15 DE enero DE 2026
El Tribunal de Cuentas comunitario (TCUE) señala en su informe que, aunque la Unión Europea cuenta con normas exhaustivas para llevar a cabo controles de conformidad en el aceite de oliva, los Estados miembros no las aplican íntegramente.
Las deficiencias en los sistemas de control del aceite de oliva de la Unión Europea podrían poner en peligro la calidad, la seguridad y la trazabilidad del producto, según un nuevo informe del Tribunal de Cuentas Europeo (TCUE).
Aunque los controles de los Estados miembros de residuos de plaguicidas en el aceite de oliva, procedente de países de la UE, son claros y en general funcionan bien, los de otros contaminantes están menos desarrollados y algunas normas, como las relativas a los controles sobre las mezclas y la trazabilidad, no son suficientemente claras.
Los auditores señalan que el aceite de oliva es un producto emblemático para la Unión Europea, que es su principal productor, exportador y consumidor mundial (61 %, 65 % y 45 % del mercado mundial, respectivamente).La reputación de que goza por su calidad y autenticidad es clave en términos económicos.
Además, los consumidores se amparan en la garantía de que el aceite de oliva virgen extra y otras categorías de aceite de oliva cumplan las elevadas normas de comercialización y los requisitos de seguridad alimentaria de la UE.
En consecuencia, el aceite de oliva es un producto muy regulado y debe cumplir requisitos precisos antes de comercializarse. Los países de la UE son responsables de establecer sus propios sistemas de control y de llevar a cabo comprobaciones.
En este sentido, los auditores examinaron si los sistemas de control de la UE están diseñados para garantizar que el aceite de oliva vendido dentro de sus fronteras sea auténtico, seguro y rastreable.
Según afirmó Joëlle Elvinger, miembro del Tribunal responsable de la auditoría, 'los consumidores deben poder confiar en la calidad y la autenticidad del aceite de oliva que compran y aunque existen normas estrictas a escala de la UE, estas no siempre se aplican íntegramente. Por ello, mejorar los controles, la trazabilidad y la claridad jurídica es esencial para proteger no solo a los consumidores, sino también la reputación del aceite de oliva europeo'.
Las normas de la UE establecen requisitos mínimos de etiquetado, verificación de la categoría y análisis de plaguicidas. Sin embargo, los auditores constataron que algunos de los controles de conformidad realizados están incompletos y que, en ocasiones, se excluyen partes del mercado de los análisis de riesgos. Esto provoca lagunas en el sistema que pueden afectar a la calidad y, en última instancia, a la confianza de los consumidores.
Control de residuos
Los controles de residuos de plaguicidas en el aceite de oliva de la UE están sólidamente establecidos y rara vez revelan casos de incumplimiento. No obstante, los controles para otros contaminantes son incoherentes y las justificaciones basadas en el riesgo no siempre se documentan.
Aunque la UE importa el equivalente a alrededor del 9% de su producción anual de aceite de oliva, los auditores constataron que los controles para detectar la presencia de plaguicidas y otros contaminantes en el aceite de oliva importado de países no pertenecientes a la UE eran inexistentes o esporádicos en los Estados miembros visitados.
Durante sus controles de seguridad alimentaria y conformidad, los Estados miembros supervisan la trazabilidad en distinto grado, señala el TCUE. Países como España e Italia rastrean el origen de las olivas y del aceite de oliva en todas las fases de la cadena de suministro mediante registros electrónicos, con el fin de aumentar la transparencia y prevenir el fraude.
Sin embargo, los auditores observaron que rastrear el aceite de oliva a través de las fronteras es complicado. Este es el caso, en particular, del aceite de oliva procedente de más de un país de la UE o de origen mixto, es decir, de la UE y de terceros países.
Tampoco existen normas o directrices exhaustivas sobre cómo y cuándo deben controlarse los aspectos de trazabilidad.
Además, determinados requisitos legales —sobre aspectos como la mezcla de aceites de diferentes campañas de recolección o categorías— no son suficientemente claros, lo que da lugar a prácticas nacionales diferentes que, con el tiempo, pueden afectar a la calidad de los productos.
Asimismo, el TCUE indica que la Comisión Europea solo tiene una visión parcial del funcionamiento de los sistemas de control nacionales. Los informes anuales y las reuniones con las autoridades nacionales no garantizan el intercambio de toda la información pertinente, lo cual dificulta la capacidad de la Comisión para realizar un seguimiento efectivo de los sistemas de control.
Estrictas normas de comercialización y seguridad alimentaria
El aceite de oliva en la UE, señala el TCUE, está sujeto a unas normas de comercialización y de seguridad alimentaria estrictas, que establecen categorías como aceite de oliva virgen extra, virgen y refinado, y especifican sus características.
Los Estados miembros son responsables de establecer sistemas de control para llevar a cabo controles de conformidad; estos incluyen controles del etiquetado, análisis de laboratorio y evaluaciones organolépticas (por un panel de catadores).
Todos los controles deben ser proporcionales al volumen de aceite de oliva comercializado, y deben aplicarse sanciones en caso de incumplimiento. Los controles garantizan que el aceite coincida con su categoría declarada, no contenga contaminantes nocivos y sea plenamente rastreable.
El marco de la UE también establece enfoques de inspecciones basadas en riesgos, obligaciones de comunicación de los resultados a la Comisión Europea y normas sobre los requisitos para la detección de plaguicidas y otros contaminantes.
La auditoría evaluó tanto el diseño del marco de control como su aplicación en cuatro Estados miembros de 2018 a 2023: Bélgica, Grecia, Italia y España. En conjunto, los últimos tres países concentran aproximadamente el 91 % de la producción de aceite de oliva de la UE.
Más información
Qcom-es © 2026 | Todos los derechos reservados