7 DE septiembre DE 2026
Tras un verano marcado por olas de calor y sequías excepcionalmente intensas, agravadas por numerosos incendios forestales, la ministra de Agricultura, Procesamiento de Alimentos y Soberanía Alimentaria, Annie Genevard, anunció el pasado viernes 4 de septiembre un plan excepcional de más de 1.000 millones de euros para apoyar la liquidez y reactivar la producción.
Este plan persigue un doble objetivo: en primer lugar, compensar las pérdidas excepcionales para evitar quiebras y, en segundo lugar, reactivar la producción agrícola facilitando el suministro de insumos (forraje, semillas, plántulas, etc.) a los agricultores.
Según este departamento, las repetidas olas de calor y sequías han tenido un impacto masivo en la agricultura francesa. Si bien la temperatura media nacional en julio de 2026 (24,9°C) superó los récords históricos de 2003 y 1976, el 65% del país sufrió una sequía sin precedentes.
Como consecuencia, 95 departamentos se vieron afectados por restricciones de agua, 79 de los cuales fueron clasificados como en situación de crisis en pleno verano. En muchas zonas se registraron pérdidas de rendimiento de un 50% de media. En numerosas regiones, las reservas de forraje se redujeron en más del 50%, y todas las regiones experimentan un grave deterioro de la situación económica agrícola.
El plan anunciado por Genevard se basa en un principio claro: un agricultor cuya cosecha, forraje o equipo de producción se vea afectado debe poder recibir ayuda lo antes posible, con el fin de preservar el tejido de la producción agrícola.
1 - Compensar rápidamente las pérdidas excepcionales y así evitar la quiebra.
a. Movilización de la ISN según sea necesario
El Estado se compromete a movilizar y complementar los diversos planes de compensación por pérdidas, según las necesidades observadas sobre el terreno. Según las estimaciones iniciales, el Plan Nacional de Compensación Solidaria (ISN) debería ascender a 520 millones de euros.
Se agilizará el pago de la Indemnización por Desastres Naturales (ISN) para que los agricultores afectados reciban su compensación lo antes posible. Se adaptarán los procedimientos de reconocimiento y se reforzarán los Comités de evaluación inicial.
Para los agricultores asegurados, el límite máximo de los anticipos de la ISN ya se ha elevado del 70% al 80% del monto de la compensación prevista, con el fin de garantizar que los primeros fondos lleguen a las cuentas de las explotaciones agrícolas cuanto antes.
b. Compensar las pérdidas y brindar ayuda a los agricultores
El plan también prevé la movilización del programa de ayudas para desastres agrícolas por pérdidas no asegurables de fondos para plantas (cultivos perennes, viñas, etc.) y animales (vacas, ovejas, aves de corral, etc.) por un importe de 30 millones de euros .
Además, con el objetivo de reducir el coste de las pérdidas, el impuesto sobre bienes inmuebles en terrenos sin urbanizar (IBI rústico) estará sujeto a una desgravación fiscal local que asciende a más de 300 millones de euros.
Finalmente, de cara al futuro, el periodo de referencia utilizado para calcular las pérdidas de rendimiento se ampliará de cinco a ocho años, a partir de la campaña agrícola de 2027, para tener mejor en cuenta la recurrencia de fenómenos meteorológicos extremos y, por lo tanto, ofrecer a los agricultores una mejor compensación. Se trata de una reforma importante, negociada con éxito por Francia en Bruselas.
2 - Reiniciar la producción para evitar la pérdida de soberanía agrícola.
a. Apoyar la recuperación de la actividad
Para garantizar la producción de cara a la próxima campaña, la ministra ha creado un fondo de rearme agrícola de 235 millones de euros, que quedará bajo la dirección de los prefectos regionales y departamentales.
Este fondo, diseñado a medida para cada zona y adaptado a las necesidades específicas de cada región y sector, apoyará a las explotaciones agrícolas que afrontan los mayores desafíos, especialmente en la financiación del suministro de insumos (alimentos para animales, forraje, semillas, plántulas y otros).
Esta asignación también incluye un componente de ayuda para las explotaciones afectadas por los incendios forestales de este verano.
Asimismo, se reforzará la solidaridad nacional para garantizar el suministro de forraje a las explotaciones ganaderas más vulnerables. Se seguirá facilitando el comercio entre regiones y Francia continuará movilizando a sus socios europeos para facilitar los suministros en caso necesario.
b. Apoyo a los agricultores
El plan también incluye un aumento de 20 millones de euros en la ayuda que presta la MSA (Mutualité Sociale Agricole) para las cotizaciones a la Seguridad Social Agrícola (PEC) durante la campaña de otoño.
