Comenzar la búsqueda
 

buscar

Búsqueda en los contenidos de la web
El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

3 DE julio DE 2023

El potencial del biometano como energía renovable

Ricardo Migueláñez. @Rmiguelanez

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) presentó el pasado 28 de junio el borrador de revisión del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que eleva la aportación de las energías renovables al 81% del consumo eléctrico nacional para 2030, frente al 74% del actual plan, así como la reducción de las emisiones de CO2 en un 32% frente al 23% previsto en abril de 2020.

En la nueva “hoja de ruta” energética se revisa al alza el potencial de todas las fuentes renovables, destacando la aportación de la solar fotovoltaica, que pasaría de 39 Gigawatios a 75 GW de potencia instalada de 2023 a 2030; la del hidrógeno renovable, de 4 a 11 GW; de la eólica, de 50 a 62 GW; la de almacenamiento (bombeo hidroeléctrico, baterías y centrales termosolares) de 20 a 22 GW y la de biogás, la más relacionada con  el aprovechamiento circular de los residuos de las producciones agroganaderas y agroalimentarias, desde 10,4 GW del plan actual a 20 GW del plan proyecto, por tanto, casi doblando la capacidad actual.

Este incremento de los objetivos de participación del biometano en la revisión actual del PNIEC 2021-2030 al nuevo es aún insuficiente para la denominada “Alianza por el #Biometano”, encabezada por la Asociación Española del Gas (Sedigas), que pide más ambición para aprovechar el potencial real de nuestro país, así como las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y Cooperativas Agro-alimentarias y otras asociaciones relacionadas con este combustible energético (Acogen, Aebig, AOP, ASCER, FeiQue, Gas Industrial y Gasnam).

Para esta Alianza, nuestro país tiene la oportunidad de convertirse en un “hub” de biometano a nivel europeo, gracias al extraordinario potencial de producción identificada. La materialización de esta capacidad permitiría también cumplir con los objetivos medioambientales, sociales y económicos previstos de una energía renovable, considerada también autóctona, eficiente y sostenible.

La revisión del borrador del PNIEC 2023-2030, elevado a consulta pública hasta el 4 de septiembre, era para la Alianza una oportunidad con la que elevar el potencial identificado y las directrices de la Unión Europea, recogidas en el objetivo REPowerEU (10%), referidas a la participación del biometano en la matriz energética nacional y en la senda de la descarbonización, garantizando la competitividad y la soberanía energética de nuestro país.

El objetivo revisado del PNIEC para el biogás, aún siendo el doble del fijado en la “Hoja de Ruta del Biogás”, se considera limitado y alejado de la producción realmente identificada por el propio sector. Una meta de 20 TWh para 2030 anuales de biogás es representativa de menos del 2% de biometano para sustituir la demanda de gas actual, tomando en consideración las mismas hipótesis de la vigente “hoja de ruta”.

Hay que recordar que el biogás es una energía renovable que se obtiene tras un proceso de descomposición de materia orgánica o biológica, la cual genera una serie de gases que se aprovechan, gracias a la utilización de distintas plantas específicas o de gestión de residuos.

Por su parte, el biometano es un gas renovable que procede del biogás, obtenido a través de un proceso de depuración, que elimina el dióxido de carbono. Aunque la base de producción es la misma, puesto que se obtiene mediante la descomposición de diferentes residuos orgánicos, contiene altos niveles de concentración, por encima del 95%, de gas metano.

Objetivos y potencial

El REPower fijaba en mayo de 2022 un objetivo para toda la Unión Europea de 35.000 millones de metros cúbicos de biogás, equivalente a un 8,5%-10% de la demanda europea de gas natural. Una referencia que, según la Alianza, debería ser adoptada por España como base sobre la que construir sus objetivos de producción de biometano para así posicionar a nuestro país en la senda de otros, como Alemania, Francia e Italia, que ya están recogiendo los frutos medioambientales, sociales y económicos de su decidida apuesta por este vector energético.

En un informe de análisis para España, la Comisión hacía especial mención al potencial de nuestro país para explorar otros sectores capaces de contribuir al despliegue de energía renovable y al proceso de descarbonización de nuestra economía, que incluía el biometano como una de las palancas estratégicas de transformación del sistema energético.

Ya entonces, en 2020, la CE situaba a España como el tercer país comunitario con mayor potencial de producción de toda la UE, atendiendo especialmente a la relevancia de nuestro sector agrícola y ganadero, y de la industria agroalimentaria, con el fin de contribuir a elevar su nivel de autonomía energética.

En particular, la recomendación comunitaria indicaba la alta capacidad de producción de biometano, cifrándolo en aproximadamente unos 4.100 metros cúbicos al año en 2030, lo que permitiría sustituir hasta el 13% de nuestro consumo actual de gas natural.

