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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Pescado español certificado es pescado sostenible

Ricardo Miguelañez. Ingeniero Agrónomo. @rmiguelanez

Licenciado en Veterinaria y máster en Derecho Marítimo, Andrés Hermida ocupaba hasta hace poco el puesto de director general de ordenación pesquera. Con anterioridad, ejerció como director general de Promoción de Empleo en la Junta de Galicia. 

Andrés Hermida cuenta con amplia experiencia en el ámbito pesquero, desempeñó diversos cargos de responsabilidad en esta materia en la Consegería de Pesca de la Junta de Galicia, como director general de estructuras y mercados de la pesca entre otros. 

Nuestro periódico ha querido entrevistar al Secretario General de Pesca para hacer balance de la legislatura, qué logros se han conseguido durante este periodo, resultado de negociaciones y su aportación a este sector con sus conocimientos veterinarios.

Ricardo Migueláñez. Han pasado ya más de  dos años desde que comenzó la legislatura. ¿Cuál es el balance de este periodo?

Andrés Hermida. El balance es realmente positivo, sobre todo teniendo en cuenta que los retos a los que se enfrentaba la Secretaría General de Pesca eran muchos. Entre ellos, podría destacar que el apoyo decidido de esta Secretaría General para el necesario cumplimiento de las obligaciones comunitarias en materia de control e inspección pesquera, para mejorar la deteriorada imagen del sector y de la administración como consecuencia de la falta de control existente en los últimos años, ha permitido paralizar las más que probables sanciones a las que se vería sometida España.

Todo este trabajo hace que España esté pasando de ser un país incumplidor a, por ejemplo, liderar la lucha contra la pesca ilegal no declarada y no reglamentada (IUU). Con el apoyo y esfuerzo del sector pesquero español, estamos llevando a cabo una iniciativa de “transparencia” en la actividad pesquera internacional, que sirve de modelo a seguir.

Asimismo, y gracias a este cambio de políticas, ha sido posible afrontar con solidez las discusiones científicas y mejorar nuestra posición en las cuotas de especies clave y, por ende, el rendimiento económico del sector.

En cuanto a las políticas nacionales, hemos logrado reequilibrar los repartos de cuota y hemos distribuido cuotas individuales para la flota de cerco en el Cantábrico (caballa y jurel), mientras que en el Golfo de Cádiz se ha alcanzado un acuerdo de reparto de cuotas individuales por buque para el boquerón.

También quisiera mencionar que, tras años de prohibición, este Gobierno ha vuelto a habilitar una cuota de atún rojo para la flota de bajura del Mediterráneo, aprovechando la subida de 500 TM del TAC en 2012.

RM. Al igual que en la agricultura y en términos políticos, la negociación de la Política Pesquera Común ha sido uno de los cometidos más importantes de su cargo ¿cuáles han sido los logros conseguidos para España en este periodo?

AH. La reforma de la Política Pesquera Común ha sido sin duda uno de los aspectos que más han marcado la agenda pesquera en la Unión Europea durante los años 2012 y 2013. Esta reforma ha puesto el acento en la necesidad de que las actividades extractivas que explotan recursos con una capacidad de regeneración limitada, como la pesca, sean cada vez más sostenibles, de modo que dichos recursos puedan ser explotados y, a la vez, preservados para su aprovechamiento por generaciones futuras.

Desde este enfoque, hay 2 elementos clave que van a marcar sin duda esta PCP. Uno de ellos es la explotación de los diferentes stocks de modo que se logre un rendimiento máximo sostenible. El otro es la reducción progresiva de los descartes, de modo que casi todas las capturas se lleven a puerto. Este carácter progresivo ha sido uno de los puntos en los que España, junto con otros Estados miembros, ha hecho más hincapié ya que esta eliminación de los descartes supone un cambio radical en el modo en que nuestros pescadores hacen frente a su actividad, por lo que se necesita un periodo de adaptación para que no origine un colapso de la actividad pesquera.

Otros de los puntos que destacaría es la inclusión en el capítulo de definiciones de la “almadraba”, sistema de pesca tradicional que se viene practicando desde hace siglos en aguas del Estrecho de Gibraltar y que ha demostrado ser un sistema de pesca extremadamente respetuoso con el recurso natural (en este caso el atún rojo) que explota. Con esta inclusión de definición de almadraba se permite regular este arte, con medidas de control.

