Comenzar la búsqueda
 

buscar

Búsqueda en los contenidos de la web
El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

3 DE octubre DE 2019

Cítricos españoles por el mundo

Ricardo Migueláñez. @rmiguelanez

En la actualidad, España sigue siendo uno de los principales actores del mercado citrícola mundial. Ocupa el sexto lugar como productor mundial de cítricos en fresco y continúa como  primer exportador mundial en naranjas, mandarinas y limones. 

Esta posición de liderazgo, gracias principalmente a la gran concentración de alrededor de un 90% de todas sus ventas exteriores en otros países de la UE, podría ir menguando por la mayor presencia de actores de terceros países en el mercado comunitario, sobre todo de Sudáfrica y Egipto, que están dando rienda suelta y apoyo total al incremento de sus plantaciones con vocación exportadora, pero también de Turquía y Marruecos y, según cómo evolucione el acuerdo con el bloque de Mercosur, de Brasil (zumo concentrado) y Argentina (limones). 

Otras nubes en el inmediato horizonte, que habrá que despejar o se tendrán que ir despejando, son la pérdida del importante mercado ruso, tras el veto comercial impuesto por Putin en agosto de 2014; la probable salida del Reino Unido (Brexit) de la Unión Europea y sus consecuencias, así como las incertidumbres que rodean a la política comercial de Estados Unidos con China y  del país norteamericano con la UE, al menos mientras el impredecible presidente Donald Trump siga instalado en el poder de la primera potencia mundial.

Todas estas situaciones, que podrían verse como una amenaza, deberían aceptarse también como un reto y una oportunidad de cambio y mejora para el sector productor y comercializador citrícola español que, con las excepciones oportunas, parece estar instalado en una cierta complacencia, cuando no en un claro derrotismo comercial.

Son muchas las voces que instan ya a este sector a actuar y a ponerse de acuerdo para adoptar decisiones de consenso. Una de las claves será que la Interprofesional Citrícola, Intercitrus, con representación de todas las ramas de la producción, transformación y comercialización de naranjas y pequeños cítricos, sin reinos de taifas autonómicos, empiece a funcionar de verdad y de una vez por sí misma como un todo y sabiendo aprovechar todas las posibilidades que ofrece esta figura jurídica en beneficio del conjunto del sector citrícola español.

El sector de cítricos, uno de los punteros de la actividad agrícola española, necesita de un nuevo modelo de producción y de organización para enfrentarse a todos los problemas y riesgos que, principalmente, llegan del exterior. Deberá ser capaz de auto-gestionar una oferta que, en situaciones normales, supera los 7 millones de toneladas, de las cuales entre un 40-45% se envía fuera, en gran parte como producto para consumo en fresco.

Tendrá también que adaptarse a los retos climáticos y medioambientales, que quiere impulsar la Unión Europea en estos próximos años, de forma que su producción sea sostenible en su tiple vertiente: social, económica y medioambiental.

Y, en tercer lugar, pero no menos importante, habrá claramente que enfrentarse sin ninguna dilación a las amenazas que, sobre la pervivencia de su producción interna, supone un mercado cada vez más globalizado, donde las plagas y enfermedades están a la orden del día. Y en este punto, el control fitosanitario y la sanidad vegetal sobre la propia producción (pero también sobre la que llega al mercado comunitario de terceros países) serán asuntos clave que deberán manejarse de forma prudente, pero a la vez con total empeño y decisión.

Comercio exterior

La salida al exterior de nuestra producción citrícola, que representa un 40-45% de media de toda la oferta interna, es clave y depende en volumen y facturación de cómo evolucione la cosecha. Si ésta es importante y supera los 7 millones de toneladas, se exportará algo más volumen a un precio medio más bajo, pero si es inferior a esa cifra, lo normal es que se exporte menos volumen a un precio medio algo mayor (aunque no siempre es así por la fuerte competencia y la política comercial aplicada por las grandes cadenas de distribución europeas) y que otros actores terceros busquen hueco y ocupen más cuota de mercado en la UE.

Viendo la evolución de nuestras exportaciones en los últimos años, salvo en 2015, en el que las ventas al exterior se acercaron a 4,2 millones de toneladas, en el resto de un periodo de cinco años se mantuvieron entre poco más de 3,5 millones de 2018  y 3,95 millones de 2014.  En la campaña 2017/18, la producción citrícola española fue de algo menos de 6,4 millones de toneladas, mientras que en la 2016/17 llegó a casi 7,1 millones.

Para la actual campaña 2019/20, iniciada el 1 de septiembre, la previsión es de 6,1 millones de toneladas, a expensas de contabilizar los efectos de la “gota fría” en las zonas productoras del Sudeste peninsular. Será una de las campañas más bajas del último quinquenio, solo por encima de 2015/16, que se quedó en 5,97 millones de toneladas, descendiendo cerca del 20% y en 1,5 millones respecto a la anterior campaña 2018/19, que registró una de los volúmenes más elevados de ese periodo, con casi 7,6 millones de toneladas.  

Siguiendo cierta lógica comercial, esto podría derivar en un descenso de las exportaciones desde este otoño hasta bien avanzada la primavera de 2020, que sería cubierto por mayores suministros de cítricos de países terceros en el mercado comunitario.

En valor, lo normal sería también que aumentase el precio medio de venta, al constatarse menos oferta, aunque todo dependerá del precio medio en que se ofrezcan los cítricos procedentes de orígenes terceros en el mercado comunitario. E igualmente que el sector productor se beneficiara de un aumento apreciable de las cotizaciones, aunque podría no ser así, puesto que, en definitiva, es el comercio y las grandes cadenas de distribución las que marcan e imponen el nivel de las mismas.

