25 DE marzo DE 2026
El estudio del Banco Mundial sobre la gestión del riesgo agrícola fue publicado el pasado 23 de marzo y en el mismo se examina el uso, la eficacia y las áreas de mejora de las herramientas de gestión de riesgos (GGR) en los distintos Estados miembros, destacando los retos y las oportunidades nacionales.
Ofrece un análisis detallado de la evolución política actual y formula recomendaciones para la Unión Europea y sus Estados miembros.
Estas recomendaciones también orientan sobre las acciones que podrían desarrollarse aún más, tal como se describe en la Visión para la Agricultura y la Alimentación , utilizando la información recopilada para definir el rumbo de los debates políticos en curso.
El estudio aporta evidencia para reflexionar más profundamente sobre el marco de la UE para la gestión de riesgos agrícolas. Destaca la importancia de los mecanismos obligatorios de gestión de riesgos (MGR) vinculados a una sólida red de seguridad de la UE y demuestra la complementariedad entre la gestión proactiva de riesgos y el apoyo reactivo en situaciones de crisis.
El estudio también subraya la importancia de un enfoque más coherente e integral de la gestión de riesgos en todos los Estados miembros y enfatiza la cuestión del acceso a los MGR, especialmente para las explotaciones más pequeñas.
Además, el estudio reconoce los pagos directos como una red de seguridad fundamental para los agricultores.
El estudio ofrece un análisis complementario sobre el trabajo que está llevando a cabo la Comisión Europea en colaboración con la iniciativa fi-compass del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
La convergencia entre el reciente estudio del BEi destaca áreas específicas que merecen atención en futuros debates sobre la PAC.
En general, las conclusiones del Banco Mundial refuerzan las del BEI en áreas clave como la armonización de datos, la asistencia técnica y la gestión de riesgos por niveles, e instan a aumentar la coherencia entre las estrategias y los enfoques de implementación.
Según la Comisión, ante la creciente frecuencia, gravedad y duración de los siniestros, resulta fundamental contener o reducir los riesgos climáticos dentro de límites tolerables.
Esto contribuirá a mantener la asegurabilidad y la viabilidad de las explotaciones agrícolas, lo que exige intervenciones de adaptación a gran escala.
En este sentido, la CE se compromete a mejorar las estrategias de gestión de riesgos agrícolas en todos los Estados miembros. Su objetivo es orientar el diseño de futuras estrategias y perfeccionar las herramientas de gestión de riesgos agrícolas en toda la UE.
Esto garantiza que la gestión y la preparación ante crisis fomenten, en lugar de desalentar, la adopción de estrategias de gestión de riesgos por parte de los agricultores, como el cambio a prácticas agrícolas más resilientes.
Este estudio es fruto de una colaboración reforzada entre la Comisión Europea y el Banco Mundial.
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