feria meat
Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
  • facebook (en nueva ventana)
  • twitter (en nueva ventana)
  • Google plus (en nueva ventana)
  • RSS Avisos
Búsqueda en los contenidos de la web

sábado 27 de mayo de 2017

Reportajes
18/02/2016

Desde Rusia sin amor

José M. Alvarez. @jmalvarez60

Parafraseando en negativo el título de la mítica película de James Bond, el mercado ruso no quiere los productos frescos españoles. O dicho de forma más clara, en 2014 Vladimir Putin dio una patada a la Unión Europea en el trasero de los sectores de carnes, pescados, lácteos y hortalizas, como contestación a las sanciones internacionales por su intervención en el conflicto de Ucrania.

Y esa patada sigue doliendo, aunque menos, porque los exportadores españoles de estos productos han sabido buscarse mercados alternativos para unas ventas que en 2013 supusieron 584,6 millones de euros, de los cuales el 53% correspondía a frutas y hortalizas y el 19% a carnes y derivados, los dos sectores más afectados. Con el añadido de que desde el 18 de abril de 2013 ya tenían bloqueada la entrada en el país las carnes, pescados y quesos españoles porque las autoridades rusas consideraban que las empresas españolas (y las de otros países como Alemania, EE. UU., Canadá, Brasil o México) no cumplían las "exigencias sanitarias", en un caso de proteccionismo de libro.

"Nuestros industriales hacen todo lo posible y, a menudo, hasta lo imposible, para desarrollar la actividad exportadora. Pero como ocurre ahora con el caso paradigmático de Rusia, en muchas ocasiones estamos a expensas de decisiones políticas, de estrategias de países y gobiernos que se escapan a nuestra capacidad de acción", indicaba con claridad Miguel Huerta, secretario de ANICE, recordando que en 2012 la industria cárnica española ya exportaba 279,85 millones de euros y 137.675 toneladas al país ruso, que ese año ya era el primer destino fuera de la Unión Europea, con un 8,6% del volumen total y un 6,7% del valor de las ventas exteriores del sector.

Los operadores hortofrutícolas de las principales zonas productoras no les iban a la zaga, y así, Almería exportaba antes del bloqueo 100.000 toneladas de productos hortofrutícolas a Rusia, y desde de la Comunidad Valenciana se vendieron allí en 2012 unas 141.000 toneladas de frutas y hortalizas.

Sanciones y recesión, un cóctel amargo

"Hemos pasado de una participación de casi cien empresas en los años buenos a tener hoy aquí a 22 empresas. Exponemos lo que nos deja la situación económica actual y las sanciones que Rusia adoptó contra Occidente", se lamentaba en declaraciones a Efe David Feijoo, representante de la Oficina Comercial de España en Moscú, durante la 27 edición de Prodexpo, la feria agroalimentaria más importante de Rusia y toda Europa del Este, que se ha celebrado en la capital rusa del 6 al 9 de este mes de febrero.

Este dato es esclarecedor de la situación: en el pabellón español solo había un 20% de las empresas españolas habituales años atrás en este encuentro estratégico para el sector agroalimentario español enfocado a Rusia. Y solo con una pequeña representación de productos, fundamentalmente aceitunas, aceites, conservas, snacks y vinos.

En todo caso, al embargo ruso hay que sumar, como indicaba el representante español de la embajada, una recesión en el gigante euroasiático que dura ya año y medio, agravada por la fuerte depreciación del rublo, que ha perdido más de la mitad de su valor.

Reorientando el tiro exportador

Las estrategias exportadoras de los dos sectores de referencia en su día para Rusia han seguido en estos dos años de embargo caminos coherentemente distintos y, a tenor de los datos oficiales disponibles, con resultados exitosos en ambos casos.

El sector hortofrutícola se ha focalizado más aún que en años anteriores en sus ventas a los países de la Unión Europea, su mercado natural, mientras que la industria cárnica ha seguido trabajando en mejorar sus posiciones en terceros países, singularmente en los mercados de referencia en Asia, con mejores oportunidades para los exportadores españoles que los países europeos, ya saturados de competidores.

Con datos desglosados para los nueve primeros meses del año, las exportaciones a los países de la UE representaron el 93% del total vendido en el exterior, frente al 7% comercializado en terceros países, según FEPEX, la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas vivas. Este reparto contrasta con el 91,2%-8,8% del mismo periodo de 2014, porcentajes casi idénticos a los conseguidos por los exportadores de frutas y hortalizas en 2013 y 2012

El volumen exportado en 2015 crecerá entre un 5% y un 7%, por lo que se superarán los 13 millones de toneladas y el valor crecerá más de un 10%, superando los 13.000 millones de euros, según las previsiones de FEPEX. El valor crecerá más que el volumen por la evolución del sector a productos de mayor valor añadido, destacando el fuerte crecimiento de productos que hasta ahora tenían un menor peso en la exportación, como los frutos rojos. El crecimiento de la exportación también es imputable al buen comportamiento de la demanda en el conjunto de la UE, mercado de referencia para este sector español, con crecimientos, hasta el mes de octubre, del 17% en el caso de Alemania y del 15% en los casos de Francia y Reino Unido.

De todos modos, el veto ruso es uno de los temas pendientes para 2016 según esta organización, ya que ha hecho que el sector español pierda el primer destino no comunitario de las exportaciones hortofrutícolas.

Por su parte, para el sector cárnico, el cierre de Rusia a las exportaciones de la Unión Europea puso una vez más sobre la mesa la necesidad de una implicación de la Administración española al máximo nivel para gestionar el comercio exterior como una estrategia de país, así como la necesidad de contar con unas estructuras administrativas unificadas y adaptadas a lo que requiere la compleja actividad del comercio internacional, superando divisiones competenciales entre ministerios que causan problemas, obstáculos y pérdida de competitividad a los exportadores.

En este caso, según los datos manejados por la OECE, la Oficina de Exportación de la Carne de España, los datos de comercio exterior son una de las buenas noticias para el sector en 2015. Así, en carnes (más despojos y grasas) de porcino, el principal producto exportado por España, las exportaciones totales de enero a septiembre de 2015 (1,11 millones de toneladas) crecieron un 14,5% respecto al mismo periodo de 2014, mientras que la parte exportada a países terceros creció un espectacular 27% (un 22,5% en valor), lo que indica un importante avance de las ventas en estos mercados, que ya representan un 34% de las exportaciones totales.

En vacuno, las exportaciones en ese mismo periodo del año (133.780 toneladas) crecieron un 26% con relación al año anterior, un magnifico dato que aún se vio superado por las ventas específicas en países terceros, que progresaron un 31% en volumen y un 48% en valor.

Y por último, hay que destacar como asignatura pendiente del sector el desarrollo de las exportaciones a terceros países en productos elaborados, los de mayor valor añadido y diferenciación para las empresas. Por ejemplo, en jamones y paletas curados, los productos más emblemáticos de la producción española, se exportaron en los nueve primeros meses del año un total de 31.294 toneladas, pero solo un 11,4% de ellas tuvieron como destino mercados extracomunitarios, fundamentalmente México, Japón, EE. UU., Australia o Chile. Por ahí tienen un largo recorrido los exportadores españoles.

<< volver

14/05/2014

MÁS EN Reportajes

26/05/2017