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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

21 DE julio DE 2017

Cereales: el tiempo se los llevó

  • La campaña de recolección cerró en la zona norte con rendimientos aún peores de los esperados
  • Los precios rompieron la estabilidad con ligeras subidas, pero sin una clara tendencia al alza

Vidal Maté. @trigolimpio_VM

La campaña cerealista, prácticamente a punto de finalizar en las tierras más al norte de las provincias también más norte, se ha cerrado sin sorpresas e incluso con más sorpresas a la baja de las esperadas en superficies teórica y tradicionalmente seguras en las producciones cerealistas a pesar de la sequía y de las fuertes heladas de finales de abril, que no solo dañaron las superficies de viñedo en la mitad norte, especialmente Duero y Rioja, sino que tuvieron un efecto grave sobre los cereales, y muy especialmente en los trigos.

En las previsiones de cosecha, las cifras más pesimistas eran las elaboradas por ASAJA, que situaba las mismas en 9,9 millones de toneladas y las más elevadas correspondían a las Cooperativas Agro-alimentarias e Infomarket en unos 12 millones de toneladas. El Ministerio de Agricultura, por una vez, y rompiendo la línea de retrasos mantenida en los años precedentes, se sumaba en tiempo real a esas previsiones con un volumen de 12,26 millones de toneladas de los que 5,7 corresponden a la cebada, 3,9 a los trigos blandos y 1,6 a los trigos duros. Sin embargo, parece que el balance final estaría más cerca de los 10 que de los dos millones a la vista de los rendimientos que se están obteniendo en las provincias de la mayor zona cerealista, el Duero, nada en Tierra de Campos e inferiores a los esperados en tierra de Soria y Burgos y, sobre todo, a los pagos que están estimando ante las diferencias entre las producciones aseguradas y los rendimientos reales estimados en las peritaciones y que ya rondan los 500 millones de euros, de los que el grueso ya corresponde a los herbáceos. La superficie afectada se estima en más de 1,3 millones de hectáreas que suponen más del 60% sobre la superficie asegurada. Agroseguro tiene previsto abonar más de 100 millones en la segunda quincena de este mes.

Los precios, que se habían mantenido estancados a pesar de los datos sobre las estimaciones de cosecha, al final han iniciado un acercamiento a la realidad con ligeras subidas ante las previsiones también a la baja en otros países comunitarios pero que no tiene un gran recorrido a la vista de los precios de los diferentes cereales en puerto para los próximos meses.

Frente a los 20 millones de toneladas de cosecha, en conjunto, se puede hablar de una reducción media cercana al 50%, porcentaje engañoso si se tiene en cuenta que, mientras en unas comunidades autónomas como Andalucía los recortes han sido escasos e incluso se han registrado incrementos en trigos y cebada, en otras como Castilla-La Mancha y muy especialmente en Castilla y León, la zona más productora, las cosechas han caído hasta el 70%. Concretamente en Castilla y León, según los datos manejados por Infomarket, la cosecha bajará de 3,2 a 1,3 millones de toneladas en cebada y de 3,5 a 1,5 millones de toneladas en trigos, mientras en Castilla-La Mancha la cebada bajaría de 2,5 a 1,6 millones de toneladas en cebada y de 0,8 a 0,57 millones de toneladas en trigos blandos. Consecuencia de situación esta campaña se producirá un aumento de unas importaciones ya históricamente elevadas que oscilan entre los 13 y más de 16 millones de toneladas de cereales con unos siete millones de toneladas de maíz y a otros seis millones de toneladas de trigos blandos, 0,75 millones de toneladas de cebada y 125.000 toneladas de trigo duro.

Los efectos negativos de la ola de calor se han dejado sentir también en otros países comunitarios que han hecho históricamente elevadas exportaciones de maíz y trigos hacia España básicamente de Francia, con una cosecha en la Unión Europea estimada en 298 millones de toneladas, aunque se partía de un stock de 38 millones de toneladas y una demanda esperada de 320 millones de toneladas.

La producción española, ya sea con los 12 millones de toneladas de este año o los 20 millones de toneladas de la campaña anterior, obviamente no genera cifras significativas como para afectar fuertemente a las cotizaciones de los mercados mundiales donde se fijan los precios y donde España es uno de los compradores más importantes ante la fuerte demanda de sus importantes cabañas ganaderas intensivas. De acuerdo con ese escenario, a pesar de las fuertes caídas en la producción los precios de los mercados se han mantenido en líneas generales estables, sin que los analistas y los operadores del sector se atrevan a hacer previsiones sobre el futuro comportamiento de los mercados poniendo sobre la mesa diferentes variables que pueden influir sobre las mismas como la climatología en el continente americano, el cambio del dólar en relación con el euro o la estrategia exportadora de los países del este y, en definitiva, también las estrategias de los grandes operadores de los mercados mundiales en función de sus intereses.

Esta resistencia a las subidas parece que por fin se ha roto respondiendo a la situación real de la producción en los mercados más cercanos con incrementos discretos que se han iniciado en las últimas semanas y que parece se están consolidando también por una cierta retención de la oferta de la producción, aunque a la postre los precios, en un mercado como el español, tan dependiente históricamente de las importaciones, los marcan los puertos. Ello no es obstáculo para que, en ocasiones, existan unas cotizaciones más elevadas en los mismos que las existentes en el mercado interior, en unos casos por razones de transporte hasta los puntos de consumo, pero en otras ocasiones simplemente por el poder de los almacenistas en sus respectivas demarcaciones. En medio de tantos interrogantes, entre los analistas no descartan la posibilidad de que los mejores precios sean los actuales, para tener un recorte en los próximos meses y repuntar para finales de año. A la primera semana de julio se contemplaban unos precios medios de 182 euros para el trigo bando, 187 para el maíz y 178 para la cebada, en una línea de ligera recuperación.

En relación con el mercado de los cereales, cabe recordar que, de acuerdo con la actual normativa, los operadores están obligados a la realización de contratos con los cerealistas donde figuren condiciones de entrega y unos precios fijos o en relación a diferentes mercados o lonjas que consideren oportunas ambas partes. La no firma de un contrato es motivo de sanción por parte de la Agencia para la Información y el Control de la Cadena Alimentaria.

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