9 DE julio DE 2026
Ricardo Miguelañez. Director del diario digital www.qcom.es
LA GRIETA EN EL VASO
Si hasta Mahou San Miguel acusa el golpe, el sector cervecero español ya no puede escudarse en un simple bache. Los resultados de 2025 del líder del mercado —facturación un 1,9% menor, beneficio que cae un 12,6 % y volumen de cerveza un 4,7 % por debajo del año anterior— no son un accidente estadístico. Son la confirmación de que una industria que había encadenado más de una década de crecimiento casi ininterrumpido ha llegado al final de ese ciclo y afronta ahora un escenario estructuralmente distinto.
El Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2025, elaborado por Cerveceros de España con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, aporta el marco estadístico para entender la magnitud del cambio: el consumo per cápita descendió un 4,4% adicional, acumulando dos ejercicios consecutivos de retroceso —algo que no ocurría desde la crisis financiera de 2008-2009—, con la particularidad de que esta vez no hay pandemia que lo explique.
El dato resulta aún más llamativo porque se produce en un contexto de récord turístico: más de 90 millones de visitantes internacionales en 2024 y cifras similares en 2025.
La hostelería, principal canal de venta de la cerveza, debería haber actuado como colchón. No ha bastado. Los españoles, sencillamente, beben menos cerveza. Y ese cambio, cuando se sostiene dos años seguidos, deja de ser coyuntural para convertirse en tendencia.
"El consumo per cápita de cerveza cayó un 4,4 % en 2025, segundo año consecutivo de descenso. El turismo récord no ha podido compensar el cambio de hábitos de los españoles."
DIEZ AÑOS EN PERSPECTIVA: AUGE Y FRENAZO (2015-2025)
Para entender el alcance de la inflexión conviene recorrer la trayectoria del sector durante la última década. En 2015, España producía alrededor de 32,5 millones de hectolitros de cerveza y el consumo per cápita rondaba los 45 litros por habitante adulto. Era una industria en expansión sostenida, favorecida por la recuperación económica tras la Gran Recesión, el boom del turismo y la consolidación de la cerveza artesana y especializada.
Entre 2015 y 2019, la producción creció un 21,5 %, hasta los 39,5 millones de hectolitros, y el consumo per cápita escaló por encima de los 51 litros. Las grandes cerveceras invertían en capacidad de producción, internacionalización y diversificación de catálogo. Las exportaciones pasaron de 1,8 a 2,6 millones de hectolitros en ese mismo periodo.
La pandemia de 2020 supuso una ruptura violenta: con la hostelería cerrada, la producción se desplomó hasta los 31,2 millones de hectolitros y el consumo per cápita cayó por debajo de los 40 litros. Fue un golpe externo, no estructural, y la recuperación llegó con rapidez.
En 2022 el sector había recuperado prácticamente los niveles prepandemia, y en 2023 los superó: 41,3 millones de hectolitros producidos y consumo per cápita en máximos de la serie, con 55,5 litros.
Ese máximo de 2023 marcó, paradójicamente, el inicio del retroceso. En 2024 el consumo per cápita cayó a 52,8 litros (-4,9 %) y en 2025 a aproximadamente 50,5 litros (-4,4 %).
El volumen total de ventas en el mercado doméstico, que en 2023 alcanzó 38,6 millones de hectolitros, se situó en 38,2 millones en 2025, según datos del informe sectorial. La producción, sin embargo, se mantiene en récord —41,5 millones de hl en 2025, un 0,5 % más—, gracias a que las exportaciones compensan parcialmente la caída interna.
LAS GRANDES CERVECERAS ANTE EL CAMBIO DE CICLO
El cambio de tendencia no afecta a todos los actores de la misma manera. Una comparativa de los resultados de las principales cerveceras españolas en 2024 y 2025 revela estrategias y exposiciones muy distintas al nuevo entorno.
MAHOU SAN MIGUEL: EL LÍDER QUE ACUSA EL GOLPE
Mahou San Miguel es, con diferencia, la cervecera más expuesta a la evolución del mercado doméstico. Con una cuota de mercado del 32,9% en hostelería —canal donde es líder— y del 30% en alimentación, cualquier caída del consumo interno se refleja directamente en sus cuentas.
En 2024 presentó resultados todavía razonables: facturación récord de 1.933,5 millones de euros, beneficio neto de 114,8 millones (+5,9%) y un EBITDA que por primera vez superó los 300 millones. Pero el volumen de cerveza ya cedía un 2%.
En 2025 la tendencia se agravó: facturación de 1.895,6 millones (-1,9%), beneficio de unos 101,5 millones (-12,6%) y ventas de cerveza que cayeron un 4,7%. La compañía atribuye la caída a la inflación acumulada, el trasvase del consumo de hostelería al hogar, el cambio de hábitos y la incertidumbre geopolítica.
La cerveza sin alcohol, donde Mahou es también líder, ya representa el 31% de sus ventas y crece con fuerza. El agua mineral —a través de Solán de Cabras— aporta un crecimiento del 5,2% que amortigua el impacto de la cerveza.
