operación de compra en Ribera del Duero.

Una de las asignaturas pendientes de la bodega es su apuesta por el exterior. Frente a la estrategia seguida por otras  bodegas de  las zonas donde opera, las exportaciones suponen  solamente el 10% de sus ventas, aunque las mismas se hallan en una treintena de países. El presidente del grupo, Marcos Yllera, lo justifica por el hecho del  gran funcionamiento de las ventas en el mercado interior y por disponer de unas producciones ajustadas a las necesidades de una demanda al alza de los vinos de esa denominación.

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