Asimismo, se implementarán planes de pago individualizados para que los agricultores con mayores dificultades puedan aplazar el pago de sus cotizaciones, junto con un mayor apoyo social y psicológico para aquellos que atraviesen dificultades.
Ante un año con condiciones meteorológicas excepcionales, el Gobierno galo también está flexibilizando ciertas restricciones administrativas que se habían vuelto prácticamente imposibles de cumplir.
Genevar solicita específicamente la aceleración de la implementación generalizada de una inspección única, con el fin de reducir las inspecciones redundantes o sucesivas que sufren los agricultores.
Además, se otorga a los prefectos la facultad de conceder exenciones previstas en la normativa nacional y europea (cuando las condiciones locales lo permitan), en particular en lo que respecta a la cobertura del suelo.
El Gobierno también anuncia la renovación de las medidas destinadas a garantizar la próxima campaña:
-Prórroga hasta el 31 de diciembre de 2026 del plan de ayudas excepcionales para la compra de fertilizantes nitrogenados por un importe de 145 millones de euros, incluidos 38 millones en crédito nacional , con el fin de tener en cuenta el retraso en la siembra vinculado a la sequía;
-Prórroga hasta octubre de 2026 de la ayuda excepcional para el GNR agrícola (15 céntimos/litro) por un importe total de 106 millones de euros , con el fin de apoyar las labores agrícolas de otoño.
c. Continuar con los esfuerzos ya en marcha y prepararse para el futuro.
Este plan se suma a varias decisiones ya adoptadas por la ministra durante junio y julio, como las exenciones para el desarrollo precoz de tierras en barbecho, el aumento del anticipo para la compensación de solidaridad nacional, el aumento del anticipo de la PAC, las autorizaciones de exenciones para las normas sobre cultivos de cobertura, la liberación inmediata de capacidades adicionales de enterramiento de animales y los préstamos para la ventilación del ganado.
Además, complementa las medidas de adaptación al cambio climático relanzadas o reforzadas este año (Plan de Agricultura Mediterránea, convocatoria de proyectos para la renovación de huertos y la innovación varietal, fondo hidráulico agrícola, PARSADA).
Una movilización total del Estado
Para garantizar la implementación del plan, se maximizará la participación de todos los servicios estatales. Desde julio, cada departamento cuenta con un grupo de trabajo sobre la sequía que reúne a los servicios estatales, las cámaras de agricultura, las organizaciones profesionales, el Fondo de Seguridad Social Agrícola (MSA), las instituciones bancarias y todos los socios pertinentes; estos grupos de trabajo se han convertido en permanentes y continuarán desempeñando sus funciones.
El ministro también creó una unidad nacional dedicada específicamente al despliegue del plan de ayuda, en coordinación con las unidades creadas por los prefectos.
Según declaró Annie Genevard, "la sequía de este verano supone una doble amenaza para nuestra soberanía agrícola: por un lado, degrada gravemente ciertas reservas de efectivo y, por otro, crea el riesgo de una menor recuperación de la producción para la campaña de 2027, sobre todo porque se suma a las dificultades que ya se presentan en materia de combustible y fertilizantes."
La ministra de Agricultura añadió que "el plan presentado aborda este doble desafío: compensa las pérdidas excepcionales para evitar quiebras y prepara la recuperación de la producción agrícola. Se trata de un importante esfuerzo financiero, símbolo de la solidaridad nacional y del compromiso de todos nuestros ciudadanos con la agricultura francesa."
Además, concluyó Genevard, "se sigue impulsando y ampliando la adaptación de la agricultura al cambio climático, que ha sido mi prioridad desde el primer día que asumí el cargo. Al promover proyectos agrícolas con visión de futuro y ofrecerles incentivos fiscales, al fortalecer el fondo para el agua en la agricultura y al salvaguardar otros planes, estamos dando forma a la nueva agricultura del mañana, más resiliente a los efectos del cambio climático."
Foto 1 interior: Annie Genevard, ministra de Agricultura y Soberanía Alimentaria de Francia.
Foto 2 interior: Xavier Remongin/agriculture.gouv.fr
Foto 3 interior: Cheick Saidou / agricultura.gouv.fr
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