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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

18 DE septiembre DE 2022

La innovación en Gran Consumo necesita ayuda

Ignacio Larracoechea. Presidente de Promarca
 

Es de sobra conocido que la innovación es esencial para una economía y así nos lo repiten los expertos económicos cada día. La innovación es clave porque genera empleo, valor añadido y PIB. Un 30% de incremento de la innovación genera, anualmente, 3.000 millones en PIB y 24.000 empleos en este sector. La innovación hace crecer el mercado en su conjunto, no únicamente a la Marca que la lanza: la innovación nos repercute a todos.

Además, incrementa el bienestar de los consumidores y posibilita la creación de productos cada vez más demandados por la sociedad, como, por ejemplo, productos más saludables, más respetuosos con el medio ambiente, etc.

La innovación también nos hace más competitivos internacionalmente en una economía cada vez más globalizada. Comparto la preocupación de todos los poderes públicos por preservar sectores industriales nacionales como la automoción, pero echo en falta la misma sensibilidad hacia el principal sector industrial español, la industria agroalimentaria, en el que gozamos de una ventaja competitiva a nivel mundial. La falta de innovación y la destrucción de valor que se extiende en la cadena alimentaria nos hace mucho daño. 

Si analizamos la situación del mercado de Gran Consumo en nuestro país, año tras año, nos encontramos con algunos problemas estructurales que nos permiten afirmar que este sector tiene un problema grave: la falta de apoyo y de sustento a la innovación. En la industria, llevamos más de una década observando como la innovación desciende en caída libre, situándose en mínimos históricos desde hace ya tres años.

Como he dicho antes, la innovación es, sin duda, un buen indicativo de éxito empresarial y colectivo como país. Para las empresas, supone uno de sus motores más importantes – si no el que más – de transformación y crecimiento: quien no innova, pierde la carrera y se queda atrás. Innovar posibilita al agricultor y ganadero escaparse de la dinámica de destrucción de valor que supone un mercado focalizado exclusivamente en una guerra de precios, que conduce muchas veces a la venta sin margen e incluso a pérdidas. Esta dinámica no permite obtener una renta para vivir con dignidad.

Este año hemos conocido las conclusiones del último “Radar de la Innovación 2021”, un estudio elaborado por Kantar, sobre la innovación en el sector de Gran Consumo (Alimentación, Bebidas, Droguería y Cuidado Personal).

Entre ellas, ciertamente podemos extraer algunas conclusiones optimistas: las Marcas de Fabricante siguen siendo el motor decisivo de la innovación. En el último año, estas Marcas fueron responsables del 89% del total de las innovaciones introducidas en el mercado de Gran Consumo. Además, un 42% de esta innovación proviene de empresas españolas. La innovación no tiene garantía de éxito pero, aun así, en un acto de resiliencia, observamos cómo nuestras Marcas de Fabricante continúan haciéndolo y sacando a flote al sector de Gran Consumo.

Pero, como comentaba anteriormente, la innovación está en crisis. Los datos del último año nos muestran que los productos nuevos lanzados al mercado han descendido un 38% desde 2011: uno de los niveles más bajos de Europa.

El esfuerzo de las Marcas de Fabricante queda frenado por algunas de las principales cadenas que no apoyan a los nuevos productos lanzados por las Marcas de Fabricante. Los niveles de presencia en las tiendas son tan reducidos que no permiten al consumidor conocer dichas innovaciones. En datos: los estudios revelan que, en la última década, los productos innovadores apenas alcanzan el 25% de distribución en nuestro país. Es decir, solo se encuentran en una de cada cuatro tiendas.

Esto es absolutamente desolador para el innovador, pero también para los ciudadanos. El consumidor quiere productos innovadores. La prueba es que las categorías con innovación crecen cuatro veces más que las que no la tienen. Pero si gran parte de la Distribución comercial no las incluye en sus lineales, no hay forma de recuperar los altos niveles de inversión que están detrás de los productos innovadores. Y esto ha provocado una caída del 38% en los niveles de innovación en España en la última década.

Se alega que nadie puede imponer a una cadena que comercialice una Marca de Fabricante que no quiere, pero ¿cómo se justifica, desde la perspectiva de competencia leal, no referenciar las innovaciones de un proveedor habitual? El 77% de las innovaciones que no referencia la cadena líder en España son de Marcas que llevan en sus lineales.

La respuesta positiva por parte del consumidor es el mayor incentivo para que las Marcas de Fabricante continúen remando en favor de la innovación, en favor de todos. Pero la perspectiva actual es desalentadora e insuficiente para incentivar las inversiones en innovación y, con ello, para propiciar el crecimiento del sector de Gran Consumo. Si queremos que la innovación repunte en nuestro país, que crezca el empleo y la competitividad de nuestras empresas, debemos luchar por ello.

Para innovar, las empresas innovadoras necesitan un respaldo que les permita hacerlo en condiciones de seguridad, que les ofrezca garantías frente a los esfuerzos y las inversiones que este ejercicio supone. Necesitan de un marco regulatorio que las proteja frente a las posibles prácticas desleales de algunas grandes cadenas de distribución.

En Promarca llevamos años denunciando, a través de datos objetivos, los graves fallos de mercado que lastran la innovación y, con ello, desvalorizan la industria en su conjunto. Una situación que hemos de revertir, con el apoyo de las Autoridades y de los responsables del sector. Tenemos una Ley de la Cadena Alimentaria que nos permite empezar a enderezar el rumbo. Aprovechémosla.

Qcom.es no se responsabiliza ni se identifica necesariamente con las opiniones expresadas por sus colaboradores, limitándose a convertirse en canal transmisor de las mismas