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jueves 22 de junio de 2017

Reportajes
15/03/2017

Vino, fuera; dentro, agua y cerveza

  • Las exportaciones totales bajaron un -7% en volumen pero solo el -0,02% en valor
  • Se mantienen las ventas de envasados a mejor precio
  • Bajan las ventas de graneles y, sobre todo, de los caldos sin ninguna indicación de calidad
  • El sector potencia nuevos nichos de mercado para vinos de aguja y varietales

Vidal Maté. @trigolimpio_VM

Menos ventas de graneles y a más precio; estabilidad en volumen y ligera mejora de los precios en los vinos envasados; aumento de la ventas de vinos con denominación de origen protegida; el impulso a la venta de vinos varietales o de los vinos de aguja; mantenimiento de ventas en los mercados maduros y fuerte incremento en los nuevos como el chino. Estos serían algunas de las notas más importantes que han caracterizado el comportamiento de las ventas de vino en el exterior en 2016 según los datos elaborados por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMV) y valorados muy positivamente por su director, Rafael del Rey, y que suponen en parte seguir la estrategia de los italianos basada en menos ventas con más valor añadido y la búsqueda de nichos de mercado para nuevas demandas. Sin embargo, este cambio de rumbo en la política exterior choca con la no existencia de una idea clara sobre por dónde se pretende que avance en consumo de vino en España bloqueado por las políticas públicas desde diferentes frentes, y las estrategias negativas y desincentivadoras de la hostelería y de la restauración en una carrera de perdedores ante la cerveza y el agua envasada.

“Aunque globalmente se hayan reducido ligeramente las ventas -señala Del Rey-, se debe hablar de unos datos muy positivos por lo que supone seguir un proceso de cambio donde además, o más que el volumen, es muy importante mejorar el precio, avanzar más hacia la reducción de graneles sin ninguna denominación y también entrar en la apertura de nuevos nichos de mercado como es la apuesta por los vinos varietales donde están trabajando muy bien varias cooperativas importantes en Castilla-La Mancha”.

En los últimos años, la exportación ha sido la vía más importante utilizada por el sector para dar salida a los excedentes. La existencia de este problema hizo que las ventas en el exterior durante la última década mantuvieran una clara línea ascendente desde poco más de los 13 millones de hectolitros hasta llegar en 2015 a los 24 millones de hectolitros, una cifra récord en volumen, pero también en valor hasta los 2.610 millones de euros.

Las bodegas españolas mantuvieron en 2016 una línea de crecimiento discreto, pero continuado, en la venta de vinos envasados, consolidando posiciones en mercados tradicionales o maduros, y abriendo y ganando posiciones en nuevos mercados, muy especialmente en Asia. Sin embargo, el grueso de ese fuerte crecimiento de ventas hasta posicionar a España como el primer país en el comercio mundial vino, por delante en volumen de Francia, Italia, Chile o Sudáfrica, estuvo determinado básicamente por una serie de factores negativos para el sector, aunque en el momento fueran positivos por lo que suponían de eliminar stocks, que se concretaban en dos. Por un lado, el fuerte peso de los graneles sin ninguna denominación de calidad o diferenciación varietal que suponían más del 50% de todas las ventas y, segundo, la comercialización de esos vinos a muy bajos precios, en el entorno de los 0,30 euros litro, que daban lugar a un precio medio de un euro en 2011 para todos los vinos.

En el último año, esta situación ha experimenta un cambio importante. Según los datos elaborados por el OeMV, las exportaciones totales en volumen bajaron un 7% hasta los 22,26 millones de hectolitros, mientras el valor de esas ventas descendía solamente un 0,2% hasta los 2.635 millones de euros, lo que daba como resultado un precio medio litro para el conjunto de todos los vinos exportados de 1,18 euros, lo que supone un incremento del 7,3% sobre el año anterior.

Todos esos datos indican la existencia de una nueva estrategia y de un escenario diferente en la exportación de los vinos siguiendo la línea desarrollada históricamente por países competidores como Francia y en las últimas décadas por Italia donde se renunció al volumen por el precio.

La primera referencia positiva es que vendiendo un 7% menos de vino los ingresos solo se hayan reducido en un 0,02%

De esos 22,26 millones de hectolitros, los vinos envasados experimentaron un descenso en volumen del 3,8% hasta los 7,65 millones de hectolitros, que suponen el 34% de todas las ventas, pero el 61,6% de los ingresos de todas las exportaciones, hasta los 2.141 millones de euros, un 0,3% más que en el ejercicio anterior. Es un dato positivo el crecimiento de las ventas el 1,7% de los envasados con denominación de origen protegida hasta los 3,7 millones de hectolitros a un precio medio de 3,34 euros litro. Ha sido igualmente positiva la venta de vinos varietales envasados que creció un 20% a un precio de 1,28 euros litro y también el incremento de las ventas de vinos de aguja envasados con un crecimiento del 23% a 1,45 euros litro. La evolución favorable de las ventas en estos dos segmentos de la oferta, vinos varietales y de aguja, pone de manifiesto el trabajo del sector para la búsqueda de nuevos nichos de mercado con posibilidad de seguir aumentando y mejorando los precios. En el conjunto de los vinos envasados, hay dos resultados que, aunque a primera vista parezcan negativos, se pueden valorar de una forma positiva. El primero, el descenso en la venta de vinos sin indicación geográfica en un 8,6% y el aumento del precio en un 11,6% en los vinos envasados con indicación geográfica protegida, aunque las ventas bajaran casi un 13%. El precio medio de todos los vinos envasados se situó en 2016 en 2,12 euros litro, lo que supone un incremento del 3,8% sobre el año anterior.

Los cambios más significativos en positivo afectan básicamente a las operaciones llevadas a cabo con los graneles que, en conjunto, caen un 10,3% hasta los 12,4 millones de hectolitros. El dato más destacable en positivo de las ventas de graneles fue la caída del 15,9% de los vinos sin ninguna indicación geográfica a un precio de 0,36 euros litro. Por el contrario, merece una valoración positiva el esfuerzo hecho por diferentes grupos cooperativos para aumentar las ventas de graneles varietales, donde se registró un incremento del 22,8% y a un precio ligeramente superior hasta una media de 0,45 euros litro. Igualmente cabe destacar el aumento de las ventas de graneles con IGP a un precio medio de 0,63 euros litro.

Sobre los destinos de las ventas el balance ha sido igualmente positivo. Se mantienen algunos mercados cautivos como el francés, italiano o portugués con ventas importantes de graneles a bajos precios, que no son un negocio de ingresos o de imagen, pero que suponen una salida de urgencia para eliminar excedentes. Sin embargo, se refuerzan las apuestas por estar en los grandes mercados ya consolidados y con futuro como Estados Unidos y se lucha en primera fila para entrar y consolidarse en países emergentes con buenos precios en el resto del mundo y muy especialmente en Asia.

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