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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Todo sobre el futuro mercado chino para el porcino

Ricardo Migueláñez. @rmiguelanez

La Oficina Económica y Comercial (Ofecomes) de la Embajada de España en Shanghái, ha emitido un interesante informe, publicado por ICEX España, sobre la situación del porcino en China, donde nuestro país alcanzó en 2019 el puesto como primer exportador a nivel mundial, a tenor de las cifras estadísticas expuestas, con un 19% de todas las importaciones realizadas por el gigante asiático.

No se trata solo de un informe estadístico al uso, sino de mucho más, puesto que identifica debilidades reales o latentes, por un lado, y oportunidades que aún se abren en ese destino, por otro, en un momento en que desde algunas asociaciones cárnicas se empieza a hacer referencia a la “china-dependencia” que tiene el sector porcino español en este mercado y al riesgo que corre si por “hache o por be”, por cualquier contratiempo inesperado, se da la vuelta de repente. Dicho todo esto, al margen de la incidencia que ha tenido, ya en este 2020, la pandemia del Covid-19, iniciada en ese país.

Durante el pasado 2019, por orden de mayor a menor, los cinco principales exportadores de carne porcina a China fueron España, con un 19% del total de los envíos, superando a  Alemania (16%); Estados Unidos (12%); Dinamarca (11%); Brasil (10%); Países Bajos (9%), Canadá (7%); Francia (5%) y otros (11%).

En 2018, tras iniciarse el conflicto comercial con China, las exportaciones de porcino de EE.UU. a este mercado cayeron casi un 59% sobre el año anterior, manteniéndose más o menos estables las de España, Alemania y Canadá, y surgiendo Brasil como líder indiscutible en términos de crecimiento, con un aumento de más de un 182% en sus exportaciones.

A pesar de la guerra comercial China-USA, aún vigente, durante 2019 las exportaciones de carne de porcino procedente de Estados Unidos alcanzaron su máximo de los últimos años, creciendo un 189% respecto a un año antes, situando a este país como tercer proveedor de ese mercado. Además, Brasil continuó elevando sus ventas hacia China a buen ritmo (+48%), mientras que España (+60%) y Alemania (+36%) se consolidaron a la cabeza como mercados proveedores de porcino.

No hay duda que la expansión de la Peste Porcina Africana (PPA) en China, que aún  sigue reportando focos puntuales a la Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE), ha sido el mayor acicate para la producción y exportación de carne porcina de nuestro país (y no solo) y que lo seguirá siendo todavía durante algún tiempo. Pero, ¿hasta cuándo? Es difícil predecirlo con un mínimo de rigor.

A diez años vista

El Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China presentó recientemente el documento sobre “Perspectiva Agrarias de China” para la próxima década (“China Agricultural Outlook 2020-2029”), en el que predice en relación con el sector de carne de cerdo que, debido a la PPA y al Covid-19, la producción disminuirá este año (2020) a 39 millones de toneladas, un 7,5% menos que en el año anterior, y que el mercado seguirá estando ajustado, con un precios de los cerdos vivos que continuarán siendo elevados .

No obstante, el informe a diez años vista prevé también que la capacidad de producción de carne de cerdo volverá al nivel de 2018 en el año 2022 y, a partir de ahí, mostrará una tendencia de crecimiento constante. De tal forma que, en 2029, el último año de la década, se logre una producción interna de carne de cerdo cercana a los 60 millones de toneladas.

Como consecuencia de la escasa oferta interna para atender su consumo, se espera que las importaciones de cerdo lleguen a su máximo histórico y mantengan un alto nivel en las primeras etapas. Pero (siempre hay un pero que valga), esas compras disminuirán a medida que aumente la producción en las etapas media y tardía, estimándose una reducción de cerca de 1,2 millones de toneladas en 2029.

Valor unitario

La Ofecomes de la Embajada de España en Shanghái destaca que un factor importante, más allá de la cantidad de carne de porcino exportada a China por cada país, es el valor unitario de la mercancía (valor percibido de un producto según su origen o marca-país).

A partir de datos de TradeMap, de los cinco principales competidores de este producto en el mercado, Canadá fue en 2019 el que vendió su carne de porcino más barata en China (entre 1.500 y 2000 USD/tm), mientras que Brasil, que ocupa un cuarto puesto en mercancía exportada, tuvo un precio unitario mayor entre los países analizados (supera los 2.500 USD/tm), al igual  que Dinamarca, a pesar de que en cantidad no es de los más importantes exportadores.

