11 DE junio DE 2025
En España, se estima que la enfermedad celiaca afecta al 1% de la población española. Sin embargo, se trata de una enfermedad infradiagnosticada, pues un porcentaje importante de esas personas (75%) están sin diagnosticar.
Por suerte cada vez es más sencillo encontrar alimentos aptos para personas celiacas en los supermercados. La industria ha avanzado mucho en los últimos años, aunque el tema pendiente siguen siendo los precios de los alimentos específicos, que la mayoría de las veces duplican o triplican su precio con respecto a los productos con gluten, se desde la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE).
Por Ángel Marqués Ávila. Periodista
La marca de garantía Controlado por FACE ya no se usa desde el año 2020. Actualmente solo se certifica con el Sistema de Licencia Europea ELS. Se trata de una certificación a nivel europeo que favorece la identificación de productos sin gluten, evitando tener que leer etiquetados o comprobar ingredientes. Además, aporta una seguridad añadida y opcional a los productos que están certificados, gracias al control realizado por una entidad externa a la industria alimentaria.
Las dificultades son varias. La primera es el diagnóstico de la enfermedad. Muchas personas conviven con la enfermedad celiaca durante años sin saberlo, pues el diagnóstico puede ser complejo. Por otro lado, las dificultades económicas, ya que las personas celiacas se gastan 1.000 euros de más al año en la cesta de la compra, según el último informe de precios realizado por la Federación de Asociaciones de Celiacos de España.
Por otro lado, está la dificultad para salir a comer fuera de casa, al seguir habiendo pocas opciones sin gluten seguras en la restauración, aunque ya existen en muchas poblaciones restaurantes que ofrecen en sus menús productos sin gluten, a la vez que en muchos lugares preguntan al momento de hacer la reserva si hay alguna persona con intolerancias.
Desde FACE, nos explican que la norma más importante que debe seguir una persona celíaca para llevar una vida normal, es que una vez reciba el diagnóstico de la enfermedad se informe sobre cómo debe llevar la dieta sin gluten con un profesional. Las asociaciones de celiacos ayudamos en ese sentido, ofreciendo información y apoyo a las personas recién diagnosticadas.
LA CELIAQUÍA EN ESPAÑA
A nivel estatal las personas celiacas no reciben ninguna ayuda económica ni alimentaria del Estado Central, a pesar de que llevan años reclamándolas por parte de la Federación y de las diferentes Asociaciones. En la actualidad, solamente hay algunas pocas ayudas a nivel local y en algunas comunidades autónomas, como Castilla La-Mancha, que han tenido la consideración hacia estos enfermos.
El etiquetado en España de los productos sin gluten está regulado por el Reglamento europeo (UE) nº 828/2014, que indica cómo se debe incluir la mención sin gluten en los productos sin gluten. Es un reglamento de cumplimiento obligatorio, por lo que en ese sentido nos declaran desde FACE, estamos cada vez más tranquilos.
Cada vez se conoce más la enfermedad celiaca y se entiende mejor qué es lo que implica. Eso no quita para que a veces nos encontremos situaciones poco comprensivas y empáticas. De hecho, según un informe realizado en 2023 por FACE, un 80% de las personas que sufren esta enfermedad asegura que su vida social se ha visto limitada por el hecho de ser celiaco/a. Además, el 65% de las personas encuestadas considera que su enfermedad ha afectado de alguna forma a su salud mental.
Por suerte la sensibilidad de la Distribución (Supermercados, Hipermercados, etc) hacia los celiacos, es cada vez es mayor en general en la industria alimentaria. Cada vez hay más opciones sin gluten en los establecimientos y se tiene más en cuenta a la hora de la colocación de los productos. Aunque como comentaba más arriba, sigue estando pendiente el tema de los precios.
SEGURIDAD ALIMENTARIA ASEGURADA
Desde FACE trabajamos de la mano con entidades certificadoras y laboratorios autorizados en la certificación de productos sin gluten con Marca Registrada «Espiga Barrada».
La industria alimentaria en España ha avanzado y mejorado mucho en los últimos años con respecto a la enfermedad celiaca. Cada vez hay más variedad y mayor calidad en los productos debido a una mayor demanda.