DAMM: MÁS DIVERSIFICADA, MÁS RESISTENTE
El grupo barcelonés presenta una resistencia mayor. En 2024 alcanzó una facturación de 2.025 millones de euros, beneficio neto de 175 millones (+35 % respecto a 2023) y EBITDA de 321 millones. En 2025, en un entorno sectorial más exigente, la facturación cedió levemente hasta los 2.010 millones, pero el EBITDA se mantuvo prácticamente estable (320 millones) y el beneficio fue de 155 millones.
La clave de su mayor resistencia es la diversificación: además de cerveza, el grupo opera en agua, refrescos y productos lácteos, y el 30 % de su actividad ya es internacional. En 2025 sus exportaciones y ventas internacionales de cerveza crecieron con fuerza, compensando la presión del mercado doméstico. Damm ha construido en los últimos años una posición sólida en el sur de España y en mercados como el iberoamericano.
HIJOS DE RIVERA: LA EXCEPCIÓN QUE CONFIRMA LA REGLA
Estrella Galicia es el contrapunto positivo del ciclo. En 2025 Hijos de Rivera elevó su facturación un 6,7 %, hasta los 945 millones de euros, con un beneficio neto de 110 millones (+16 %) y un EBITDA de 240 millones (+13,7 %). El volumen de cerveza comercializado creció un 4,4 %, hasta los 569 millones de litros (5,69 millones de hectolitros).
El secreto está en la internacionalización. Hijos de Rivera es la cervecera española con mayor proyección exterior en términos relativos: ha abierto una filial en Italia, opera en Brasil a través de acuerdos con distribuidores vinculados a Coca-Cola y en el verano de 2025 inauguró una nueva planta en Morás (Arteixo, A Coruña) orientada especialmente a la exportación. La compañía invirtió 170 millones de euros en 2025, una cifra reveladora de su apuesta por el crecimiento.
Estrella Galicia se ha beneficiado además del fenómeno identitario y de su posicionamiento como cerveza premium y artesana, atributos que le permiten mantener márgenes y penetrar en mercados donde la cerveza española no tiene presencia tradicional.
HEINEKEN ESPAÑA: RENTABILIDAD SOBRE VOLUMEN
Heineken España, que se encuentra reduciendo su plantilla a nivel nacional e internacional, no publica cuentas separadas con el mismo nivel de detalle que sus competidoras cotizadas o con obligación de depositar cuentas auditadas separadas en España. Pero los datos que se filtran a través de la matriz holandesa y de fuentes especializadas apuntan a un posicionamiento centrado en la rentabilidad: en 2024, el margen neto de su filial española se estimó en el 20,1 %, el más alto del sector, frente al 6,2 % del ejercicio anterior. Un salto que refleja una mejora drástica de la eficiencia operativa.
En el primer semestre de 2025, la multinacional reconoció que sus ventas en volumen en España registraron un ligero descenso, impactadas por el clima durante los meses previos a la Semana Santa, aunque señaló que en el segundo trimestre la situación se revirtió y la compañía creció por encima del mercado en hostelería, apoyándose en sus marcas premium —Heineken, El Águila— y en la cerveza sin alcohol.
LA ZARAGOZANA / CERVEZAS AMBAR: LA MEDIANA QUE AGUANTA
La Zaragozana, filial cervecera del Grupo Ágora y propietaria de la marca Ambar, cerró 2024 con una caída del 2,7 % en facturación, hasta aproximadamente 97 millones de euros, tras el fuerte crecimiento del ejercicio anterior. Sin embargo, la compañía avanzó en su expansión nacional más allá de Aragón, consolidando presencia en las principales ciudades españolas. Para 2025, la cervecera aragonesa estimaba un alza de ventas del 6 %, apoyada en la innovación de producto y en su capacidad para competir en segmentos especializados frente a las grandes multinacionales.
LAS TRES FUERZAS QUE RECONFIGURAN EL MERCADO
Detrás del descenso del consumo no hay una única causa sino la confluencia de al menos tres fuerzas que actúan de forma simultánea y reforzada.
La primera, es la inflación acumulada. Desde 2021, los precios de la cerveza en hostelería han subido de forma significativa, impulsados por el encarecimiento de las materias primas (cebada, lúpulo, energía, aluminio) y por la traslación al consumidor. El español ha respondido moderando el consumo fuera del hogar y siendo más selectivo en sus elecciones.
La segunda, el cambio generacional. Los menores de 35 años muestran patrones de consumo de alcohol claramente distintos a los de generaciones anteriores. Consumen menos alcohol en general, se inclinan hacia opciones sin o con baja graduación, y son más sensibles a los mensajes de salud y bienestar. No es casual que la cerveza sin alcohol sea el segmento que más crece: ya representa el 14,6 % del consumo total en España y el 25 % del total europeo. España lidera el consumo de cerveza sin alcohol en la Unión Europea, un dato que habla tanto del cambio cultural como de la capacidad de las marcas para satisfacerlo.
