28 DE agosto DE 2026
Varios cientos de agricultores de las nueve provincias de Castilla y León protestaron el pasado 27 de agosto ante la sede de Presidencia del Gobierno autonómico para exigir ayudas urgentes y medidas realistas para el sector del cereal de la región, que está viviendo un momento crítico por el descenso de la cosecha en un 40% en esta campaña por la sequía y por los bajos precios ante la competencia internacional.
La concentración fue convocada por las cuatro organizaciones profesionales agrarias de ámbito autonómico, Asaja, UCCL y UPA-COAG para reclamar a la Junta de Castilla y León que tenga al menos similar sensibilidad que el Gobierno central con la ayuda extraordinaria al gasóleo y los fertilzantes, aportando otros 150 millones de euros en ayudas directas para paliar pérdidas.
"Trabajando, nos arruinamos", fue el resumen expresado por el presidente de Asaja de Castilla y León, Donaciano Dujo en una nota de prensa, en la que calculan que los cerealistas de secano y y regadío soportarán unos 300 millones de euros de pérdidas en la actual campaña.
Según Dujo, "el Gobierno nacional ha aportado 150 millones, ha sido sensible aunque de forma insuficiente, y ahora le toca a la Junta regional aprobar una cantidad similar", tras recordar que el presidente Alfonso Fernández Mañueco afirmó en su investidura que apoyaría sin fisuras al campo.
Al respecto, se señaló durante la protesta que los agricultores de Castilla y León, el granero de España, afrontan una sementera complicada este otoño-invierno, al producir en la de este año apenas 4,9 millones de toneladas, que son un 40% inferiores a las de 2025 y cuenta con un valor de 980 millones de euros, frente a costes de producción que ascenderían a unos 1.300 millones.
En declaraciones a los medios, las OPAs aseguraron que las ayudas directas son imprescindibles ahora mismo, pero que aún así no resolverán el problema de base que es que el cereal tiene que ser productivo y viable por sí mismo.
Al respecto, la reclamación realizada es el conjunto de las Administraciones públicas -autonómica, nacional y europea- para que se diseñe un plan concreto y lo más urgente posible para despejar el futuro del cereal en nuestro país, calificando la situación de "muy grave", al encontrarse en riesgo numerosas explotaciones agrícolas no solo de Castilla y León, sino de toda España, con un peligro real de recorte drástico de la superficie de estos cultivos, que ya se viene apreciando estadísticamente en esta última campaña.
Aumento presupuestario
Por su parte, el portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, recalcó el compromiso muy claro que tienen con el sector agrícola de esta Comunidad y avanzó que aumentarán el presupuestos destinado a Agricultura en 2027, aunque no respondió expresamente a la principal petición de las OPAs de poner sobre la mesa unos 150 millones de euros este mismo año.
"Estamos haciendo un esfuerzo muy importante y se reflejará en el incremento de recursos para el próximo año" insitió el portavoz regional ante esta petición expresa del sector agrícola por la caída de la cosecha y el incremento de costes.
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