También hay más seguridad a la hora de elaborar estos productos y hay un mejor etiquetado que ayuda a identificarlos. El principal desafío sigue siendo el precio más elevado, debido a la necesidad de ingredientes especiales y procesos más rigurosos.
Desde la empresa de distribución valenciana, Mercadona, nos comentan que más que hablar de positivo o negativo, debemos de hablar de máximas garantías para el consumidor celiaco. Cualquier sistema o procedimiento que garantice al 100% que un producto es apto para celiacos es bueno. El consumidor quiere la máxima seguridad y la máxima información con una fácil identificación.
Desde esta empresa familiar de cadena de supermercados, nos informan que la implicación es máxima con este colectivo celíaco con los que mantenemos una relación que surgió hace ya casi 19 años para poder satisfacer sus necesidades.
Durante todo este tiempo siempre hemos tenido muy en cuenta sus sugerencias y hemos tratado de ofrecerles referencias aptas para su dieta, totalmente seguras y de gran calidad en todas las categorías de producto que trabajamos, y siempre al precio más bajo posible, conscientes de lo que ello supone para nuestros clientes. Este camino lo recorremos trabajando de forma muy cercana y colaborativa con todas las asociaciones de celiacos, tanto a nivel autonómico como nacional.
La industria, hoy es mucho más sensible a las necesidades del colectivo, gracias a la labor de las asociaciones que los representan. Hoy en día, la industria está preparada y tiene múltiples opciones para fabricar y garantizar productos sin gluten.
En algunos casos, el proceso supondrá el cambio de algunos ingredientes y, en otros, incluso la creación de una nueva fábrica o nueva maquinaria, con todo lo que ello conlleva. En nuestro caso, nuestros proveedores están altamente implicados y muy preparados.
Hay que tener en cuenta que la decisión de elaborar y etiquetar estos productos es voluntaria, y por tanto si algún fabricante da el paso de elaborar productos sin gluten para ofrecer productos al colectivo celiaco es porque dispone de las máximas garantías para ello, si no, no lo haría.
SENSIBILIZAR A LA POBLACIÓN
Para esta directiva de FACE, la principal limitación del celiaco, es el escaso margen de improvisación ya que nunca sabe si va a encontrar un establecimiento donde puedan ofrecerle un servicio sin gluten con garantías. Es muy importante que el paciente sea consciente de que debe seguir la dieta sin gluten de forma estricta y rigurosa durante toda su vida, ya que de lo contrario puede derivar en otros problemas más graves. Por este motivo, es importante sensibilizar a la población para que no se mantenga el discurso de “por un poquito no pasa nada” porque si pasa y puede suponer problemas a los pacientes.
El celiaco debe ser un paciente activo e implicarse en su salud, tiene que conocer no solo como interpretar las etiquetas, si no qué productos son libres de gluten por naturaleza o cuales debe evitar en todo momento. Además, es importante que tenga conciencia de los problemas que supone la contaminación cruzada que puede convertir un alimento libre de gluten por naturaleza en un problema para la persona celiaca, si no se manipula correctamente.
La dieta sin gluten supone cambios importantes en los hábitos de consumo de la persona y también en la forma de manipular los alimentos, sobre todo cuando en la misma unidad familiar conviven celiacos y no celiacos. Además, no debemos olvidar que el papel de cuidador en el caso de las personas celíacas recae en su entorno social.
Desde las asociaciones siguen solicitando el IVA superreducido a todos los alimentos de primera necesidad para las personas celiacas (pan, harinas y pasta), o en su defecto un sistema de ayudas directas para las personas afectadas, tal como existen en la mayoría de los países europeos.
Es necesario sensibilizar tanto a la población general como a diferentes actores que pueden entrar en contacto con el enfermo celiaco a lo largo de su vida, como por ejemplo el profesorado, los monitores de tiempo libre o comedor y el personal de restauración.
Desde las asociaciones de celiacos que forman parte de FACE se llevan a cabo campañas de sensibilización activa destinadas a la población general con el objetivo de no banalizar la patología y concienciar sobre la importancia de la correcta realización de la dieta y de las consecuencias que pueden tener las transgresiones puntuales o reiteradas, voluntarias e involuntarias en la salud de la persona celíaca.
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