5 DE noviembre DE 2024
Los cereales, presentes en todo el mundo, son la base de la mayor parte de las dietas alimen cias en todos los rincones del planeta, al adaptarse con mucha facilidad a todo po de suelos y de climas. Su “domes cación” y cul vo han sido clave para el desarrollo de las diferentes civilizaciones desde hace unos 14.000 años, cuando empezaron a sembrase en Oriente Próximo. Se caracterizan por su estructura morfológica cons tuida por una espiga o panícula que proporciona unos granos o semillas que se u lizan para la alimentación, tanto humana como animal, incluso para la obtención de bioetanol.
La Polí ca Agraria Común (PAC), desde sus inicios, se ocupa de manera preferente de los cereales, destacando medidas como los subsidios a la exportación, el apoyo al almacenamiento privado o las compras públicas -a los denominados precios de intervención-, posteriormente con las denominadas ayudas acopladas y, actualmente, con ayudas completamente disociadas de la producción (ayuda básica a la renta y ecoregímenes).
Los cereales son el primer subsector de los cul vos herbáceos en España, ocupando, en tu conjunto, una media superior a los 6 millones de hectáreas en la úl ma década, siendo también el que más base territorial ene en nuestro país, alcanzando casi todos los términos municipales. En los úl mos años -excluyendo el arroz-, no obstante, se aprecia una disminución en superficie, alcanzándose los 6 millones de hectáreas esmados en la campaña de 2024, con una producción de alrededor de 22,5 millones de toneladas. Por especies, destaca la siembra de cebada (2,3 millones de hectáreas), trigo blando (1,7 millones de hectáreas), avena (unas 600.000 hectáreas) y maíz (300.000 hectáreas). El sector de los cereales se caracteriza por su alta atomización, con explotaciones de baja dimensión en general, lo que repercute en su rentabilidad. Sin embargo, el sector es muy dual, exis endo también explotaciones muy grandes, en las que la superficie media de cereales es mucho más elevada que en las más pequeñas.
El comercio internacional de cereales ene un gran peso dentro del comercio de productos agrarios, tanto por el volumen y el número de operaciones comerciales, como 8 por su valor estratégico, ya que los cereales cons tuyen la base de la alimentación humana y animal. Según datos de la FAO la producción mundial de cereales en la campaña 2023/2024 ascenderá a 2.847 millones de Tn, lo que supondría un nuevo récord y una subida del 1,2 % respecto de la producción de la campaña anterior. El aumento se debe principalmente a un acusado incremento de la producción mundial de maíz, que compensa con creces los descensos en la producción mundial de sorgo y trigo. El trigo es junto al maíz, el cereal de mayor importancia en cuanto a producción mundial. Estos cul vos suponen alrededor de un 34% y un 53% respectivamente de la producción total de cereales.
España es un importador neto de cereales, con un déficit estructural de la balanza comercial. La producción nacional no llega a cubrir las necesidades internas, en par cular las de la industria de elaboración de piensos para consumo animal. La necesidad de abastecer el mercado nacional obliga a los operadores españoles a acudir a los mercados internacionales, principalmente comunitarios, para suplir el déficit de producción a través de las importaciones.
Un análisis de los datos sobre la superficie de cereales hace prever una disminución de la superficie sembrada en los próximos años, en favor de un incremento de la superficie de cultivos leñosos, adaptados a la climatología cambiante y más adversa que se está imponiendo cada vez con mayor frecuencia. La mayor diferenciación de los frutos obtenidos en los leñosos y un mayor valor añadido, también contribuyen al incremento de la superficie -y a la disminución de los herbáceos en general, y de los cereales en particular. No obstante, las explotaciones de cereales son cada vez más profesionalizadas, con mayor rendimiento, aumentando el uso eficiente de los medios de producción, semillas certificadas o acondicionadas. De hecho, como se prevé en las estimaciones de Cooperativas Agroalimentarias para esta campaña, la producción podría alcanzar los 22,5 millones de Tn, una cifra histórica en nuestro país.
Finalmente, el comercio mundial de cereales podría situarse en cifras muy similares a las de la campaña 2023/24, con un mercado cercano a los 480 millones de toneladas en 2024/25. En España, las importaciones seguirán siendo imprescindibles para garantizar las necesidades del mercado interno para alimentación animal y humana, aunque se prevé una reducción en las cantidades, en consonancia con el incremento previsto de cosecha, que pasará de 10,38 millones de Tn en 2023 a 22,53 millones en 2024.
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