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sábado 27 de mayo de 2017

11/05/2017

'El impacto del Brexit sobre la distribución española será mínimo'

Andrea Villarino/Manel González. Periodistas

Corren tiempos turbulentos en la Unión Europea en el sesenta aniversario de su fundación. La compleja coyuntura política que compromete su futuro mantiene en vilo también a un sector como el de la distribución, que en los últimos años se encuentra en el ojo del huracán bajo acusaciones de ventas a pérdidas y otras prácticas mercantiles injustas. Hay, sin embargo, mucho y muy bueno de qué hablar sobre este eslabón de la cadena alimentaria. Christian Verschueren, director general de la principal organización europea de la distribución, EuroCommerce, ha abordado con Qcom.es los retos, amenazas y oportunidades que tiene antre sí el sector.

Pregunta.- De todos los retos que afronta el sector europeo de la distribución, ¿es el Brexit el que más preocupa? ¿Qué implicaciones tendrá para el sector?

Respuesta.- Es uno de los retos principales, pero hay muchos otros, como la transformación digital del sector o la necesidad de adaptarse para ofrecer auténtica omnicanalidad al consumidor. Los mayores retos van más allá del Brexit. Hay muchos retos en relación a cómo está cambiando el mercado en Europa, el proteccionismo, las normas del libre mercado, etc.

Que el Brexit sea un desafío mayor o menor dependerá mucho de cada compañía. Si eres un distribuidor del continente y no importas muchos productos del Reino Unido, como es el caso de distribuidores franceses, italianos o españoles, el impacto es mínimo. Si, por el contrario, estás en Reino Unido y muchos de tus productos proceden del resto del continente, por ejemplo a través de la frontera irlandesa, que tiene mucho comercio, tendrá un impacto más significativo sobre la cadena de suministros. Esto es especialmente importante en el caso de los productos transformados, cuyos materiales en muchos casos son enviados desde el Reino Unido a otro país para ser transformados y después retornan al Reino Unido. Una de las principales consecuencias será el impacto en este mercado, otra será el tipo de cambio debido a la caída de la libra, que hará que la comida sea más cara en Reino Unido, y otro será que los distribuidores deberán revisar su cadena de suministro en lo que hasta ahora era un mercado único.

Pienso que el impacto sobre las cadenas españolas será mínimo, ya que muchos de sus productos proceden de agricultores y fabricantes españoles, excepto algunos productos, como por ejemplo el cordero británico, que será probablemente más caro.

El incremento en los precios también dependerá del acuerdo que el Reino Unido alcance con la UE, pero eso llevará años.

P.- Han hablado ustedes en más de una ocasión de la necesidad de frenar la ‘oleada proteccionista’ en Europa y el resto del mundo. ¿En qué creen que estas medidas perjudican al sector?

R.- Vemos que existen barreras proteccionistas en varios países, especialmente en Europa del Este. A principios de los 90, tras la caída del muro de Berlín y con la liberalización de los mercados, muchos distribuidores de Francia, Reino Unido, Alemania y los Países Bajos vieron una oportunidad en estos mercados para ofrecer a los consumidores más diversidad en precios y calidad. En los últimos 5 años, gobiernos proteccionistas de Hungría, Rumanía y Polonia, entre otros, han comenzado a imponer condiciones para proteger los productos de sus países. En Rumanía, por ejemplo, el 51% de los productos frescos tienen que proceder de Rumanía. Si eres un distribuidor en Rumanía y quieres importar los productos desde España, puedes encontrar dificultades por la barrera de 51%. Este es un problema que España ya ha sufrido aunque no recientemente, con problemas en sus exportaciones, por ejemplo, en la frontera de Francia.

Si los consumidores quieren comprar productos locales, los distribuidores lo ofrecerán, ya que son muy cercanos a los consumidores y ofrecerán lo que ellos les demanden. Lo que pienso que está mal es poner impuestos y barreras en lo que se supone que debe ser un mercado único. Si un distribuidor quiere ofrecer productos locales y productos importados, principalmente porque son más baratos, el consumidor podrá elegir pagar más por un producto local o elegir otro producto por su precio o porque le gusta más.

P.- ¿Cómo afrontan desde su organización las acusaciones recibidas contra algunas cadenas de distribución por presuntos casos de ventas a pérdidas?

R.- No tenemos una posición a nivel europeo sobre este asunto, porque algunos países tienen su propia regulación en aspectos como la regulación de promociones o las rebajas de final de temporada. Cada país lo ha regulado en función de su mercado o de la estructura de su sector distribuidor. Lo que vemos de forma general es que cuando un distribuidor vende mediante una promoción, no se trata de una estrategia a largo plazo, sino para reducir stocks que no se han podido vender en momento determinados, lo que forma parte de un ciclo normal. Con ello se intenta también reducir el desperdicio alimentario, a través de esta venta y de donaciones que eviten que haya que tirar estos productos.

P.- ¿Por qué considera importante construir un marco normativo que permita la transformación digital del sector de manera igualitaria?