Por su parte, el sector gasista ha estimado un potencial técnico de producción de hasta 163 TWh, un volumen suficiente para descarbonizar el 45% de la demanda nacional de gas natural y el 40% del objetivo de la producción de biometano de la Unión Europea.

Según el reciente manifiesto de la “Alianza por el #Biometano”, España podría albergar más de 2.300 instalaciones de producción de biometano, sobre todo en las regiones con mayor concentración agroindustrial y ganadera, sumando todas las tecnologías disponibles.

Esto equivaldría a movilizar inversiones por más de 40.000 millones de euros, el 3,6% de nuestro Producto Interior Bruto (PIB), y permitiría también, en base a cálculos muy conservadores, la creación de unos 62.000 empleos directos e indirectos, ocupados en la operación y mantenimiento de las plantas, a los que habría que sumar otro medio millón de los empleos asociados a la construcción de las instalaciones y otros puestos de trabajo inducidos en los sectores primarios, la mayoría de ellos en el entorno rural.

En el manifiesto se recuerda que más del 20% de las emisiones de CO2 en la UE corresponden al transporte y más de la cuarta parte de las emisiones del transporte por carretera procede del transporte pesado. De ahí que el biometano, junto con los biocombustibles, se presenta como una alternativa sostenible para la rápida descarbonización de la movilidad.

Ofrece también una solución para la industria gas-intensiva, con el fin de abordar de forma competitiva sus procesos de transición hacia modelos productivos con menores emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), cumpliendo así también con las cada vez más exigentes regulaciones medioambientales.

La Alianza apuesta por impulsar un marco regulatorio real y estable, así como suficientemente ambicioso en lo relativo a los objetivos de participación del biometano en la matriz energética para ofrecer visibilidad y atraer y movilizar las inversiones necesarias de la iniciativa privada.

Descarbonización sostenible

Tanto la “Hola de ¨Ruta del Biogás”, como el Sistema Nacional de Garantías de Origen o los más de 300 proyectos en diferentes estados de maduración y promovidos por el sector privado, suponen un primer paso en esta apuesta por la producción de biometano, que no es considerado suficiente para materializar todo el enorme potencial estimado, ni para facilitar al descarbonización, ni la competitividad de la industria gas-intensiva nacional.

Para la Alianza por el #Biometano, el elemento rural es clave para aplicar una tecnología que se nutre de principalmente de materias primas, entre los que destacan los residuos generados por el sector primario (agricultura, ganadería, con una capacidad de más del 30% del potencial de producción de biometano estimado, junto con la industria agroalimentaria), además de otros residuos como la fracción orgánica de residuos sólidos urbanos (FORSU); los lodos de estaciones de depuración de aguas residuales (EDAR) y los vertederos, así como los cultivos intermedios y la biomasa forestal.

Por todo esto, la Alianza redobla su apoyo por una producción más ambiciosa de biometano en España dentro de la revisión del PNIEC 2023-2030, con el fin de dar respuesta sólida y eficiente a la descarbonización sostenible de nuestra matriz energética y de nuestro modelo productivo, a la vez que fomenta la competitividad y la economía circular, fortaleciendo la resiliencia y la seguridad de suministro.

Además, al tratarse de un recurso renovable autóctono, su disponibilidad permite reducir la dependencia energética exterior de nuestro país, impactando de forma positiva en la balanza comercial y, a la vez, respondiendo al reto demográfico, al fijar empleo en zonas eminentemente rurales, que conforman la denominada España Vaciada.

Pese a que el nuevo PNIEC 2023-30  ha sido calificado como ambicioso (proyecta una inversión agregada de 294.000 millones de euros), la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, lo considera realista, aún reconociendo que se trata aún de un borrador abierto a sugerencias (se han recibido ya unas 2.000 alegaciones del sector de energías renovables en su conjunto) para introducir posibles cambios en el texto final.

Desde Sedigas, que representa desde 1970 a las empresas del sector gasista español y que encabeza la “Alianza por el #Biometano” se acordó presentar alegaciones y recomendaciones al borrador de nuevo PNIEC para impulsar una mayor ambición en el despliegue de biometano como vector para la descarbonización, reforzar la autonomía energética estratégica del país y  favorecer una transición justa y equilibrada desde un punto de vista social y territorial.

Habrá que esperar a ver si se tienen en cuenta y en qué quedan todas estas intenciones del Gobierno, ante la incertidumbre política en que se encuentra en estos momentos nuestro país.

Qcom.es no se responsabiliza ni se identifica necesariamente con las opiniones expresadas por sus colaboradores, limitándose a convertirse en canal transmisor de las mismas