Junto a este enfoque, que España comparte y del que este Gobierno está plenamente convencido de su necesidad, no hay que olvidar que la pesca, además de actividad extractiva, es al mismo tiempo una actividad económica. Y como tal, contribuye de manera definitiva al sostenimiento del tejido socio económico de las comunidades pesqueras que, en el caso de España, tienen un gran peso en muchas zonas de nuestro extenso litoral.

Estos aspectos son de gran importancia para España pues, al amparo de los mismos, durante los dos últimos años, la Secretaría General de Pesca ha avanzado en un proceso de reparto de cuotas dentro de determinadas flotas del caladero nacional. Con estos repartos estamos convencidos de proporcionar a los pescadores herramientas que les permitan optimizar el ejercicio de su actividad pesquera, de modo que se garantice la sostenibilidad ambiental de los ecosistemas marinos y, al mismo tiempo, se puedan maximizar el beneficio de su actividad, con lo que se favorece el mantenimiento y auge de esas comunidades de nuestro litoral.

RM. La cuota de anchoa, merluza o de atún rojo, entre otros, también han sido temas recurrentes de negociación durante este periodo ¿Cuál ha sido el resultado de las negociaciones para los pescadores españoles?

AH. En el caso de la anchoa, después del colapso y cierre de la pesquería en el periodo 2005 a 2010, el propio sector ha asumido medidas de autorregulación para una mejor explotación del recurso. Desde el punto de vista de la Administración española ha sido importante la colaboración con Francia para un reparto del TAC conjunto entre las flotas de ambos países.

También ha sido importante el apoyo de campañas científicas, que han permitido durante estos años recopilar los datos necesarios para realizar una correcta evaluación científica del recurso. Por otro lado, la gestión de esta pesquería ha sido un magnífico ejemplo de los resultados que una colaboración entre Administración y sector pueden proporcionar, así como la implicación de este último en esa gestión responsable y sostenible. En base a esta colaboración, hemos conseguido que la pesquería sea sostenible y que tenga un futuro esperanzador. En concreto, se acaba de anunciar un aumento del TAC del 18%.

Por lo que respecta a la merluza, cabe diferenciar los 2 stocks que hay para la explotación de esta especie. Por un lado, la merluza sur se encuentra sometida a la aplicación de un plan de recuperación, cuyos resultados son esperanzadores, tal y como valora la propia Comisión Europea, si bien dicha recuperación aún no es total.

La mejora en el estado del stock ha permitido no obstante ligeros aumentos del TAC en los últimos años. Por otro, el stock de la merluza norte también estuvo incluido en un plan de recuperación, que ha mostrado ser plenamente efectivo. Prueba de ello es el aumento espectacular en el TAC del año 2013 al 2014 (un 49% de la cuota inicial). En este sentido es necesario destacar de nuevo la implicación y colaboración del sector, que se ha implicado de manera efectiva en la mejora y recuperación de esta especie, de modo que está en una situación que permite su explotación de acuerdo a los parámetros de un rendimiento máximo sostenible plenamente acorde con uno de los grandes objetivos de la nueva PCP.

En cuanto al atún rojo, los efectos del plan de recuperación de esta especie están siendo espectaculares, como se deduce de la campaña de pesca de 2014, en la que la flota de cerco del Mediterráneo ha agotado su cuota en apenas 24 horas. Por ello, este Gobierno va a seguir solicitando un aumento significativo de la cuota para 2015 que recompense los esfuerzos realizados en los últimos cinco años por nuestros pescadores. Algunas señales apuntan a que este stock nunca se encontró en situación crítica.

Sin embargo, el plan de recuperación ha servido para aplicar un sistema de seguimiento de esta pesquería, a nivel europeo y de ICCAT, que replica el modelo español, que supone que sea la pesquería más controlada del mundo. Ya en 2013 se consiguió revertir la situación de bajadas de las cuotas de casi el 50 % desde 2010 con un ligero aumento del 4 %, que no se repitió en 2014 por la oposición de la Comisaria Damanaki, a pesar de la opinión favorable de los científicos.

