9 DE marzo DE 2026
El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, presentó este 9 de marzo un paquete de medidas para responder a las principales problemáticas del sector de la avellana con el fin de garantizar su continuidad y valorizar su producción.
El Plan de la Avellana 2026-2028 se impulsa como herramienta clave para definir las líneas estratégicas que permitan la recuperación del sector y la promoción de la producción y comercialización a través de políticas públicas estructurales, participativas y alineadas con las nuevas necesidades.
Ordeig explicó estas medidas después de una visita a una finca de avellanos situado en la Masó (Alt Camp) donde destacó que se trata de medidas para valorizar la calidad y la diferenciación de la avellana catalana y para conseguir incrementar su valor de mercado.
Además, el conseller, dejó claro que el Plan es clave para "garantizar el relevo generacional, no perder ninguna explotación por el camino y recuperar, mantener o aumentar la producción".
Explicó tambén que el trabajo realizado desde el Departamento de Agricultura es una respuesta integral a través de 7 ejes estratégicos y un conjunto de medidas que abordan desde la sanidad vegetal y las ayudas específicas hasta la promoción, la calidad, los regadíos, la asistencia técnica y la gobernanza, con el objetivo de revertir la bajada del sector y garantizar su continuidad.
El Plan despliega medidas a través de 7 ejes estratégicos:
-Producción sostenible y sanidad vegetal como es la creación del Hub de Sanidad Vegetal de los frutos secos, con un técnico que ya se está dedicando específicamente a la avellana.
El Hub analiza las necesidades y líneas a ejecutar en materia de sanidad vegetal, innovación e investigación.
También identificará y conservará las variedades locales de avellana como patrimonio fitogenético catalán.
Además, el Hub velará con todos los agentes implicados para disponer de productos fitosanitarios autorizados para la protección sanitaria de los avellanos.
-Ayudas y financiación específica con diversas líneas de ayuda, a fin de que abarque la superficie total de cultivo de avellano, que es de 7.654 hectáreas.
Aparte de las diferentes líneas de ayudas disponibles, se crearán otras nuevas en el marco de la Estrategia Alimentaria de Cataluña 2025-2028.
-Medidas relacionadas con la calidad y diferenciación de la avellana catalana para conseguir un amplio reconocimiento de la avellana catalana, se impulsa la creación del Panel de cata de la avellana.
-Comercialización y promoción para mejorar el mercado y la rentabilidad del sector se potenciará el binomio gastronómico entre la avellana y la cocina y se promoverá el conocimiento y valorización de la avellana en las escuelas.
También se hará divulgación a la ciudadanía de las propiedades de la avellana a través del Canal Aliments.
-Mejora de regadíos y técnicas de riego para asegurar un abastecimiento de agua sostenible y duradera en el tiempo.
Esto se realizará a través de dos proyectos que se están redactados y se encuentran en fase de redacción de la declaración de impacto ambiental. Se trata de proyecto y ejecución de un sistema terciario que permita el uso agrícola del agua procedente de la EDAR de Reus y del proyecto del agua regenerada procedente de la EDAR de Reus y su conexión a la red de riego de la Comunidad de Regantes del Pantano de Riudecanyes
-Oficina técnica de la avellana. Sigue dando impulso a este servicio operativo y existente de asistencia técnica para el impulso y dinamización del producto de la avellana a través de la gestión de la Oficina Técnica de la Avellana.
Gobernaza y seguimiento. La implicación del sector y el seguimiento activo son clave para el éxito del plan por lo que se creará la Mesa de Gobernanza de la Avellana con representación del sector, la avellana (visor dinámico), para realizar seguimiento continuo de la situación y de las propuestas de mejora la investigación y la administración.
Creación de un observatorio de datos del sector de la avellana.
Situación delicada del sector a revertir
El sector de la avellana en Cataluña vive una situación delicada. A las dificultades como el envejecimiento del sector y presión de la competencia internacional se ha añadido un notable empeoramiento durante los últimos años, derivado del aumento de los costes de producción, el abandono de tierras y la sequía acumulada de los años 2023 y 2024.
Todos estos factores han provocado un abandono sostenido de tierras en las últimas décadas.
En 1985 se cultivaban cerca de 35.000 ha de avellano y en 2024, 7.851 ha. Destaca especialmente, la disminución de la superficie productiva en los últimos años, con una reducción de casi el 30% en sólo tres años (de las 11.050 ha en 2021 se ha pasado a 7.851 ha en 2024).
Ante esta situación, Ordeig apela directamente al sector para recordar que "sin acciones coordinadas, el riesgo de perder explotaciones y conocimiento agrario es real e inmediato."
El conseller recordó que el abandono sostenido de los avellanos ya es visible en el territorio y refleja una problemática que se arrastra desde décadas.
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