Mercado UE

En el periodo 2014-2018,  el mercado UE recibió cerca de 2,1 millones de toneladas de media anual de cítricos de países terceros. Más de un 82% del total llegaron de solo 6 orígenes, destacando con un tercio del total Sudáfrica, que introdujo cerca de 700.000 tm anuales.

Al origen sudafricano, beneficiado claramente del Acuerdo de Comercio, Desarrollo y Cooperación (ACDC) que firmó la UE en 2016, le siguen casi a la par Turquía y Egipto, con más del 12% y por encima de 250.000 tm de media anual de exportación de cítricos en ese periodo, respetivamente; Marruecos, con un 10,8% del total y más de 227.000 tm; Argentina, con un 9,7% y 203.192 tm, e Israel, con 94.443 tm, un 4,5% del total.

África del Sur lidera en los últimos años las exportaciones al mercado comunitario de naranjas, con 44,6% del total y una media de 425.426 tm/año en el periodo citado, así como las de pomelos, con 92.610 tm anuales y un 26,4% del total.

Por su parte, Marruecos es la primera exportadora a la UE de pequeños cítricos (mandarinas, clementinas, satsumas), con una media de casi 140.000 tm, un 32,8% del total, mientras que Argentina lidera las ventas de limones, con más de 155.300 tm anuales, un 43,3% del total.

Aunque Turquía y Egipto no lideran ninguno de los envíos citrícolas, el primero ocupa una posición muy destacada en la exportación a la UE de limones, con más de 107.000 tm, un 30% del total, y en pomelos, con más de 83.000 tm, un 23,7% del total, mientras que Egipto sigue creciendo principalmente en sus envíos de naranjas al mercado comunitario, con una media anual de más de 250.000 toneladas, un 26,1% del total importado.

Las importaciones de naranjas de países terceros representan casi el 46% del total de los cítricos destinados al mercado comunitario; los pequeños cítricos, un 20,3%; los limones, sobre un 17%, y los pomelos, cerca de ese mismo porcentaje sobre el total.

Durante la última campaña, las importaciones de cítricos en la UE durante el periodo septiembre-junio, que coincide con las ventas de cítricos españoles al mercado comunitario, se redujeron un 7,8%  y en 137.385 tm respecto a la campaña anterior, sumando cerca de 1,62 millones de toneladas, pero aumentaron casi un 4% y en 60.000 tm sobre la media de las últimas cinco campañas, que fue de cerca de 1,56 millones. Durante el periodo de contra-estación de marzo, abril y mayo, la reducción de las importaciones superó el 30% en cada mes, debido a la mayor presencia de oferta comunitaria almacenada.

Los seis principales proveedores terceros de cítricos al mercado UE recortaron sus exportaciones entre septiembre y junio de la campaña 2018/19  un 7,3% y en 108.771 toneladas, pero sobre el volumen medio enviado cada año de los cinco campañas anteriores (de 2013/14 a 2017/18), que fue de cerca de 1,3 millones de toneladas, la aumentó un 7,4% y en 95.306 toneladas más.

En ese periodo y respecto a la campaña 2018/19, solo Argentina (+25,6%) e Israel (+5,6%) aumentaron sus envíos de cítricos, mientras que Sudáfrica (-1,4%), Turquía (-10,2%), Egipto           (-14,4%) y Marruecos (-19,8%) los recortaron.

En cambio, sobre la media de 2013/14 a 2017/18, en la anterior campaña 2018/19 elevaron sus exportaciones citrícolas al mercado comunitario Sudáfrica (+14%), Turquía (+1,7%), Egipto (+3,9%), Argentina (+4,1%) e Israel (+5,6%) y solo Marruecos (-2,9%) las disminuyó.

La campaña citrícola 2018/19 fue para nuestro país una de las más críticas de los últimos años, pues el aumento de la oferta por encima de 7,5 millones de toneladas llevó a un descenso notable y generalizado de las cotizaciones medias en campo y a una disminución de la demanda en los mercados del exterior por varias razones, como la presión ejercida por la gran distribución europea sobre los precios de venta; el adelanto y aumento de la cosecha en otros países productores y competidores, como Egipto, Turquía, Marruecos o Grecia, favorecidos por la climatología; el solapamiento de variedades con las producciones de otros países; la prolongación en el calendario de entrada de contingentes y la reducción arancelaria para la entrada de fruta de otros países terceros (como Sudáfrica o Argentina, a pesar de las interceptaciones de cítricos con “mancha negra”), la devaluación monetaria en países como Egipto o Turquía, etcétera.

En la actual campaña 2019/20, con un descenso importante de la oferta, el sector citrícola nacional espera una comercialización algo más ágil, con aumento de las muy bajas cotizaciones en campo, Seguirá demandando medidas a la UE, como restablecer el principio de preferencia comunitaria; mucho más control sanitario y total reciprocidad fitosanitaria y laboral de las importaciones de países terceros con lo exigido en la UE para evitar la entrada de plagas y enfermedades (HLB, mancha negra, Xylella…); imposición de los tratamientos en frío en el transporte de productos e inspecciones de control de plagas en puertos de salida y un endurecimiento de los existentes en los puertos de entrada en la UE, etcétera.

Qcom.es no se responsabiliza ni se identifica necesariamente con las opiniones expresadas por sus colaboradores, limitándose a convertirse en canal transmisor de las mismas