Consideramos que ningún stock debe ser tratado de manera especial, independientemente de la atención mediática que reciba, y que si el consejo objetivo de los científicos lo permite, es necesario incrementar las cuotas, no sólo porque el stock presenta niveles récord de biomasa, sino porque al no hacerlo, estamos dañando a otras especies que conviven con el atún rojo en el Mediterráneo y en el Atlántico oriental, debido al carácter depredador de esta especie.

RM. Los caladeros internacionales, sobre todo el acuerdo de pesca con Marruecos y Mauritania son siempre un punto caliente para los responsables de pesca. ¿En qué situación se encuentran estas negociaciones?

AH. Mauritania y Marruecos son los principales acuerdos pesqueros para la flota española, tanto en términos cuantitativos como sociales. Supone una gran satisfacción haber contribuido al regreso de la flota española al caladero marroquí, tras más de dos años de ausencia y en condiciones técnicas más atractivas para la flota. A lo largo del mes de agosto, más de 100 buques españoles podrán regresar a este caladero, y en algunos casos, se conseguirá aliviar la complicada situación de las flotas artesanales del Golfo de Cádiz.

En el caso de Mauritania, a principios de 2012 el actual equipo de la Secretaría General de Pesca se incorporó a unas negociaciones en las que el anterior Gobierno había aceptado implícitamente la expulsión de la flota cefalopodera y la imposición de condiciones que hacían inviable la actividad de la flota marisquera. Este Gobierno se opuso a dicho acuerdo, pese a lo cual entró en vigor en diciembre de 2012. Desde ese momento, se trabajó para mejorar el texto, algo que se ha conseguido parcialmente en el caso de la flota marisquera, que regresó al caladero en noviembre de 2013. En el caso de la flota cefalopodera, España no renuncia a su regreso en el marco de las negociaciones en curso para la renovación del Acuerdo con Mauritania, y ha trabajado para encontrar caladeros alternativos a esta flota.

En el último trimestre del año esperamos que la flota española regrese a Senegal, país del que estaba ausente desde 2006, y en cuyo caladero se podrán recolocar algunas de las unidades gallegas expulsadas de Mauritania. También lo podrán hacer en Guinea Bissau, gracias a la reactivación de un acuerdo que se encontraba suspendido desde el golpe de estado de 2012 en ese país.

Los acuerdos de pesca de la UE son de gran importancia para la flota española y en estos dos últimos años se ha mejorado del papel de la Comisión como negociadora, en estrecha colaboración con la Administración española. En lo que llevamos de legislatura, se han rubricado 14 acuerdos, como los ya reseñados de Senegal, Marruecos, Guinea Bissau, pero también con Gabón, que estaban suspendidos al principio de esta legislatura. España seguirá trabajando por apuntalar esta red, que es de gran interés para nuestra flota, pero que también garantiza retornos importantes para los países terceros y máxima transparencia de la actividad pesquera.

RM. El anterior secretario general formaba parte de la carrera diplomática y la pesca es una actividad muy internacional ¿Cómo ayudaba esto en las negociaciones con otros países? ¿Piensa que deberían de trabajar más estrechamente las empresas con las embajadas de los países donde España tiene intereses comerciales? ¿Cómo puede colaborar usted, de formación veterinario con una amplísima experiencia en el sector, a consolidar la reconversión del sector actualmente en marcha?

AH. Sin duda, en un ámbito tan dependiente de las negociaciones internacionales, tanto a nivel comunitario como multilateral –no olvidemos que algunas de las cuotas que pesca nuestra flota, como la de atún rojo, se dirimen en organizaciones regionales de pesca como ICCAT, que engloban a múltiples países, no sólo de la UE-, un miembro de la carrera diplomática puede aportar un importante valor añadido. Además, los pescadores españoles, presentes en todos los océanos, son de por sí Embajadores de España y cuanto mejor sea la imagen de nuestro sector pesquero en materia de cumplimiento de las normas, más Marca España estaremos creando.

