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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

26 DE febrero DE 2021

Alerta en el sector por el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer

Ricardo Migueláñez. @Rmiguelanez

La expansión mundial de la pandemia de Covid-19 ha dejado en un segundo plano muchas otras medidas relacionadas con la salud. De ahí que haya pasado un tanto desapercibido, aunque no del todo, la presentación el pasado 3 de febrero por parte de la Comisión Europea del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer, a un plazo de 15 años y que adopta un nuevo enfoque para la prevención, el tratamiento y los cuidados frente a dicha enfermedad, maximizando el potencial de las nuevas tecnologías e incluyendo, según Bruselas, acciones específicas y ambiciosas que apoyarán y complementarán los esfuerzos de los Estados miembros para reducir el sufrimiento causado por la misma.

El Plan hará uso de todos los instrumentos de financiación disponibles (nuevo Programa “La UE por la Salud”, Programa marco de Investigación e Innovación “Horizonte Europa”, Programa Europeo Digital, fondos de la política de cohesión, Mecanismo de Recuperación y Resiliencia…) de aquí a 2035, con revisiones a medio plazo, con un total previsto de 4.000 millones de euros destinados a acciones contra el cáncer.

Nadie en sus cabales puede entrar a discutir sobre la pertinencia de dicho Plan europeo y la necesidad de renovar el compromiso con la prevención, el tratamiento y los cuidados para una enfermedad que afectó solo en 2020 y solo en la Unión Europea a nada menos que 2,7 millones de personas, mientras que otros 1,3 millones perdieron la vida por esta causa que, además, provoca graves problemas físicos y emocionales a los pacientes y a quienes les rodean y supone una pesada carga para los sistemas sanitarios, la economía y para la sociedad en general, con un impacto económico global que, según estima la CE, supera los 100.000 millones de euros anuales.

Sin embargo, siendo los fines de todo sentido común, las acciones que plantea la CE crean más dudas, al menos en el campo del sector agroalimentario, teniendo en cuenta, como siempre hemos dicho, que los alimentos y bebidas, consumidos con la necesaria, debida y suficiente moderación, y combinados con la actividad física y/ mental, según la edad, no suponen “per se” un riesgo para la salud. Y, por el contrario, cualquier exceso y abuso en su consumo o ingesta es claramente nocivo frente a ésta y cualesquiera otra enfermedad, sobre todo la diabetes o de tipo cardiovascular. Un alimento, considerado como tal, no es ni bueno, ni malo por sí mismo, pero todo cambia, como es lógico, si nos excedemos sin medida en su consumo.

La Comisión presentó, junto a la Comunicación del Plan dirigida al Consejo y al Parlamento Europeo, una lista de acciones a poner en marcha, principalmente en los próximos cinco años (2021-2025), entre las que se incluyen, entre otras, las relacionadas con la alimentación, el alcohol y el tabaco, aunque nos centramos solo en las dos primeras.

Dietas alimenticias y cáncer

Respecto a los alimentos, la CE considera que la dieta puede influir en el riesgo de padecer cáncer muchos años antes de su diagnóstico, ya durante la infancia (se supone también que en combinación con otros muchos factores, como la contaminación o el uso inadecuado de productos nocivos). Y hace una referencia de manual, al señalar que una alimentación compuesta de una amplia ingesta de frutas y hortalizas, granos enteros en lugar de refinados y un consumo bajo de carne roja y carne transformada, de bebidas azucaradas y de sal reducirá el riesgo no solo de cáncer, sino también de enfermedades cardiovasculares, diabetes y mortalidad en general.

 

Entre las iniciativas propuestas, la CE tiene la intención de evaluar el Plan de Acción de la UE contra la Obesidad Infantil 2014-2020 y propondrá acciones de seguimiento, estableciéndose sólidas sinergias con la Estrategia “De la granja a la mesa” y proponiendo una revisión del programa de distribución de frutas, hortalizas y leche en los centros escolares para que los niños dispongan de más productos saludables.

Además, la CE ha empezado ya a llevar a cabo una revisión de la política de promoción de los productos agrícolas, con el fin de mejorar su contribución a una producción y a un consumo sostenibles, y en línea con el cambio hacia una dieta basada en mayor medida en los vegetales, con menos carne roja y transformada, y menos alimentos relacionados con el riesgo de padecer cáncer.

Otras iniciativas planteadas hasta 2025 incluyen la propuesta de un etiquetado sobre propiedades nutritivas obligatorio en la parte frontal de los envases (¿en qué situación queda aquí el Nutri-score, que es un sistema voluntario por los Estados miembros?), así como un informe sobre la aplicación de las disposiciones de la Directiva de servicios de comunicación audiovisual, incluidas las relativas a las comunicaciones comerciales sobre alimentos y bebidas poco saludables.

También plantea la CE elaborar y aplicar directrices para los códigos de prácticas sobre la reducción de la comercialización de alimentos poco saludables, dirigida a los niños, incluida la comercialización “online” o por Internet, a través de la Directiva de servicios de comunicación audiovisual y de una acción conjunta de mejores prácticas en materia de nutrición (“BestReMap”), así como la publicación de un estudio, en el que se cotejan las medidas fiscales y las políticas de precios de los azúcares, los refrescos y las bebidas alcohólicas.

