7 DE mayo DE 2026
La Confederación Española de Pesca (CEPESCA) participó este 7 de mayo en la jornada ‘El futuro de la pesca en el Mediterráneo’, celebrada en el Senado de España, donde representantes del sector, expertos científicos y responsables políticos han analizado el impacto del actual modelo de gestión pesquera comunitaria sobre la flota mediterránea.
Así, el vicepresidente de CEPESCA, José María Gallart, abordó durante la jornada la situación actual de la flota de arrastre del Mediterráneo y expuso las consecuencias económicas, sociales y territoriales derivadas de la aplicación del Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental (WestMedMAP).
Durante su intervención, Gallart denunció que la reducción continuada de días de pesca ha situado al sector “al límite de su supervivencia”, provocando una fuerte pérdida de empleo, el abandono de profesionales del mar y un grave deterioro del tejido económico vinculado a la pesca en numerosas comunidades costeras mediterráneas.
De hecho, añadió Gallart, la flota de arrastre del Mediterráneo ha pasado de disponer de unas 230 jornadas de pesca anuales en 2019 a una media de 130 días en 2026, lo que supone una reducción del 44 % del esfuerzo pesquero. Esta situación ha obligado a muchas empresas a reducir tripulaciones y ha generado una creciente incertidumbre empresarial.
Asimismo, Cepesca alertó sobre la competencia desleal de flotas de terceros países que operan en el Mediterráneo, sin estar sometidas a las mismas exigencias regulatorias que la flota comunitaria, pese a compartir recursos pesqueros y mercado.
En este contexto, la organización defendió la necesidad de modificar el actual reglamento europeo de gestión pesquera en el Mediterráneo y reclamó una política pesquera que compatibilice sostenibilidad ambiental, viabilidad socioeconómica y cohesión territorial.
“Las decisiones adoptadas en los últimos años están poniendo en riesgo la continuidad de una actividad esencial para el abastecimiento alimentario, el empleo y la identidad de nuestras comunidades costeras. Europa necesita una política pesquera más equilibrada, basada en criterios científicos sólidos y adaptada a la realidad del Mediterráneo”, señaló José María Gallart, vicepresidente de CEPESCA.
En la misma línea, el director general de EuroPeche, Daniel Voces, defendió durante la jornada la necesidad de revisar en profundidad el actual Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental (WestMedMAP), al considerar que su aplicación ha generado “decisiones desproporcionadas” para una pesquería mixta como la mediterránea.
“El sector no pide menos sostenibilidad. Pide coherencia. Tras seis años de aplicación del WestMedMAP, es necesario corregir desequilibrios y avanzar hacia un modelo que integre de verdad la dimensión ambiental, económica y social de la pesca mediterránea”, señaló Voces.
Entre las principales modificaciones planteadas por el sector figura la revisión del concepto de “población más vulnerable”, actualmente asociado principalmente a la merluza.
Según explican las organizaciones pesqueras, el actual MAP vincula la asignación de días de pesca al estado de una única especie, lo que consideran inadecuado para una pesquería mixta y multiespecífica como la mediterránea, donde las embarcaciones capturan distintas especies durante una misma jornada. Este enfoque ha provocado reducciones “desproporcionadas” del esfuerzo pesquero y decisiones alejadas de la realidad operativa de la flota.
Asimismo, el sector reclama revisar la doble regulación aplicada a la gamba roja, sometida simultáneamente a limitaciones de días de pesca y cuotas de captura, una situación que consideran única en Europa.
En este sentido, piden eliminar los límites de capturas en aquellas zonas donde los informes científicos acrediten que el stock se encuentra en buen estado.
Competencia desleal
Más en concreto y respecto a la competencia desleal en el ámbito pesquero, Gallart denunció que los barcos de Marruecos y de Argelia faenan con redes de enmalle a la deriva, que están prohibidas en la Unión Europea (UE).
El responsable de Cepesca señaló también que en zonas de pesca del Mediterráneo están faenando buques de Argelia, Túnez o Marruecos, que luego comparten el mercado con los barcos españoles, especialmente en torno a la isla de Alborán y en caladeros de interés para buques de Almería y Murcia.
Gallart, a su vez, presidente de la Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras y gerente de la Asociación de Armadores de Almería (Asopesca), hizo referencia específica a la pesca de pez espada por parte de esos navíos norteafricanos con redes de deriva, vetadas en la UE desde los años noventa.
Como ejemplo, señaló que en la isla de Alborán los barcos almerienses afrontan inspecciones y que, a su lado, están operando los de Marruecos o Argelia con artes ilegales, lo que calificó como algo escandaloso, ya que ante esta situación "ni Europa, ni nuestro Gobierno están haciendo nada."
Asimismo, indicó que en el Mediterráneo faenan unas 550 embarcaciones y que debido, a la Política Pesquera Común (PPC), no tienen ayudas para renovar su flota, mientras que Marruecos y Argelia cuentan con 700 barcos que llegan a aguas de interés para el sector español y sí que están modernizando sus buques.
Asimismo, hizo referencia a la guerra en Irán, señalando que el encarecimiento del gasóleo ha supuesto que los costes de producción de los barcos del Mediterráneo pasen del 33% al 70% del total.
Gallart demandó, por último, una reforma de la PPC y rechazó de plano la propuesta presupuestaria de la CE para 2028-2034, porque apenas asigna 2.000 millones de euros para el fondo destinado a la pesca, el FEMPA, en la UE y con eso "no hay ni para pipas."
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