Entre estos países principales, el nuestro ocupa un lugar intermedio. Mientras que en los años 2017 y 2018 sus ventas al mercado chino se situaron entre 1.500 y 2.000 USD/tm de media, durante el pasado año se acercaron más a 2.500 USD/tm, por encima de Alemania y Estados Unidos, que registraron una media superior a 2.000 USD/tm, pero más lejos que España de los 2.500 dólares USA por tonelada.

Oferta española

En 2019, las exportaciones españolas de carne de porcino a China, que venían evolucionando en años anteriores de forma positiva, se incrementaron bruscamente, superando en volumen las  600.000 toneladas y una factura de 1.400 millones de euros en valor, con unos precios que, ante la presión de la demanda, fueron en aumento a lo largo del año, mientras que los costes de producción se mantuvieron estables.

El resultado fue que los márgenes del sector porcino español llegaron a 48 €/100 kg  en la última semana de 2019, con una media anual de 28,40 €/100 kg. El Ministerio de Agricultura estimaba en la semana 13 de este año (finales de marzo, primeros de abril) unos márgenes de 40,13 € por cada 100 kilos.

Otro hecho a destacar es que, a pesar de que el consumo interno de porcino, procesado y sin procesar, bajó en 2019 respecto al año anterior en España, debido al incremento de las exportaciones y a la mayor rentabilidad del sector, los productores españoles pudieron hacer frente a la demanda exterior en este 2020 aumentando las importaciones de cerdos vivos de otras regiones de la Unión Europea, con alzas del 136,4% en 2019 respecto a la media de los últimos cuatro años y del 59,9% sobre el año 2018.

Sin embargo, no todo el sector se está viendo afectado de la misma manera. Las empresas de procesados cárnicos del porcino han visto cómo los precios de sus insumos, sobre todo los de la materia prima de carne de porcino (+50%), no han parado de subir entre un 35% y un 60% en función de los productos a elaborar, lo que les ha obligado a recortar márgenes o a subir los precios de sus productos, arriesgándose a menores ventas.

Riesgos y oportunidades

Según la Ofecomes de la Embajada Española en Shanghái, el porcino español se comporta en la actualidad como una “commodity”, es decir, se compra y se vende como un producto genérico, sin valor diferencial y con unos precios que dependen casi exclusivamente de los niveles genéricos de oferta y demanda de esta categoría de producto en un momento determinado, con independencia de su origen, del productor, de la marca o de cualquier otro factor de diferenciación o de posicionamiento relativo.

Esta Oficina Comercial espera que el pico de importaciones de carne de porcino en China se alcance en 2022, año a partir del cual el sector productor doméstico comenzará a repuntar, llegando a una recuperación completa sobre 2027 o algunos años después. Quedarían, por tanto, según esta estimación, un par de años solo para que los exportadores españoles de carne de porcino pudiesen seguir aprovechando la coyuntura actual de gran demanda del mercado chino.

¿Seguirá habiendo para entonces oportunidades en este mercado? La Ofecomes cree que sí, que seguirán existiendo para aquellos productos con valor añadido, que se encuentren bien posicionados. Productos “estrella”,  como el cerdo ibérico, que destacan por su calidad, seguirán teniendo cabida en ese país, al no competir con la carne de cerdo “commodity”, y ser distintivo de España, lo que permitirá reforzar la conexión entre calidad y origen importado en la mente de los consumidores chinos. Esta asociación contribuirá a fortalecer también la marca España y, de paso, beneficiar a los exportadores españoles de cerdo de capa blanca.

El planteamiento para mantener e incluso mejorar la presencia española en el mercado chino se extiende también a aquellos productores que cuenten ya con una imagen de marca en el mismo, con productos y elaborados adaptados al gusto local, que permiten ser identificados como de importación.

Además, aprovechando la ampliación de la tipología de los productos derivados del porcino que España puede hacer llegar a China, después de la firma en 2018 de un nuevo protocolo entre ambos países, se abre también una nueva oportunidad para las empresas españolas, que podrán promocionar y vender en este país productos de mayor valor añadido, como el chorizo, el lomo o el jamón con hueso. Aunque la demanda de tales productos es aún muy limitada, reconoce la Ofecomes, “la comercialización de productos elaborados del cerdo será el siguiente gran reto del sector porcino español de cara al futuro.”

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