Durante este año también, y hasta 2023, el Plan Europeo contra el Cáncer pondrá en marcha la campaña “Vidas saludables para todos”, en la que participarán sectores clave que promueven el deporte, la actividad física y una alimentación sana para todas las generaciones, junto a iniciativas en el marco de la Guía de planificación de la movilidad urbana sostenible sobre la vinculación del transporte y la salud, y la revisión del paquete sobre movilidad urbana para promover y apoyar el transporte y la movilidad sostenibles y saludables.

La revisión de la política de promoción de los productos agrarios por parte de la CE ya ha suscitado, de puertas adentro o de puertas afuera, de forma pública o privada, reacciones en las asociaciones profesionales e interprofesionales del sector agroalimentario. 

De puertas afuera, las organizaciones interprofesionales de productos cárnicos de seis Estados miembros, entre ellos España, Francia e Italia, se mostraron ya muy preocupadas por el cambio de orientación que quiere imponer Bruselas en la política europea de apoyo a la promoción.

Para las mismas, “excluir al conjunto del sector cárnico de las subvenciones de los programas de promoción de la UE, con el fin de animar a los ciudadanos a reducir drásticamente su consumo de proteínas animales es una solución desproporcionada e inadecuada. Deberían mantenerse fondos de promoción europeos disponibles para la ganadería que respete las normas europeas”, así se lo dijeron al vicepresidente ejecutivo de la CE, el todopoderoso Frans Timmermans, que parece que está por encima de lo que pueda pensar y hacer el propio comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski.

Por si fuera poco, las interprofesionales cárnicas, que piden mayor coherencia (y sentido común) a Bruselas en este asunto y en otros, subrayan que la Unión Europea, al mismo tiempo, que plantea este cambio drástico de orientación de los apoyos a la promoción de productos alimentarios, sigue con su política de apertura comercial, elevando los contingentes arancelarios o cuotas de importación para las carnes procedentes de Estados Unidos, Brasil o Argentina, que no cumplen con los mismos requisitos y condicionamientos medioambientales y de bienestar animal que se exigen a los productores comunitarios.

Bebidas alcohólicas

En relación a las bebidas alcohólicas, la CE señala que Europa tiene los mayores niveles de consumo de alcohol del mundo y el cáncer atribuible al alcohol constituye un grave problema sanitario. A pesar de ello, añade, pocas personas son conscientes de que el alcohol es un factor de riesgo en el cáncer, por lo que es necesario reforzar las políticas de control del alcohol para prevenir los casos de esta grave enfermedad y las muertes atribuibles al mismo.

Por consiguiente, la Comisión Europea está dispuesta a dar apoyo a los Estados miembros y a las partes interesadas para fomentar las iniciativas de autorregulación y corregulación, y en la aplicación de una amplia gama de políticas, tales como la reducción de la asequibilidad y disponibilidad del alcohol, la limitación de su publicidad y promoción, así como la sensibilización sobre el vínculo entre el consumo de alcohol y el desarrollo del cáncer.

Asimismo, la CE quiere revisar la legislación de la UE sobre los impuestos sobre el alcohol (¿pensará en poner un tipo impositivo común en toda la UE para el vino mayor que 0% o elevar aún más los existentes?) y también revisará la legislación fiscal de la UE sobre la compra transfronteriza de productos alcohólicos, estando actualmente en curso una consulta pública sobre este asunto, garantizando que siga siendo adecuada para equilibrar los objetivos de ingresos públicos y protección de la salud.

Más en concreto, en su objetivo de aplicar mejores prácticas y el desarrollo de capacidades para reducir los daños relacionados con el alcohol, la CE plantea para el periodo 2021-2025 revisar la legislación de la UE relativa a la fiscalidad del alcohol y las compras transfronterizas de productos alcohólicos por particulares, así como proponer la introducción obligatoria antes de finales de 2022 de la lista de ingredientes y la declaración nutricional, así como advertencias sanitarias, en la etiqueta de las bebidas alcohólicas antes de 2023.

También apoyar a los Estados miembros en la aplicación de intervenciones breves basadas en pruebas en relación con el alcohol en la atención primaria, el lugar de trabajo y los servicios sociales, así como reducir la exposición de los jóvenes a la comercialización “online” de bebidas alcohólicas, mediante el control de la aplicación de la Directiva de servicios de comunicación audiovisual, incluidas las plataformas de intercambio de vídeos “online”, que tan de moda están actualmente.

Ahora, los Estados miembros examinarán el citado Plan en una reunión de ministros de Sanidad, programada durante la actual Presidencia portuguesa de la UE durante este primer semestre y la CE seguirá colaborando con la Comisión Especial sobre la Lucha contra el Cáncer del Parlamento Europeo. El plan no tiene fecha de finalización, pero estará sujeto a revisiones periódicas, la primera a finales de 2024, para evaluar si se han llevado a cabo las acciones suficientes para alcanzar los objetivos o si es necesaria la adopción de medidas adicionales.

La CE creará el Grupo de Ejecución del Plan para coordinar las acciones y políticas entre ésta y otras instituciones y definirá una “hoja de ruta de ejecución”, en el que especificará con más detalle las diferentes etapas para aplicar las acciones que se proponen.

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