La tercera fuerza es la competencia de otras bebidas y formatos de ocio. El mercado de bebidas en España ha ganado opciones: refrescos sin azúcar, kombuchas, hard seltzers, cócteles ready-to-drink y, no menos importante, el agua con gas. Al mismo tiempo, el gasto de los hogares se ha diversificado hacia viajes, experiencias y entretenimiento digital, comprimiendo el presupuesto disponible para el consumo en hostelería.
"La cerveza sin alcohol lidera el crecimiento (+4,6 % en 2025) y ya representa el 14,6 % del consumo total. España concentra el 25 % del consumo europeo de sin alcohol."
LA VÁLVULA DE ESCAPE: EXPORTACIONES EN MÁXIMOS HISTÓRICOS
Frente al frenazo interno, las exportaciones actúan como principal motor de crecimiento. En 2025, España exportó 3,54 millones de hectolitros de cerveza, un 8 % más que en 2024, por un valor de 328 millones de euros. Es el máximo histórico de la serie y supone que el sector ha más que doblado sus exportaciones respecto a 2015, cuando rondaban los 1,8 millones de hectolitros.
España ocupa el octavo puesto mundial en producción de cerveza y el segundo en la Unión Europea, solo por detrás de Alemania. Esa capacidad productiva —con 41,5 millones de hectolitros en 2025, cifra récord— se vuelca cada vez más hacia el exterior para compensar la atonía del mercado doméstico. Las principales cerveceras han acelerado sus estrategias internacionales: Hijos de Rivera con su nueva planta en Arteixo, Damm reforzando su negocio internacional hasta el 30 % de su actividad, y Mahou San Miguel expandiendo su presencia en mercados como India, Estados Unidos e Iberoamérica.
El crecimiento exportador de la cerveza sin alcohol fue especialmente notable, con un alza del 10 % en 2025, reflejo de que la fortaleza española en ese segmento tiene recorrido también en los mercados internacionales.
LAS VOCES DEL SECTOR
Cerveceros de España ha reconocido que el descenso del consumo interno responde a factores estructurales y no meramente coyunturales. La patronal del sector apunta a la 'mayor prudencia en el gasto por la inflación acumulada' y a los 'hábitos de ocio más selectivos' como claves de la contracción. Al mismo tiempo, subraya la solidez de la industria desde el punto de vista productivo —con una producción récord— y exportador.
Desde Mahou San Miguel, la compañía ha comunicado que 'no subirá precios en hostelería ni en alimentación' en 2025-2026 y que, apuesta decididamente por la diversificación del portafolio, con el sin alcohol y el agua ganando peso. Un giro significativo en una empresa que históricamente ha sustentado su crecimiento en el volumen de cerveza.
Hijos de Rivera, por su parte, ha destacado en sus comunicaciones la importancia estratégica de la internacionalización y la innovación como ejes de su plan de negocio, subrayando que el mercado doméstico no puede ser el único vector de crecimiento para las cerveceras españolas que quieran seguir creciendo en la próxima década.
EL CAMBIO DE CICLO: DIAGNÓSTICO Y PERSPECTIVAS
Los datos de 2024 y 2025 no dejan margen para la ambigüedad: el sector cervecero español ha entrado en una fase de madurez. No es el colapso que vivieron mercados como el alemán o el anglosajón, donde el descenso del consumo lleva décadas siendo tendencia estructural, pero sí es el fin de la etapa expansiva que arrancó con la recuperación de 2013-2014 y se prolongó —con el paréntesis pandémico— hasta 2023.
La nueva fase tiene contornos claros. El volumen total del mercado doméstico tenderá a estancarse o descender ligeramente en los próximos años. El crecimiento tendrá que venir de tres palancas: la exportación, la premiumización —vender menos litros, pero a mayor precio y margen— y la innovación de producto, especialmente en el segmento sin alcohol y en las variedades especiales o craft.
Las cerveceras mejor posicionadas para ese escenario son las que ya han apostado por la internacionalización —Hijos de Rivera como caso paradigmático— y las que tienen un portafolio diversificado más allá de la cerveza convencional. Las que dependan en mayor medida del volumen doméstico sufrirán una presión creciente sobre sus márgenes.
El sector conserva una fortaleza innegable: 540.000 empleos, 1,3% del PIB, producción récord y presencia creciente en los mercados mundiales. No es una industria en declive, sino en transición. Pero esa transición exige reconocer que el modelo de negocio que funcionó durante la última década —crecer en volumen en un mercado doméstico en expansión— ha tocado techo. Ahora toca reinventarse.
"No es una industria en declive, sino en transición. El volumen doméstico ha tocado techo; la exportación, la premiumización y el sin alcohol marcan el camino hacia adelante." Más que un mal ejercicio para una compañía concreta, 2025 puede interpretarse como el año en que el sector cervecero español asumió colectivamente que el futuro se construirá con parámetros distintos a los del pasado.
Si Mahou, Damm, Hijos de Rivera y el resto logran gestionar bien esa transición, la industria saldrá reforzada. Si se aferran al volumen como única métrica de éxito, el cambio de ciclo se convertirá en algo más que un titular.
Fotos interior: Informe Socioeconómico del sector de la cerveza en España 2025. Cerveceros de España y MAPA
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