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jueves 22 de junio de 2017

Reportajes
07/03/2016

La máquina de hacer churros, una gran desconocida

Redacción Qcom.es

Elemento indispensable en el desayuno y la merienda de cientos de miles de personas en nuestro país, los churros se convirtieron hace muchas décadas en un plato típico y tradicional de la gastronomía española y aun hoy siguen haciendo las delicias de pequeños y mayores. ¿Quién no ha paseado con un cucurucho repleto entre las atracciones de una feria? ¿Quién no los ha degustado bañados en un delicioso chocolate? ¿Quién no ha alegrado la mañana a sus compañeros de trabajo llevando a la oficina una surtida bolsa?

Sin embargo, no todo el mundo sabe cómo se elaboran los churros que tan gustosamente come calentitos, recién salidos del aceite. Ni de dónde salen cocidas las palomitas de maíz, o cómo se enrolla en esa especie de nube rosa el algodón de azúcar, todos ellos snacks de gran calado en la idiosincrasia gastronómica popular de nuestra tierra. Podríamos decir que se trata de un proceso semi desconocido. Detrás, no obstante, existe toda una industria volcada en la innovación tecnológica y, cada vez más, en el diseño. Los clientes, mayormente empresas pasteleras y/o reposteras, encargan estas máquinas en base a sus necesidades.

Una de las compañías industriales con plena dedicación en este sector es Inblan, a la sazón la firma líder en fabricación de churreras, freidoras, industriales, algodoneras, buñoleras, palomiteras y amasadoras. Su buena consideración entre los profesionales se debe a que se trata de una empresa familiar con una larga tradición en el sector. Este año cumplen 58 años suministrando de maquinaria a cientos de clientes a lo largo y ancho del mundo.

Las churreras de esta empresa los sacan de todas las modalidades: rectos, porras, lazos… La comodidad y la rapidez son sin duda las dos cuestiones que disparan la demanda. El cliente puede elaborar un número elevado de churros con suma facilidad y, cuestión importante, también con seguridad. El portfolio es muy variado: aparte de máquinas churreras manuales, el consumidor pueda optar ya por la última tecnología digital.

Bajo consumo energético, diseño minimalista, material inoxidable y pantallas táctiles. Las nuevas máquinas churreras se suman a la era digital para facilitar la tarea al profesional de la restauración, que con un simple click puede seleccionar la velocidad de amasado y el tamaño del producto.

El futuro ha llegado a los churros.

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