30 DE marzo DE 2026
La sexta edición del informe 'Análisis de las exportaciones agroalimentarias', publicado por Cajamar y elaborado por Jaime Palafox, especialista en mercados y comercio agroalimentarios, recoge que las exportaciones agroalimentarias españolas alcanzaron un nuevo máximo histórico de 77.227 millones de euros, con un crecimiento del 4 % en valor, muy por encima del conjunto de la economía española (0,7 %).
La presentación del informe tuvo lugar en el marco de la pasada feria Alimentaria de Barcelona, en la que Cajamar participó de forma activa con un estand y un completo programa dedicado a los principales desafíos del sector agroalimentario.
Al respecto, el director de Desarrollo e Innovación Agroalimentaria de Fundación Grupo Cajamar, Manuel Lainez, y el autor del informe Jaime Palafox, fueron los encargados de exponer los principales datos del informe 2025, en el que se especifica que la balanza comercial agroalimentaria cerró el año con un superávit de 17.615 millones de euros, el más elevado entre todos los grandes sectores de la economía española.
Esto pone de manifiesto, señaló Palafox, la contribución decisiva del agroalimentario a un sector exterior español estructuralmente deficitario, con una balanza general de bienes negativa en 57.000 millones de euros.
En términos relativos, las exportaciones agroalimentarias representan el 20% del total de bienes exportados por España.
La perspectiva de largo plazo es uno de los valores diferenciales de este informe de Cajamar, cuya estructura y metodología permite comparar datos de series temporales, ofreciendo una visión que trasciende la coyuntura inmediata y facilita la identificación de tendencias estructurales en los mercados.
En este sentido, expone que, a lo largo de los últimos veinte años, esta evolución ha sido constante.
El saldo comercial agroalimentario español en 2004 era prácticamente neutro; en 2009 no superaba aún los 1.000 millones de euros positivos, y fue en 2016 cuando rebasó por primera vez los 10.000 millones de superávit.
En 2025, y pese al ligero retroceso respecto al récord histórico alcanzado en 2024 (18.449 millones), el superávit alcanzó los 17.615 millones de euros, consolidando una trayectoria de más de dos décadas de crecimiento inimaginable hace apenas una generación.
En ese mismo periodo, las exportaciones agroalimentarias han pasado de representar el 12% del total exportado por España al 20% actual, lo que supone que, en los últimos diez años, han crecido a una tasa media del 6,3% anual, casi dos puntos por encima del conjunto de las exportaciones de bienes (4,5%).
Este avance no es casual, sino que refleja un proceso sostenido de modernización, profesionalización e internacionalización del tejido agroalimentario español.
Por CC.AA., Cataluña recupera en 2025 el primer puesto, con 16.900 millones de euros y un crecimiento del 7 %, adelantando a Andalucía con 16.031 millones, cuyo crecimiento nulo responde a la caída en valor de las exportaciones de aceite de oliva. La Comunidad Valenciana (9.943 millones, +8 %), la Región de Murcia (7.552 millones, + 4 %) y Galicia (4.607 millones, + 4 %) completan el grupo de los cinco primeros.
Datos por mercados
En el contexto europeo, España se mantiene como cuarto exportador agroalimentario de la Unión Europea, por detrás de Países Bajos, Alemania y Francia, y se sitúa por delante de Italia.
Sin embargo, el dato más relevante de 2025 es que la distancia con Francia se ha reducido a tan solo 300 millones de euros, la más estrecha de la historia, lo que confirma una tendencia de convergencia sostenida.
El informe también analiza los factores que condicionaron los flujos exportadores en 2025, entre ellos la caída del 10% en las ventas a Estados Unidos, el descenso continuado de la demanda china o la recuperación de Argelia.
Asimismo, incluye análisis específicos sobre el comercio con Estados Unidos y con Mercosur, dos áreas de especial relevancia en el actual contexto geopolítico.
Respecto a EE.UU., las exportaciones cayeron un 10% en 2025, hasta los 3.215 millones de euros, aunque el análisis a cinco, diez y veinte años muestra tasas de crecimiento sólidas en todos los periodos, lo que indica que el impacto arancelario, de confirmarse, deberá observarse en los próximos ejercicios.
En cuanto a Mercosur, el informe constata que España mantiene con esa área un déficit comercial agroalimentario de 3.729 millones de euros, con exportaciones de apenas 421 millones, un bajo punto de partida que apunta también al importante potencial de crecimiento existente.
Análisis de los principales sectores
En el análisis por sectores, el informe de Cajamar revela una notable divergencia en su comportamiento.
Asi, el aceite de oliva protagonizó el dato más llamativo del año con la recuperación de la producción. Sus ventas en volumen se dispararon un 34%, aunque el valor cayó un 22 % por la fuerte corrección de precios tras los máximos históricos de 2024.
Por su parte, las frutas y hortalizas, primer sector exportador con 19.361 millones de euros y el 25% del total, crecieron un 5%.
Y el porcino, segundo sector con 8.492 millones, encadenó su segundo año consecutivo de descenso (-3%), lastrado por la caída de la demanda china.
En sentido contrario, panadería y confitería (+13%), carne bovina (+28 %) y frutos secos (+22%) confirman su trayectoria ascendente y su creciente peso en la cesta exportadora española.
La presentación concluyó con la mesa redonda Grandes sectores exportadores, moderada por Jaime Palafox, en la que participaron el director de marketing en Grupo Balfegó, Joan Grau; el director comercial de Internacional en Acesur, Ignacio Gavilán; el responsable del área de Asia y África en COVAP, Pedro Salado, y el director de exportaciones en Grupo Tello Alimentación, Javier Briones.
Presentación de Cajamar Innova
En el marco de la última Alimentaria, el director de Cajamar Innova y director de Innovación Agroalimentaria de Fundación Grupo Cajamar, Ricardo García Lorenzo, también presentó las tres nuevas convocatorias de Cajamar Innova para proyectos relacionados con la gestión eficiente del agua, las tecnologías de producción agrícola y las nuevas tecnologías de alimentos.
La aceleradora de empresas de base tecnológica de Cajamar ofrece un modelo diferencial de impulso al desarrollo de innovaciones tecnológicas a lo largo de toda la cadena de valor agroalimentaria, basado en un acompañamiento integral y personalizado.
García Lorenzo explicó que el programa cuenta con 29 alianzas estratégicas que refuerzan el desarrollo de los proyectos, facilitando el acceso a conocimiento sectorial, entornos de validación y oportunidades de colaboración con actores relevantes de la cadena de valor.
Desde su puesta en marcha, Cajamar Innova ha desarrollado once convocatorias, impulsando a 95 empresas tecnológicas, entre ellas 13 startups internacionales procedentes de ocho países, y ha recibido más de 750 solicitudes procedentes de más de 30 países, lo que refleja el creciente interés internacional por participar en sus programas de aceleración.
Tras la presentación, se celebró la mesa redonda 'Foodtech: casos de éxito', moderada por el director de Desarrollo e Innovación Agroalimentaria de Fundación Grupo Cajamar, Manuel Lainez, en la que participaron la directora adjunta I+D+i en CNTA, Inés Echevarria; el responsable de Relaciones Institucionales en Food Agri Tech Europe, Mariano Oto; el CEO y cofundador de Naria, Kilian Zaragozá, y el CEO y fundador de Bread Free, Daniel Gómez-Bravo.
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