Nuestro servicio exterior es consciente de la importancia de la pesca en la imagen internacional de España, y en ese sentido, esta secretaría general se ha apoyado en la red de Embajadas de España tanto en materia de negociaciones internacionales como para garantizar la transparencia de la actividad pesquera española en aguas internacionales. Por ejemplo, mediante la validación de las licencias privadas que obtiene nuestra flota en terceros países a través de medios diplomáticos, sistema de verificación pionero y que tanto el sector como las ONGs han saludado positivamente.

Mi formación como veterinario me permite tener una visión amplia de este sector como, por ejemplo, en aquellos asuntos relacionados con la comercialización de los productos de la pesca. Resaltaría mi trayectoria de más de veinte años de estrecho trabajo con el sector gallego, en particular, y español, en general, de la pesca y de la acuicultura en diversos puestos de la Xunta de Galicia y de la Administración General del Estado. Estoy seguro de que ello me permitirá mantener una cercanía y facilitará, asimismo, que el sector siga sintiéndose cercano a la administración.

RM. A nivel nacional, la promoción pesquera ya no es competencia de su Secretaría General, tras la disolución del FROM, pero ¿piensa que sería necesario hacer muchas más acciones fomentando el consumo de pescado en España?

AH. Una vez publicado el Real Decreto 401/2012, de estructura orgánica de este Departamento, la competencia sobre la realización de campañas promocionales de los productos pesqueros le corresponde a la Dirección General de la Industria Alimentaria, sin perjuicio de la competencia de coordinación que ostenta esta Secretaria General en relación con los productos pesqueros. Por otra parte, debemos alentar la óptima utilización de los fondos comunitarios destinados a la promoción, más concretamente con el nuevo Fondo Europeo Marítimo y de Pesca, en razón de nuestro alto nivel de consumo de estos productos y de la tradición gastronómica y pesquera de la población española.

Además, no debemos olvidar que los pescados y los mariscos son una fuente de energía y proteínas de alto valor biológico, que contribuyen a un beneficio claro para nuestra salud. Solo recordar que la mayoría de las Directrices Dietéticas europeas recomiendan un mínimo de dos porciones de pescado por semana para niños mayores, adolescentes y adultos, con el objetivo de garantizar el aporte de nutrientes esenciales, especialmente los omega-3, pero  también la vitamina D, el yodo y el selenio.

Por eso, es imprescindible continuar con medidas que fomenten este consumo relevante de productos de la pesca y la acuicultura, con especial hincapié en la promoción de aquellos que no son suficientemente conocidos, como por ejemplo la quella, el marujito y el marrajo, así como de aquellos otros más conocidos y que tienen grandes propiedades nutricionales, como el pez espada o el emperador.

RM. La sostenibilidad de la pesca es básica para mantener esta actividad en el tiempo, ¿qué opina de los sellos y certificaciones que establecen y definen esta materia en los productos que luego llegan a los consumidores?

AH. Existen diversos estándares para la certificación de los productos pesqueros que incluyen criterios de sostenibilidad. La mayoría de ellos son de carácter privado y de uso voluntario; y garantizan ciertas características de los procesos o productos pesqueros.

Desde la Secretaría General de Pesca se considera que esta multitud de distintivos privados lleva a confusión al consumidor y además algunas veces llevan detrás la obligación del vendedor de  pagar por su uso, lo que consideramos discriminatorio.

Por todo ello, estamos trabajando en un certificado para el pescado de los barcos que demuestren un compromiso firme con las leyes nacionales e internacionales. Con ello no se aspira a sustituir a ninguna eco-etiqueta. Se pretende que el consumidor pueda estar tranquilo ya que está comprando pescado legal y de origen español. Tampoco se trata de distinguir ni artes ni especies, ya que todo lo que se pesca legalmente se puede capturar y comercializar. En suma, transmitiremos al consumidor que “pescado español certificado es pescado sostenible”.

Se debe tener en cuenta además lo establecido a este respecto en el Reglamento nº 1379/2013, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de la pesca y la acuicultura. Esta norma prevé que la Comisión Europea presentará un informe de viabilidad sobre las opciones para la implantación de un sistema de etiquetado ecológico, en particular sobre el establecimiento de dicho sistema en la UE, y sobre el establecimiento de requisitos mínimos para la utilización de una etiqueta ecológica de la Unión por los Estados Miembros. Este informe deberá presentarse el 1 de enero de 2015.

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