R.- La razón por la que es tan importante es que queremos aprovechar realmente la transformación digital de la economía, fundamentalmente porque trae muchas nuevas oportunidades para el sector. La tecnología mejora la eficiencia y la forma en que servimos a los clientes. La digitalización de las operaciones también nos brinda la oportunidad de conocer mejor al consumidor y lo que quiere.

También los consumidores están cambiando, tienen dispositivos móviles con los que pueden mirar y comparar precios más allá de su área más próxima. También buscan que les lleven el producto en el momento, de forma que obtengan la gratificación inmediata que quieren. Esto supone un cambio en las reglas del juego y nosotros queremos servir a este nuevo consumidor. Tanto si eres una gran compañía, como Mercadona o El Corte Inglés, o una empresa pequeña con una pequeña web, debes embarcarte en la digitalización para conocer lo que tu consumidor quiere. Somos muy optimistas en cuanto a la tecnología, pero como el sector todavía está cambiando, las normas están aún por definirse. Precisamente por esto es muy importante que las reglas sean las mismas para todos, tanto si tienes tiendas como si no las tienes.

No estoy seguro de cómo funciona en España, pero en Francia y en el Reino Unido los distribuidores tienen que pagar impuestos en función de los metros cuadrados de las tiendas. De modo que si tienes un gran centro de distribución, como Amazon, los impuestos serán muchos más bajos. Por este motivo, necesitamos que los impuestos estén más marcados por las ventas que por los metros cuadrados. Otro tema que centra mucho debate es el lugar donde se realizan las ventas. Por ejemplo, Amazon registraba todas sus ventas en Luxemburgo, donde los impuestos son mucho más bajos. Todo esto está cambiando y tenemos que definir cuál es la base imponible. ¿Es en relación a los ingresos o a los metros cuadrados? También hay que ver si los impuestos se basan en dónde se han generado los ingresos, de forma que los impuestos regresen al país donde se han producido las ventas. El otro aspecto al que debemos prestar atención para jugar todos con las mismas normas es el etiquetado y las normas legales, tanto si eres una tienda multicanal, una tienda o una empresa de distribución electrónica/online.

P.- ¿Qué le transmiten sus socios españoles sobre la situación del sector de la distribución en este país?

R.- España ha atravesado una enorme crisis, mayor que otros países, y ahora está reencaminándose y el consumo está creciendo de nuevo. Está atravesando una transformación muy importante y entre los pequeños actores del sector ha habido muchas bajas y cierres de tiendas. Instituciones como la Confederación Española de Comercio han hecho frente a importantes retos como todas las tiendas que han tenido que cerrar. Otros actores se han preparado para la crisis y han sabido aprovechar las oportunidades de la crisis para comprometerse más con los agricultores españoles y los proveedores para atravesar la crisis. Se han superado los años más difíciles, de 2008 a 2012, y aunque el reto sigue ahí, en general vemos que los españoles han vuelto a crecer y somos optimistas con el sector.

P.- En su opinión, ¿cuáles son los principales retos que enfrentan los distribuidores europeos en cuanto a la sostenibilidad y a la innovación?

R.- La distribución es un sector en el que la innovación tiene mucho peso y su laboratorio es la propia tienda. Cada día se prueban nuevos productos, nuevas experiencias del consumidor, se abren las tiendas en nuevos países y si no funcionan se cierran también muy rápido. Se trata de un sector muy ágil y las innovaciones se están sucediendo muy rápido, por lo que es muy difícil de medir en comparación con otros sectores. En realidad llevamos muchos años innovando con nuevos formatos y experiencias de los consumidores, pero la tecnología digital es uno de los campos donde ahora más se está trabajando.

Uno de los principales retos en este sentido es combinar los nuevos canales, como el e-commerce, con las tiendas, porque los consumidores miran en internet y después lo buscan en las tiendas o lo piden para entrega en casa. Esto es una oportunidad fantástica para los consumidores, pero requiere una innovación fundamental con tecnología, así como en términos de procesos y organización en el back-office.

Sobre la sostenibilidad, un tema que ahora mismo es prioritario en las agendas de los distribuidores es la adaptación a la economía circular, también impulsada desde la propia Unión Europea y demandada por los consumidores, que piden productos que tengan una menor huella de carbono y tenga un menor impacto en los recursos. Si todos vieran como vivimos los europeos, necesitaríamos tres planetas para satisfacer nuestras necesidades diarias, de modo que todos debemos vivir y consumir de una forma más eficiente y buscar cómo cerrar el círculo, reciclando y de otras muchas formas, como limitando el desperdicio alimentario. En nuestra web hemos publicado recientemente distintos ejemplos de distribuidores españoles que se encuentran trabajando para limitar el desperdicio alimentario. Esto es algo que me gustaría resaltar, cómo los distribuidores están trabajando mucho en la eficiencia energética y en cómo lograr utilizar más las energías renovables generando energía con paneles solares en los techos, y diversificando sus fuentes de energía.

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